
En este departamento, profundamente afectado por la violencia y el accionar de grupos armados ilegales, la esperanza volvió a abrirse paso entre risas y aplausos. A través del Circo del Ejército Nacional, la población disfrutó de 15 funciones llenas de color, música y magia, diseñadas no solo para entretener, sino para fortalecer la protección de la niñez y prevenir el reclutamiento forzado.
Las funciones se convirtieron en un escenario seguro donde las familias pudieron reencontrarse, compartir y respirar tranquilidad.
En un departamento donde, según la Unidad para las Víctimas, más de 296.000 personas han sido afectadas por el conflicto armado, estos espacios simbólicos cobran un valor profundo: reconstruyen vínculos, generan confianza y devuelven dignidad a las comunidades.
El Mayor Mauricio Muñoz Torres, Comandante del Batallón de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo N.° 6, resaltó el propósito social de esta iniciativa: «Con el Circo logramos llegar al corazón de las comunidades. No solo llevamos un mensaje contra el reclutamiento forzado, sino también esperanza y unión. Es nuestro deber como Soldados trabajar por la protección de la niñez y la reconstrucción del tejido social.»
La jornada contó con el acompañamiento del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), que asistió como entidad garante del proceso y reafirmó su compromiso con la protección integral de niños, niñas y adolescentes en territorios afectados por vulneraciones y riesgos asociados a grupos armados ilegales.
El trabajo articulado de los Soldados de Acción Integral junto con organizaciones locales, líderes comunitarios y el acompañamiento institucional del ICBF, permitió que cada presentación fuera más que un espectáculo: fue un mensaje contundente de defensa de la vida, rechazo a la violencia y compromiso con la infancia.
El Circo Colombia N.o6, en su paso por el Putumayo, demostró que servir a la patria también significa sanar heridas desde la cultura, acompañar a quienes han resistido por años y abrir caminos de paz donde antes solo había temor. Aquí, la magia no fue solo parte del show: fue una herramienta para unir, proteger y transformar.