La semana pasada, más de 400 personas, líderes sociales de 40 veredas y 15 representantes de cabildos indígenas, participaron de la mesa de diálogos de paz entre el gobierno y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (Cneb), con el fin de conocer cómo funcionarán las Zonas para la Capacitación Integral y de Ubicación Temporal (ZUT). La Cneb agrupa a los Comandos de la Frontera, el grupo casi hegemónico en Putumayo, y a la Coordinadora Guerrillera del Pacífico, que tiene presencia en Nariño.

El jefe negociador, Armando Novoa, le dijo a La Silla que la ZUT ubicada en el Valle del Guamuez, en Putumayo, y en la que se ubicarán 100 integrantes puede empezar a funcionar la primera semana de junio.
Según un comunicado emitido por la Consejería Comisionada de Paz, “las comunidades asistentes expresaron un respaldo claro al proceso de paz que se adelanta en la región y acordaron avanzar en nuevas rutas de trabajo conjunto”.
Asimismo, la mesa de diálogos se comprometió a realizar espacios de difusión y a resolver dudas sobre las ZUT en otros núcleos comunitarios.
Sin embargo, a finales de 2025, un habitante de Putumayo y seguidor de la mesa de diálogos, que prefirió no dar su nombre por seguridad, resaltó que las zonas “Se están haciendo a espaldas de la gente y sin los mandatarios locales”, donde estas se van a ubicar.
Contexto. En diciembre, cuando finalizó el sexto ciclo de diálogos del gobierno con la Cneb, se definió la creación de las ZUT donde 200 integrantes de la Cneb, 100 en Nariño y 100 en Putumayo, iniciarán el tránsito a la ciudadanía plena a través de un proceso de reintegración social, política, económica, cultural y comunitaria. Las primeras dos zonas, que serán un piloto, durarán 10 meses.
Serán vigiladas por la Fuerza Pública y los miembros de la mesa de diálogos serán quienes evalúen su funcionamiento y realicen cambios.
No son muy diferentes las ZUT de las zonas en las que se reincorporaron las Farc. Según Novoa, personas experimentadas del sector defensa que ya habían trabajado en los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (Etcr), en los que se reincorporaron los excombatientes de las Farc, están involucradas en el diseño de las ZUT. Por lo que, según él, no hay muchas diferencias entre ambas.
En las ZUT, los miembros de la Cneb no podrán portar armas ni uniformes, y estarán allí recluidos sin posibilidad de moverse a otros espacios.
Además, Novoa afirmó que se examinará si las ZUT serán un espacio de libre circulación para las comunidades para interactuar con los de la Cneb.
“Ese tema podrá ser examinado en la medida en que se vayan consolidando los avances, porque uno de los fracasos del modelo de las Etcr y de las zonas de ubicación transitoria, fue aislar a los miembros de las Farc de las comunidades en donde tenían influencia”.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que, las Etcr de las Farc se hicieron cuando ya estaba acordada la dejación de armas de ese grupo, lo cual no ha pasado en el caso de la Cneb.