¿Cuándo se deben armar el pesebre y el árbol de Navidad?

ElTiempo – Los tiempos han cambiado incluso para esta rutina decembrina.

En otros momentos, Navidad empezaba en las casas colombianas con la prendida de las velitas, es decir, el 7 de diciembre, previa al 8, la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, conmemoración de ese día.

Con anterioridad, eso sí, se sacaban las cajas del pesebre, se revisaban adornos, se limpiaban y se definía qué había que comprar: si más casas, ovejas, patos, caballos, gallinas y árboles.

Las mamás iban guardando cajas para hacer esta tradición como si fuera un pueblo, son subidas y bajadas, y la más grande era para la cueva donde nace el Niño Jesús. Estas cajas se subrían con un papel verde que duraban años bien guardado y doblado por las matronas, en momentos en los que reciclar y reutilizar no era una consigna para cuidar el planeta sino una norma de vida para cuidar la economía.

Otro tiempo se iba en la revisión de las luces navideñas para ver si todas iluminaban.

El árbol navideño tenía otras exigencias, pues si era muy grande,para armarlo era necesario la ayuda de los miembros de la familia y ya puesto en pie, colgarle las bolas decembrinas. En ese momento era casi un sacrilegio dejar caer alguna, pues quedaban trituradas al golpearse con el piso y los adornos se descompletaban, con regaño materno incluido.

Eran, definitivamente, otros momentos, en los que hasta las tapas de las gaseosas se utilizaban, aplastándolas y poniéndolas en un alambre muy fuerte para que sirviera de pandereta en las novenas.

Además, el Niño Dios se ponía en el pesebre el 24 de diciembre. De hacerlo antes, las mamás regañaban porque todo iba dentro de la tradición. El rezo de la novena se hacía en familia, al lado del pesebre, en casi todas las casas católicas del país.

Y el 6 de enero en las casas se desarmaba la Navidad. La llegada de los Reyes Magos a visitar al Niño Jesús marcaba el regreso a las cajas de los adornos, hasta el siguiente año.

Hoy, las cosas han cambiado. El tiempo pasa tan rápido, que desde principios de noviembre hay personas que encienden las luces, montan el árbol y arman su pesebre. Tan pronto pasa Halloween, los almacenes cambian sus vitrinas y el primero de noviembre aparecen los adornos en el color de temporada, que varía cada año.

Las ciudades tienen sus zonas específicas de comercialización de adornos navideños, donde hay ofertas de todo tipo. Y estos incluyen muñecos de Papá Noel que emite sonidos de canciones navideñas en inglés, especialmente.

Con los apartamentos y las casas más pequeñas, la gruta del Nacimiento ya no es una caja que se recubre sino una casa hecha en madera que se vende en la calle y tiene distintos precios y tamaños.

Las bolas del árbol ya no se quiebran y a este también se le ponen distintos adornos hechos en tela, con tradiciones navideñas anglosajonas. Además, estos árboles ya vienen con música y giran. La modernidad llegó para este adorno y se puede pagar más de un millón de pesos por un árbol navideño.

En cuanto a las luces, estas también tienen música y varias formas de iluminación: lenta, rápida, intermitente, que se puede cuadrar de acuerdo al gusto de cada quien.

Ahora, no importa cuándo usted arme su Navidad. Lo importante es que lo haga con amor y queriendo seguir la tradición. Eso sí, no la desarme en marzo, como muchos, no hay que exagerar con el espíritu navideño.