El Carnaval del Perdón una tradición indígena

Por : Germán Arenas Usme.

“Se busca que el Gobierno Nacional declare como Patrimonio Nacional este carnaval que se celebra por las comunidades indígenas en el Alto Putumayo”

El carnaval del Perdón se festeja en el valle de Sibundoy, departamento del Putumayo en Colombia. Es un encuentro festivo entre los pueblos indígenas INGA Y KAMENTSA, una versión del carnaval que concluye con la celebración católica del miércoles de ceniza. El carnaval del Perdón recibe diferentes traducciones al castellano entre otras el gran día, el día del perdón, la fiesta del maíz esta última como tributo a la madre tierra por los frutos recibidos, el maíz, base de la alimentación de estos pueblos. Durante la fiesta se celebra el San-Juan, la descabezada de un gallo vivo, atado cabeza abajo que ofrece su pescuezo a los asistentes para ser arrancado por quien logre alcanzarlo. La fiesta sigue su curso, con la ceremonia de las flores en la cual los dirigentes y personalidades prominentes de la comunidad son honrados con flores colocados sobre su cabeza por el TAITA y algunos mayores, su significado renueva los votos de convivencia y reconciliación de estos dos pueblos de orígenes diferentes.

El Carnaval es una manera de agradecer la naturaleza por los frutos de la tierra recibidos durante el año

Ministerio de Cultura apoya el Carnaval del Perdón en Putumayo

El carnaval del Perdón, mejor conocido como Bëtscnate en el pueblo Catmëntsa y Kalusturinda en la comunidad Inga, une a estos dos pueblos en torno a la exaltación del perdón y la búsqueda de la paz, la tolerancia, el respeto y el cariño.

“El carnaval es la vida y es la reivindicación del trabajo comunitario que se desarrolla durante todo un período. Es el comienzo de un nuevo año y la exaltación de nuestros valores ancestrales” afirmó Santos Justo Juagibioy, gobernador del Cabildo Indígena Catmëntsa.

“Para el Ministerio de Cultura es vital proyectar el valor y la trascendencia de esta celebración cultural, una apuesta por la reconciliación de los pueblos indígenas y de éstos con el resto de la Nación” indico Mariana Garcés, ministra de Cultura.

El ministerio de Cultura indica: “ser patrimonio de la nación es un reconocimiento pero también una responsabilidad que conlleva un proceso organizativo de fortalecimiento de la identidad. Le apostamos a la elaboración de un Plan Especial de Salvaguardia, concebido como un acuerdo social entre todas las partes que tienen que ver con esta manifestación, para lograr que esta expresión cultural siga viva en el tiempo y se fortalezca cada vez más”.

Este proyecto se articularía con los avances que el Ministerio de Cultura ha logrado en los últimos años en la región, a través del Proyecto Oralitura de la Red Nacional de Escritura Creativa- Renata, que busca promover el rescate de la tradición oral de los pueblos étnicos.

Así mismo, el apoyo a esta iniciativa estaría integrada con los Programas de Reconocimiento, Representación y Visibilización de Grupos Étnicos y de Incorporación de Enfoque Diferencial y Acción Sin Daño de la Dirección de Poblaciones, que vienen desarrollando acciones concretas en la región del Alto Sibundoy, con el propósito de asegurar la salvaguarda de los pueblos en riesgo y generar espacios de diálogo cultural.

A su vez, los pueblos indígenas Catmëntsa e Inga fortalecen su cultura y tradiciones, gracias al Programa de Protección a la Diversidad Etnolingüística, que le apuesta al desarrollo de acciones de reconocimiento e inclusión, con el acompañamiento al Festival de la Kalustirinda y Bëtscanaté, la concreción de una exposición fotográfica sobre estas comunidades realizada por Antonio Briceño y los encuentros denominados Círculos de la Palabra.

Más sobre el Carnaval

La celebración comienza cuando las comunidades se dirigen a través de un desfile, hasta el parque central para recibir la bendición en la iglesia, en una eucaristía en donde se bendicen las varas de mando y las comunidades entregan sus ofrendas.

Luego con un majestuoso desfile se toman el parque central, el cual es sitiado por la danza de miles de cuerpos y la música que retumba en el lugar gracias a diversos instrumentos como tambores, armónicas, quenas y rondadores (flautas), que se complementan con los sonidos de los collares de semillas que adornan los cuellos de los participantes.

Josefina Jansasoy Satiaca, miembro del Cabildo Indígena Inga expresa “en la celebración le brindamos un homenaje a la tierra, para que Dios bendiga nuestros sembrados, nuestra familia, nuestra juventud, y para que haya paz”.

Los Catmëntsa y los Ingas engalanados con sus más coloridos trajes, visten con cusmas (mantas) y con sayos (ponchos). Sobre sus cabezas lucen coronas de plumas, según la comunidad para recibir la energía de las aves, y otros llevan coronas de largas cintas de colores que representan el arco iris y en donde se llevan inscritas figuras que simbolizan fenómenos y seres que existen en la naturaleza.

Según Hugo Jamioy, poeta y escritor del Pueblo Indígena Camëntsá, “hay que tener mucha energía con el colorido de las prendas, el azul viene prestado de la otra tierra, del país azul que siempre no está mirando desde arriba, el rojo es como la alegría, la fuerza espiritual de nuestra sangre, y el blanco es la tranquilidad y la pureza que tiene el Camëntsá para relacionarse y vivir con la gente”.

Durante la fiesta se realiza la ‘Ceremonia de las flores’, en la cual los dirigentes y personalidades de la comunidad son homenajeados con flores como símbolo de la renovación de los votos de convivencia de los pueblos Catmëntsa e Inga

En cada casa el anfitrión recibe a sus invitados con abundante comida y bebida: mute de maíz, carnes de distinto tipo y chicha (bebida de maíz fermentado).

“En esta fiesta se concentra la identidad de estas comunidades, el fervor, el encanto y la pasión por preservar su cultura, su gastronomía y su lengua” afirman

El Carnaval del Perdón culmina el mismo día en que se inicia la Cuaresma, con el miércoles de ceniza.

Información y Fotos : Germán Arenas Usme

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