En Puerto Guzmán, Luis Soto volvió a abrazar a su tío, don Facundo Cleves, después de casi 30 años de ausencia en un reencuentro realizado el día de su cumpleaños número 74.

Durante 30 años, la familia de Facundo Cleves vivió con la incertidumbre de no saber qué había pasado con él ni si seguía con vida. Desapareció en 1996, en zona rural del municipio de Albania, en Caquetá, luego de participar en las marchas campesinas que se dieron en medio de la fuerte presencia de actores armados en la región. Desde entonces, solo existían recuerdos de aquel jornalero que un día salió a trabajar y nunca regresó.
Mientras el conflicto armado transformaba las dinámicas de los lugares, don Facundo huyó para sobrevivir lejos de todos. Sus pasos lo llevaron hasta el Putumayo donde trabajó durante años, envejeciendo en silencio, acompañado únicamente por sus amigos a quienes el tiempo convirtió en su nueva familia.
Fue su sobrino, Luis Soto, quien se acercó a la Unidad de Búsqueda de personas dadas por Desaparecidas (UBPD) en Caquetá en 2022, impulsado por la gestión de su cuñado, quien en su rol de presidente de la Junta de Acción Comunal conoció de cerca la labor de la entidad a través de las jornadas pedagógicas en el sur del departamento. Con certeza y esperanza intacta, Luis emprendió la búsqueda desde el Caquetá, con la determinación de volver a abrazar a su tío.
«Esta solicitud se vinculó a la unidad de análisis que agrupa los casos de desaparición de personas civiles que participaron en movilizaciones sociales en este año. La investigación adelantada permitió encontrar coincidencias en registros, bases de datos y relatos familiares, hasta confirmar que aquel hombre reportado como desaparecido seguía vivo y estaba en el municipio de Puerto Guzmán, en Putumayo», expresó Zunny Guzmán, investigadora humanitaria de la Unidad de Búsqueda en Caquetá.

Llegó el día del reencuentro
En el salón de la Casa de la Mujer de Puerto Guzmán había globos, una torta y una pantalla encendida. Afuera, el intenso sol de la mañana y el calor húmedo abrazaba el pueblo. Adentro, todos esperaban a don Facundo.
Ese día no era cualquier día. Era su cumpleaños número 74. Llegó caminando despacio, vestido con un jean y una camiseta tipo polo color coral, apoyado por dos mujeres que durante su desaparición lo acompañaron. Estaba nervioso. Feliz. Incrédulo.
Y entonces vio a Luis Soto, su sobrino, la última persona de su familia que lo había visto antes de desaparecer en 1996. Se reconocieron de inmediato, se abrazaron fuerte y lloraron. «Yo nunca perdí la esperanza de volver a saber de mi tío. Verlo nuevamente después de tantos años es algo que todavía no puedo creer», manifestó durante el encuentro.

Mientras permanecían abrazados, parecía que el tiempo se detenía y las lágrimas de felicidad aparecieron en los acompañantes. Después, Luis le mostró la pantalla donde lo esperaban virtualmente sobrinas, primas y otros familiares conectados desde Caquetá y Villavicencio.
Al verlos, don Facundo volvió a quebrarse en lágrimas. Tal vez porque entendió que, pese al paso de los años, nunca dejaron de esperarlo. «No pensé volver a encontrarme con mi familia después de tantos años. Hoy siento mucha felicidad», dijo don Facundo mientras observaba a sus familiares a través de la pantalla.
Luego vinieron las velas, el canto de cumpleaños y los aplausos. Entre abrazos, sonrisas y lágrimas, don Facundo celebró con un regalo gigante, la posibilidad de regresar al corazón de los suyos. «Esta acción nos permite no solamente devolver la esperanza a esta familia y permitir recuperar un poco del tiempo que arrebató la desaparición si no también es una esperanza para las familias que continúan buscando», completó la investigadora Guzmán.

Este reencuentro es el resultado de un proceso adelantado por el equipo de la UBPD en Caquetá, que hace parte de la Regional Sur. La Unidad de Búsqueda adelanta sus investigaciones humanitarias con presunción de vida, entendiendo que muchas personas dadas por desaparecidas podrían seguir vivas. En la Regional Sur, conformada por Huila, Caquetá y Putumayo, seis personas desaparecidas en el contexto del conflicto armado ya han logrado reencontrarse con sus familias después de décadas de ausencia.
La entidad dispone de sus canales de atención para quienes deseen presentar solicitudes de búsqueda o entregar información que aporte a estos procesos. Las personas pueden comunicarse en Putumayo al número telefónico 3162851395 o en Caquetá, a la línea 3162810740. Todos los procedimientos son de carácter humanitario, confidencial y no tienen fines judiciales.