
TelePacífico – El Gobierno colombiano rechazó la medida, que considera unilateral y desproporcionada, y advirtió impactos sobre la producción petrolera en el sur del país, especialmente en Putumayo.
El Gobierno de Ecuador incrementó de 3 a 30 dólares por barril la tarifa para el transporte de crudo colombiano a través del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), una medida que entró en vigencia el pasado viernes y que se da en medio de las tensiones comerciales entre ambos países.
La decisión fue confirmada por la ministra de Ambiente y Energía de Ecuador, Inés Manzano, quien explicó que el aumento se aplica al crudo que transporta Ecopetrol por el SOTE, operado por la empresa estatal Petroecuador, y no al Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), por donde circula petróleo de empresas privadas colombianas.
Según Ecuador, el ajuste tarifario responde al principio de “reciprocidad”, luego de que Colombia suspendiera las transacciones internacionales de electricidad y tras el anuncio del presidente Daniel Noboa de imponer un arancel del 30 % a las importaciones colombianas.
Ante esta decisión, el Ministerio de Minas y Energía de Colombia expresó su rechazo, al considerar que el incremento —superior al 900 %— no responde a criterios técnicos ni económicos y afecta la viabilidad de la producción petrolera en el sur del país, especialmente en el departamento del Putumayo, donde operan pequeños y medianos productores.
El ministro Edwin Palma señaló que la medida se adopta en un contexto de caída de los precios internacionales del crudo, lo que podría generar pérdidas económicas, cierres operativos y afectaciones al empleo regional. Asimismo, indicó que la decisión desconoce acuerdos binacionales previos y los principios de integración y cooperación entre países de la Comunidad Andina.
El Gobierno colombiano reiteró su disposición al diálogo diplomático para restablecer condiciones de previsibilidad y equidad en el transporte de hidrocarburos entre ambos países.