
MOCOA – El departamento del Putumayo se encuentra en un punto de quiebre. El Gobernador Jhon Gabriel Molina ha emitido un llamado «respetuoso pero urgente» al Presidente de la República, Gustavo Petro, para que se agilicen los acercamientos diplomáticos con el Gobierno de Ecuador y se logre la reapertura inmediata de la frontera en el Puente Internacional sobre el río San Miguel.
Una economía en cuidados intensivos
Lo que históricamente ha sido un corredor de vida y comercio, hoy es el epicentro de una crisis económica y social sin precedentes. Las cifras presentadas por el mandatario departamental son alarmantes y reflejan el drama que viven miles de familias:
- Pérdidas millonarias: El departamento ya registra una afectación económica superior a los $90.000 millones de pesos.
- Empresas en riesgo: Más de 6.600 empresas (que representan el 51% del tejido empresarial de Putumayo) están afectadas, reportando una caída en ventas mayor al 70%.
- Parálisis total: El sector de hidrocarburos se encuentra detenido, con más de 200 vehículos de carga varados debido al cierre.
- Turismo y Transporte: El sector transporte sufre pérdidas críticas, mientras que el 33% de los operadores turísticos ya sienten el impacto negativo.
«Esto ya no es solo un tema económico; estamos entrando en una crisis social y humanitaria. Familias sin ingresos y niños que viven en Ecuador pero estudian en Colombia no pueden asistir a sus clases», advirtió Molina.
Un llamado a la Cancillería
A pesar de que la administración departamental ya ha solicitado el acompañamiento de la Cancillería y el Ministerio del Interior, el Gobernador insiste en que la solución debe venir de la alta diplomacia presidencial para detener el deterioro de la región.
La reapertura no es solo una petición administrativa, es una necesidad vital para proteger el sustento de los colombianos y fortalecer los lazos con los hermanos ecuatorianos.