
En la madrugada de este lunes, la Alcaldía de San Miguel, (bajo Putumayo) declaró el estado de alerta ambiental tras confirmarse un derrame de hidrocarburo en el cauce del río Muerto.
El incidente fue reportado inicialmente por la empresa CENIT cerca de las 11:30 p. m. del domingo 8 de febrero, activando de inmediato los protocolos de emergencia en la región.
Ante la magnitud del evento, la compañía CENIT puso en marcha su Plan de Emergencia y Contingencia. En las labores de control y contención participa activamente la SEAP Ambiental de Parex, mientras se espera el despliegue total del personal operativo de la transportadora para mitigar el avance del contaminante sobre la fuente hídrica.
Según el reporte, la emergencia obligó a la evacuación preventiva de varias familias en la vereda Nueva Risaralda, debido a que algunas personas presentaron cuadros de mareos y malestares generales debido a la inhalación de gases emanados por el crudo.
Los afectados fueron trasladados y reubicados temporalmente en la cabecera municipal, donde reciben acompañamiento institucional y atención médica.
La Administración Municipal mantiene un monitoreo permanente sobre la zona crítica para evaluar el impacto del vertimiento. El equipo de Gestión del Riesgo trabaja de manera articulada con las empresas operadoras para garantizar que las barreras de contención sean efectivas y evitar que la mancha de petróleo se extienda hacia otras comunidades ribereñas.
En videos difundidos en redes sociales ya se evidencia la afectación a especies de animales en inmediaciones de esta fuente hídrica.
Autoridades pidieron a la comunidad abstenerse de consumir agua del río, utilizarla para el aseo personal o para actividades de riego y abrevadero de animales.
Esta medida permanecerá vigente hasta que los análisis técnicos confirmen que el agua es segura para el contacto humano