
Fuente : Esposas, Novias Y Familiares de Policías-Princesas Verde Oliva
«Siempre quiso servir a la patria», recuerda con dolor su padre, evocando el sueño de un joven que hace cinco años juró proteger a los colombianos. Ese juramento se hizo eterno la noche en que la furia de los ríos Mocoa, Sangoyaco y Mulatos intentó borrar a la capital del Putumayo. En medio de la avalancha, el patrullero Desiderio Ospina Otavo no buscó refugio; buscó salvar vidas.
Mientras el lodo y las piedras arrastraban la patrulla en la que evacuaba a los ciudadanos, Desiderio tomó una decisión que define a los grandes hombres: en un último y desesperado gesto de hermandad, abrazó a su compañero, el agente Gerardo Cuao, antes de ser devorado por la corriente. Mientras su compañero lograba sobrevivir, Desiderio fue arrastrado por más de 20 kilómetros hasta Villagarzón, entregando su vida en el cumplimiento del deber más sagrado.
Hoy honramos al policía que no retrocedió ante la muerte, al hijo que cumplió su sueño de servir y al héroe cuyo nombre queda grabado en la historia de Mocoa como símbolo de valor absoluto. Su patrullaje terminó en la tierra para continuar en la gloria.
Paz en su tumba. ¡Dios y Patria!