Líderes indígenas invocaron a la madre Tierra en el Galeras

Segundo día del III Encuentro Internacional de Culturas Andinas.Foto: Gobernación de Nariño

La ceremonia fue organizada como parte del III Encuentro Internacional de Culturas Andinas

El anuncio de cansancio que dieron las abuelas obligó a hacer un alto. Ellas son quienes determinan hasta dónde se llega. Bajo una tenue llovizna, líderes espirituales indígenas de distintas etnias de Colombia y de varios países de América avanzaban caminando hacia la cima del volcán Galeras, en Pasto (Nariño), para oficiar un ritual de invocación a la madre Tierra.

Pero la parada obligada cambió el escenario por un lote baldío en el que se instalaron, con sus coloridos atuendos, algunos tambores, flautas y armónicas, además de toda su sabiduría ancestral, los taitas e integrantes de sus tribus.

“Cuando las abuelas vienen, lo hacen porque el Padre las manda. Ellas son las que determinan dónde nos hacemos, porque ahí es donde hay que sanar. Ahí donde ellas se sientan es el trono, el altar. Si es el cansancio el corazón les dice ‘aquí es'”, confirma el taita Orlando Gaitán, de la comunidad carare.

La ceremonia, que tuvo lugar hoy, organizada como parte de las actividades del III Encuentro Internacional de Culturas Andinas ‘Tiempo de florecer’, que se lleva a cabo en Pasto, se inició con la palabra de los líderes espirituales, que agradecieron y a la vez le pidieron perdón a la ‘pacha mama’ por los daños que las personas le han causado.

“Venimos al volcán, que significa el corazón de la Tierra para entregar lo que hemos aprendido. A la vez, a pedir la tarea de cómo hacer para vivir bien. Ya hemos vivido mucha angustia, ya sabemos todo lo que ha pasado, todas las profecías de la maldad se han cumplido y ahora venimos a buscar las profecías de lo bonito que va a pasar”, recalcó el taita Gaitán.

En la ceremonia, acompañada de cánticos y bailes, sobresalía por su gran sombrero de largas plumas blancas el abuelo Iktomi Sha, de la tradición lakota, originaria de Norteamérica. Pese a ser el único de los presentes que no hablaba español, siguió con detalle el ritual e incluso compartió sus cánticos.

Las ofrendas marcaron aún más los lazos de hermandad entre los indígenas. Tzamaraint Naichapi, de la comunidad tawasap puyo-pastaza, de la amazonía ecuatoriana, compartió tabaco y otras plantas de la selva para purificar la mente y el espíritu. Tras inhalar esta sustancia, llegaron los estornudos, algunas lágrimas y la tos, lo que señalaba la expulsión de impurezas.

En su mensaje, Tzamaraint resaltó que “estamos en tiempos de cambio y muchas autoridades se han olvidado de nosotros”. Por eso, pidió mantener la unidad de sus comunidades.

Al final de la ceremonia, que duró cerca de dos horas, llegó uno de los momentos más motivos. “Todos démonos un abrazo”, fueron las palabras del taita Franklin Columba, miembro de los yachacs de Ecuador. Fue así como uno a uno fueron pasando a manera de círculo brindando ese abrazo de hermandad, que venía acompañado de un mismo mensaje: “gracias por encontrarnos”.

Danzas, conciertos y hasta ceremonias de yagé

La programación del III Encuentro Internacional de Culturas Andinas, que se inició el sábado y se extenderá hasta el próximo 21 de agosto, incluye conciertos, muestras de danza, teatro, festival de cine y una agenda académica con expertos nacionales e internacionales, que hablarán de temas como medicina tradicional y cambio climático. Pero tal vez los mayores atractivos son las sesiones de sanación y limpieza y los rituales y ceremonias. Los asistentes podrán asistir a ceremonias de yagé, mambeo, inipi y peyote.

www.eltiempo.com
*Con invitación de la Gobernación de Nariño
NICOLÁS CONGOTE GUTIÉRREZ
ENVIADO ESPECIAL DE EL TIEMPO*

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