
La canciller Gabriela Sommerfeld respondió a las afirmaciones del mandatario colombiano, quien asegura que el artefacto pertenece al Ejército ecuatoriano
Una bomba sin explotar hallada en el departamento fronterizo del Putumayo ha desatado un cruce de declaraciones entre los gobiernos de Colombia y Ecuador. Mientras el presidente Gustavo Petro sostiene que el artefacto pertenece a las fuerzas militares ecuatorianas, el gobierno de Daniel Noboa hace un llamado a la prudencia y al rigor técnico.
La canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, aclaró este miércoles que, hasta el momento, su despacho no ha recibido la nota de protesta formal anunciada por Petro. En entrevista con FM Mundo, Sommerfeld instó a utilizar las vías institucionales en lugar de declaraciones públicas.
«Hemos invitado a Colombia a que cualquier inquietud que haya, por favor, que utilicemos los canales diplomáticos para que, con información técnica que recibamos, pueda haber una respuesta técnica», dijo.
Sommerfeld reiteró que el Ministerio de Defensa de Ecuador ha ratificado que todas sus operaciones se realizan estrictamente dentro de territorio ecuatoriano, aunque se mostró abierta al diálogo para resolver cualquier «impase»
Contradicciones en el balance de víctimas
El conflicto escaló luego de que el martes Gustavo Petro afirmara que bombardeos en la zona fronteriza dejaron «27 cuerpos calcinados». Sin embargo, este miércoles, el propio ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, ofreció un balance que difiere de la cifra presidencial.
Sánchez confirmó la muerte de 14 personas en dos explosiones ocurridas en enero en un laboratorio de cocaína en Nariño. Si bien confirmó que artificieros militares detonaron de forma controlada la bomba hallada a 200 metros de la frontera, el ministro se abstuvo de vincular directamente estos hechos con operaciones del país vecino, como lo hizo Petro.