Conociendo el Putumayo : Hornoyaco, Ojo de Dios y Fin del Mundo

Me encantan las cascadas, saltos y cataratas. Me siento inspirada por la energía del agua al caer, por el poder de la naturaleza de trazar retos dentro de los ecosistemas. Y hace poco tuve la oportunidad de disfrutar de unos días en el Putumayo, donde los recursos turísticos existen en su mayoría alrededor del agua.

Antes de empezar quiero hacer algunas recomendaciones a quien se anime a hacer estos recorridos. La verdad es que aún cuando los guías digan que son 45 minutos por trayecto hasta o desde la cascada, el camino tomará el doble o triple. Por esto es súper importante llevar buena y abundante hidratación y snacks para el camino. En nuestro caso ninguno de los días cumplimos con el horario de llegar para el almuerzo de vuelta.

Hornoyaco

140226 Pozo-Hornoyaco

Esta fue la primera cascada que conocí. En todos los casos recuerden que life is a journey, not a destination, así que a disfrutar el camino. El ascenso es lento y en algunos trozos difícil. El camino es para el transporte en caballo de madera de la montaña y esto hace que no este apto 100% para los viajeros no acostumbrados al terreno. Sí ha llovido es mejor llevar botas machitas para el barro.  Es bonito disfrutar del puente de piedra natural de la cascada que permite conocerla desde arriba de la caída. El tramo final es en descenso por un hermoso camino de selva. No han de tener miedo de usar las manos para apoyarse (es mejor que caerse). Ahí llegarán al pozo y cascada Hornoyaco y pueden nadar y descansar. Es súper importante llevar vestido de baño, una toalla pequeña y zapatos de agua. Yaco es agua en Inga una lengua indígena, por esto la mayoría de ríos y cascadas tiene yaco en su nombre.
Tiempo de recorrido: en nuestro caso, desde la salida del hospedaje hasta que volvimos, fue de 7 horas.

El Ojo de Dios

Al día siguiente decidimos conocer el “Fin del Mundo”. El camino es mucho mejor que el del Hornoyaco, tiene puntos de descanso y es más ancho y apto para caminar. Ya muy cerca del Fin del Mundo, hay un cruce para ir al Ojo de Dios. El camino desde allí hasta el Ojo de Dios es súper rústico, es necesario atravesar dos tramos del río y es muy estrecho por esto toca hacerlo muy despacio. Al final, vale la pena la cruzada Indiana Jones. El Ojo de Dios es la prueba de la perseverancia del agua, la cual tras siglos de golpe en la roca ha abierto un agujero por donde entra el salto.

El Fin del Mundo140226 El-fin-del-MundoVolviendo al cruce del Ojo de Dios, sólo a 5 minutos se encuentra el primer pozo y cascada de las tres que componen el recorrido al Fin del Mundo. Es muy probable que en este momento estén muy cansados y quieran refrescarse, así que al agua ;)

Siguiendo el camino a 5 minutos se encuentra el “Almorzadero”, para mí, la cascada más bonita de todas. También tiene su pozo y es posible nadar y secarse en las grandes piedras que tiene enfrente.

Y para los más aventureros, a 5 minutos más, se encuentra el Fin del Mundo. Una cascada de 70 metros a la cual se accede desde arriba y se puede divisar toda la selva como un majestuoso tapete verde a los pies. Aquí es posible hacer torrentismo, mi recomendación es tener zapatos de agua y otra muda para cuando se termine de practicar la actividad, si no, tendrán que volver 3 horas mojados y apestosos :P

Tiempo de recorrido: nuestro viaje fue de 8 horas, incluyendo, ascenso, nadada, torrentismo y descenso a las dos casadas ( Ojo de Dios y Fin del Mundo)

No dejen de leer el post del mariposarío y de la situación ambiental de la región.

Un saludo
Annie Burbano

http://annieburbano.com/2014/02/conociendo-el-putumayo-hornoyao-ojo-de-dios-y-fin-del-mundo/

Comentarios en Facebook

Comentarios

Powered by Facebook Comments

Debe ingresar para enviar un comentario Ingresar