Mockus en el Putumayo

John Montilla.

Breves apuntes sobre la visita del candidato presidencial Antanas Mockus al departamento verde del Putumayo.

Muy temprano en la mañana el pasado 7 de mayo, un grupo de activistas y seguidores del partido verde, partieron desde Mocoa en caravana hacia la ciudad de puerto Asís, para ir a darle un recibimiento al candidato Antanas Mockus.

Durante el trayecto se indicó de que no era sólo un viaje de paseo, sino también de trabajo, de ahí que a lo largo del recorrido fueran haciendo campaña, ya sea repartiendo publicidad, pegando afiches o invitando a el evento, acciones que tuvieron acogida, como en el caso de una propietaria de un restaurante que prácticamente pidió que le empapelaran de verde su local; aunque también se pudo percibir algunos gestos y palabras de triunfo por parte de los seguidores del rival político, afortunadamente todo dentro de un tono mesurado.

Con la llegada del grupo “mockuano” se fue calentando el ambiente para darle la bienvenida al ilustre visitante; a la media tarde aterrizó el avión del que descendió Antanas Mockus, el cual desde la distancia saludó con un gesto que fue respondido con una aclamación por la multitud de todo el departamento que lo esperaba, seguidamente descendió el exalcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa quien también fue saludado efusivamente.

Luego Antanas Mockus se acercó hasta las rejas para saludar de mas cerca, hecho que provocó la emoción de sus seguidores; doy fe de que miré lagrimas en los ojos de algunas personas que ven en ese hombre sincero una esperanza para Colombia; en ese mismo instante un espontáneo, empezó a gritar la consigna “yo vine por que quise, a mí no me pagaron,” y toda la multitud siguió coreando la frase al unísono. Posteriormente se organizo un gran desfile de recibimiento que lo acompaño hasta su lugar de recepción.

Cabe recordar que el pasado 30 de mayo, Putumayo fue la única región en la cual ganó el aspirante presidencial Antanas Mockus; circunstancia que hacía casi ineludible el compromiso de venir a visitar el único departamento verde del país.

Posteriormente sus palabras – Que más que un discurso político, tienen un tono académico- se centraron básicamente en el tema de los cultivos ilícitos y por ende en el narcotráfico, de ese tema detalló las consecuencias funestas que esto ha traído para la región, enfatizando particularmente en el costo de vidas humanas, lo cual le sirvió para puntualizar su máxima de que “la vida es sagrada”, luego también habló sobre la importancia de los dineros públicos, esto dentro de su concepto de que “los recursos públicos son sagrados”, para con esto decir que estaba en contra de la corrupción.

En lo referente al empleo, en cierto momento preguntó: ¿Quién de los presentes ha generado trabajo? Y ante casi la nula respuesta, puntualizó que esta es una de sus metas, generar trabajo de acuerdo a las circunstancias locales y regionales. Este punto lo ilustraron con el siguiente relato:

“ Contaron que al almuerzo les sirvieron bagre junto con otras delicias preparadas con productos regionales, al preguntar ellos de donde provenía ese pescado, les habían respondido que del Río Putumayo; en comparación dijeron que hace unos días también les habían ofrecido lo mismo en el departamento de Santander, pero con la diferencia de que ese pescado lo habían traído desde el lejano Vietnam en el Asia” con este hecho como ejemplo señalaron que se podría hacer lo mismo acá: aprovechar los recursos regionales pero agregándole tecnología y asesoría del estado.

El candidato también aprovechó el espacio para desmentir algunas falsas acusaciones, y fue enfático al afirmar: “Que NO era verdad que él fuera a acabar con algunos programas de asistencia social, negó rotundamente que fuera a terminar, el programa Familias en Acción, el SENA, el ICBF, entre otras; cuando una señora al regalarle una Biblia, le preguntó que si era verdad que iba a cerrar las iglesias en el país, él le respondió que eso también era falso y que por el contrario las iglesias se convertirían en instrumento de convivencia ciudadana.

Todo ese “discurso” se desarrolló bajo un inclemente sol canicular, que fue soportado estoicamente por los dos ilustres visitantes y la muchedumbre, y mientras Antanas Mockus fue rápidamente escoltado para salir del lugar, su compañero de equipó Enrique Peñalosa se quedó un rato más y además caminó varias cuadras de la ciudad para saludar a algunos de sus habitantes, mientras el resto de la asistentes se retiraba al son de una improvisada intervención musical dedicada al Putumayo.

John Montilla
jmontideas@hotmail.com

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