Misión médica condenada por transportar base de coca en el Huila

LaNacion – La misión médica que supuestamente llevaba un paciente y su acompañante fue condenada por transportar un alijo de base de coca. El conductor, al auxiliar de enfermería, el señalado paciente y su acompañante, aceptaron los cargos.

Una misión médica con un falso paciente, que pretendía no solo burlar a las autoridades sino llegar a su destino con un alijo de base de coca, terminó condenada luego de ‘negociar’ la pena con la Fiscalía.

El auxiliar de enfermería,  que además señaló a las autoridades ser el paramédico de la ambulancia, el conductor del vehículo, el supuesto enfermo y su acompañante, fueron sorprendidos en un puesto de control del Batallón Magdalena adscrito a la Novena brigada del Ejército, instalado en la  conocido como El Cable, en la vereda El Cedro del municipio de Pitalito, a las 4:00 p.m. del 4 de marzo de 2022.

La ambulancia, conducida por Sigil Rubian Arias Pérez, había supuestamente salido del Hospital ‘José María Hernández’ de la ciudad de Mocoa (Putumayo), con el paciente Jesús Enrique Chazatar y su acompañante Kerly Yuranny Pejendino Piamba. Además del auxiliar de enfermería Jefferson Javier Arias López, quien refirió ser auxiliar de enfermería y paramédico.

El grupo se movilizaba en la ambulancia, de placa MCV-578, los uniformados al observarla le hicieron al conductor la señal de pare, se orillara al costado de la vía y al detenerse observaron que en ella se transportaban cuatro personas.

Arias López le exhibió a los uniformados unos documentos para el traslado de un hombre que iba canalizado y en una camilla en el habitáculo de la parte de atrás. “Supuestamente remitido como paciente desde el hospital”, dijo el fiscal del caso en la acusación.

Los militares al examinar la documentación que les presentó el auxiliar de enfermería y paramédico, percibieron inconsistencias en la forma y sellos que tenían, generándoles dudas que hicieron que inmediatamente, solicitaran la asistencia de efectivos de la Policía, quienes se desplazaron rápidamente al lugar.

El fiscal señaló que los policías al verificar la documentación confirmaron que tenía inconsistencias tanto en la orden de remisión de pacientes enfermos, “por sus fecha y lugares de origen”.

De inmediato para comprobar la veracidad de la remisión con el centro hospitalario llamaron a la línea celular utilizada por la enfermera, quien es la empleada encargada de hacerlas, manifestándoles ésta que no había ninguna orden de remisión a nombre de Jesús Enrique Chazatar Chamorro.

La información oficial llevó a los uniformados a adelantar una inspección minuciosa a la ambulancia, observándose irregularidades en los contenedores de oxígeno y disimulados con stickers de Misión Médica. “Era una estructura elaborada en madera de triple que conforma una caleta…”, manifestó el delegado de la Fiscalía.

En el escondite los efectivos hallaron 99 paquetes de forma rectangular envueltos con cinta adhesiva color beige que contenían clorhidrato de cocaína. “Fue fijada, incautada, rotulada, embalada y sometida a cadena de custodia”, explicó.

El comandante de la Policía en el Huila, el coronel Gustavo Adolfo Camargo, manifestó el día de la incautación que el estupefaciente estaba marcado con unos logos. “Muy posiblemente iba a llegar a Neiva y de ahí ser distribuida en el centro del país”.

Por su parte, el mayor general Óscar Reinaldo Rey Linares, comandante de la División Quinta del Ejército, aseguró que el cargamento estaría avaluado entre 565 y 600 millones de pesos.

Preacuerdo

Los cuatro involucrados en el transporte del alijo en la ambulancia medicalizada decidieron acercarse al fiscal especializado para aceptar el cargo de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes con circunstancias de agravación.

En las conversaciones Arias Pérez, Chazatar, Kerly Yuranny y Arias López, suscribieron una preacuerdo que les permitió conseguir una rebaja considerable de la pena. “Por la aceptación de responsabilidad y para efectos meramente de reducir las penas, como única rebaja compensatoria por el acuerdo, se les eliminaría la causal de agravación punitiva”, manifestó el fiscal.

El preacuerdo fue presentado al Juez Primero Penal Especializado de Neiva con Función de Conocimiento que luego de analizarlo decidió aprobarlo. “Con la categórica aceptación por parte de los justiciables de su responsabilidad al suscribir de manera libre, voluntaria y consciente… tiene la fuerza probatoria suficiente…”, dijo el togado.

El operador judicial señaló además que se confirmó su participación a través de su captura en flagrancia. “Con la sustancia constitutiva del objeto material de dicho delito, la cual configura una evidencia procesal de responsabilidad”.

Sostuvo el juez de conocimiento que los procesados con su actuación crearon un peligro de alta intensidad por haber realizado plenamente los actos ejecutivos. “La actividad ilícita de asociarse para cometer el tráfico de estupefacientes se consumó…de haberse llegado a distribuir en el mercado de sustancias ilícitas hubiera afectado a una ingente cantidad de personas”.

El togado condenó a Jefferson Javier Arias López, Sigil Rubian Arias Pérez, Jesús Enrique Chazatar y Kerly Yuranny Pejendino Piamba, a la pena de 12 años y 6 meses de prisión por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.

Además de una multa de de 1.585 salarios mínimos legales mensuales vigentes. ($1.585.000.000).

Ordenó a la Fiscalía poner a disposición de la Dirección Nacional de Fiscalías Especializadas de Extinción de Dominio de Bogotá la ambulancia para que ésta a través de uno de sus delegados determine la viabilidad de iniciar el procedimiento de extinción de dominio.