Las peticiones que cultivadores de coca le plantearon al gobierno Petro

ElEspectador En cumbre cocalera en Putumayo se pidió incluir a 7.000 campesinos más en el Pnis y plantear proyectos verdes como alternativa a la sustitución. Catatumbo, Meta y sur de Bolívar preparan próximos encuentros.

Para llegar del municipio de Piamonte (Cauca) a Puerto Asís (Putumayo), Norberto Dávila tuvo que caminar una hora desde su casa hasta la orilla del río Caquetá, pagar cinco mil pesos para atravesar el afluente en una pequeña lancha y, del otro lado, tomar carretera por cuatro horas. Salió de su casa poco antes de las 4 de la mañana el pasado 30 de septiembre junto a otros 11 líderes para llegar hasta Puerto Asís a la primera cumbre cocalera que se realiza durante este gobierno.

Norberto es el vicepresidente del Comité de Cocaleros de Piamonte y dice que, aunque pertenece al Cauca, fueron excluidos de los diálogos regionales en ese departamento por estar “muy alejados” de Popayán (a 13 horas de camino). Las ciudades más cercanas a Piamonte son Florencia, en Caquetá, y Mocoa, Putumayo, ambas a tres horas por carretera.

Por eso, su principal petición en la cumbre cocalera es que sean incluidos en todos los acuerdos regionales y cocaleros que se pacten en el Putumayo. Dice que ya están cansados de la exclusión en la que los tiene el departamento del Cauca. Se consideran ‘apátridas regionales’, si así pudiera llamársele. Mientras conversábamos llegó Gildardo Pastrana, el presidente de Asojuntas de Piamonte.

–¿En qué mesa vamos a participar?

–En todas, Gildardo, menos en la de los PDET, ahí no tenemos representatividad

–Pero sería bueno plantear nuevamente nuestra necesidad…

La necesidad de la que habla Gildardo es que prioricen el municipio de Piamonte en los Planes de Desarrollo con Enfoque Terrritorial (PDET), pues es el único municipio de la baja bota caucana que no está entre los 171 priorizados. “Y eso que nosotros, por las condiciones en las que vivimos, deberíamos tener los mismos beneficios que tienen los municipios PDET”, dice Norberto.

La cumbre campesina e indígena cocalera del Putumayo se realizó el pasado 30 de septiembre con la participación de 630 personas de todos los municipios del departamento y algunas provenientes de Caquetá, Cauca y Nariño. De este evento, realizado en el Colegio Alvernia de Puerto Asís, salieron unas propuestas específicas de los cocaleros para el nuevo Gobierno.

Aunque todavía no hay certeza de cuál podría ser la hoja de ruta para pasar las propuestas del papel a las leyes y a la realidad, lo cierto es que el senador César Pachón, del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), fue quien lideró la cumbre y convocó a la audiencia pública de la Comisión de Paz del Senado que se llevó a cabo el pasado 1 de octubre en el mismo municipio. También trabajó de la mano de Andrés Cancimance, representante a la Cámara por el Putumayo de la Colombia Humana.

Las denuncias

Las peticiones de los campesinos e indígenas de este departamento no son ajenas a las del resto de movimientos sociales en Colombia. No hay infraestructura ni vías para sacar los cultivos de las regiones, hay una gran ausencia del Estado en ciertas zonas y la desconfianza institucional de los cocaleros es un problema sin resolver. “Lo distinto y lo más impresionante es la organización de la gente en Putumayo. Los movimientos sociales acá son muy fuertes”, afirma Pachón.

Los voceros de los cocaleros en el municipio de Piamonte, Cauca, ejemplifican la necesidad de construir infraestructura para incentivar los cultivos lícitos por encima de los ilícitos. Norberto Dávila, por ejemplo, explica que el paso del río Caquetá para salir al municipio de Santa Rosa encarece los productos agrícolas. “Para nosotros poder sacar o entrar algún producto tenemos que pagar el paso por la lancha, entonces todo sube de precio un 30 %, porque no es lo mismo pasar uno solo a llevar una tonelada de papa al hombro”.