David Murcia Guzmán no se arrepiente de crear pirámides de DMG, según su hijo

ElTiempo Steven Murcia aseguró que su padre «está firme en sus convicciones» de que hizo «todo bien».

David Murcia Guzmán fue extraditado a Estados Unidos en enero de 2010.
 FOTO: Milton Díaz / Archivo EL TIEMPO

David Murcia Guzmán, capturado en 2008 por ser el fundador del grupo DMG -la pirámide ilegal más grande que ha funcionado en el país- no estaría arrepentido de sus actos, según reveló en una entrevista Steven Murcia, hijo del estafador colombiano.

“Estuve hablando con él, siempre emocionado los dos por vernos y totalmente optimista. Está firme en sus convicciones, para nada arrepentido porque él es un empresario y él hizo todo bien», aseguró Steven para el programa ‘El Radar’, de Blu Radio.

Murcia Guzmán fue detenido el 17 de noviembre de 2008 en Panamá y deportado a Colombia dos días después de la intervención de las autoridades a su conglomerado, el cual captaba dinero a través de tarjetas prepago.

En 2010 fue extraditado a Estados Unidos, donde cumplió una condena por blanqueo de dinero procedente del narcotráfico. Posteriormente, fue deportado nuevamente a Colombia y sentenciado a 30 años de cárcel, al ser hallado «responsable de lavado de activos y captación masiva y habitual de dineros del público».

Steven recordó que la distancia fue «totalmente fuerte» para él y para su familia. «Una noticia desgarradora. Contactarme con él era totalmente difícil, podíamos hablar aproximadamente 15 minutos por teléfono, fue difícil. Ir a Estados Unidos era imposible, no pude ir a visitarlo”, aseguró.

El ‘modus operandi’ de Murcia

De acuerdo con la Fiscalía, solo entre 2007 y 2008, Murcia Guzmán logró recaudar cerca de 2 mil millones de dólares a través de DMG Grupo Holding S. A., empresa que se expandió a Panamá, Venezuela y Ecuador.

Su fórmula era sencilla: los inversionistas entregaban su dinero y recibían grandes rendimientos por esa plata, e incluso con la tarjeta DMG podían comprar bienes y electrodomésticos. Luego les consignaban dinero como rentabilidad por esa compra.

Con la intervención de la compañía se suspendieron los pagos y empezó un calvario para miles de personas que hasta se endeudaron o vendieron sus bienes para llevar el dinero a la captadora y multiplicar sus ingresos.

El hijo de Murcia Guzmán contó que su padre «trabajaba con la comunidad, con grandes empresarios. Inició con un grupo de amigos y la gente pues le daba su dinero para que él pudiese administrarlo, estamos hablando de que muchas personas ingresaban su dinero».

Para Steven las acciones de su progenitor no eran ilícitas, sino que consistían en «dar facilidades para que las personas pudieran cumplir sus sueños».

Cabe aclarar que las autoridades determinaron que detrás de la captadora no estaría el conocido esquema piramidal que ya se había conocido en otros países, sino que había una sofisticada operación de lavado de dinero del narcotráfico.

Murcia Guzmán llegó a Colombia nuevamente en junio de 2019, para pagar una condena de 30 años por los delitos de lavado de activos agravado y captación masiva y habitual de dinero, en la cárcel La Tramacúa, de Valledupar.

El pasado 1° de agosto,  un juzgado de Panamá también lo condenó a 10 años de prisión por el delito de «captación de manera masiva y habitual de recursos económicos del público sin autorización competente».

El hijo del fundador de DMG manifestó que a Murcia «lo están juzgando más de dos veces por el mismo hecho. Porque ya fue extraditado a los Estados Unidos y ahorita en Colombia está todavía pagando», por lo que aseguró que con su familia están totalmente enfocados en recolectar firmas para «presentarlas ante la Corte Suprema de Justicia, y también si es necesario ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos».