
Fuente : ElEspectador
El mandatario frenó la extradición de Geovanny Andrés Rojas en diciembre pasado mientras haga aportes reales al proceso de paz que el Gobierno adelanta con la disidencia conocida como Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB).
El presidente Gustavo Petro lanzó un ultimátum directo a Geovany Andres Rojas, conocido “Araña”, jefe de los Comandos de Frontera. El mandatario le dio un ploazo de 10 días para demostrar el cumplimiento del compromiso de erradicar 15.000 hectáreas de cultivos de hoja de coca, una de las principales apuestas del proceso de paz que el Gobierno adelanta con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), la estructura de la que es parte los Comandos de Frontero y que está dentro de los procesos de la paz total.
En el mensaje, publicado por el mandatario en su cuenta en X, también se refirió a la extradición de “Pipe Tuluá”, jefe de la banda criminal conocida como La Inmaculada cuya extradición fue aprobada el miércoles pasado.
Aunque no lo dice explícitamente, al ligar esa extradición con el compromiso de Araña, presidente parece dejar claro que el tratamiento diferencial depende del cumplimiento efectivo de compromisos verificables en el marco de la política de paz total.
“Araña” tiene un concepto favorable de extradición por parte de la Corte Suprema de Justicia, pero su envío a Estados Unidos fue suspendido por decisión del presidente Petro en diciembre pasado.
Según la resolución, la suspensión de la extradición se mantiene únicamente mientras el jefe de los Comandos de Frontera haga aportes reales, verificables y sostenidos al proceso de paz, entre ellos la reducción de economías ilícitas como el narcotráfico.
El ultimátum de los 10 días marca, hasta ahora, el condicionamiento más explícito y público hecho por el presidente frente a este caso.
Los Comandos de Frontera hacen parte de la CNEB, una articulación de estructuras armadas que surgió tras la fragmentación de la Segunda Marquetalia y con la que el Gobierno instaló una mesa de diálogos dentro de la política de paz total.
En ese escenario, uno de los ejes centrales ha sido la erradicación voluntaria y concertada de cultivos de coca, especialmente en Putumayo, un departamento clave para el narcotráfico y la disputa armada.
La captura de “Araña” en un hotel en Bogotá en febrero de de 2025 al término de la tercera ronda de negociación y la posibilidad de su extradición provocaron una crisis en la mesa. La delegación de la disidencia ha sostenido que la permanencia de “Araña” es fundamental para sostener los compromisos territoriales, mientras que críticos del proceso advierten que la suspensión de la extradición envía un mensaje ambiguo frente a la lucha contra el narcotráfico.