Así funcionan los corredores verdes creados para el tránsito de fauna a través de las líneas de energía

Semana – El Grupo Energía Bogotá, con apoyo del Instituto Humboldt, adelanta el proyecto en los territorios en los que tiene infraestructura eléctrica. El municipio de San Antonio del Tequendama, en Cundinamarca, es el primer beneficiado.

A lo largo de sus proyectos de transmisión, el Grupo Energía Bogotá protege la fauna y la flora nativa. – Foto: Cortesía GEB

En el municipio de San Antonio del Tequendama, en Cundinamarca, se realiza un trabajo para recuperar los terrenos y el bosque nativo, que han sido degradados por las actividades humanas, la ganadería y la agricultura extensiva.

Esta labor de restauración de los ecosistemas liderada por el Grupo Energía Bogotá (GEB), junto con la comunidad y el Instituto Humboldt, busca consolidar corredores verdes o biológicos que protegen la fauna y la flora de los lugares por donde pasan los proyectos de la compañía.

El compromiso de no realizar actividades con impactos negativos sobre áreas protegidas hace parte de la estrategia de sostenibilidad, por lo que la empresa ha puesto en marcha acciones que buscan mitigar, restaurar y compensar dichos impactos.

En los corredores biológicos, la repoblación con especies nativas de flora y fauna contribuye a regular las cuencas hidrográficas y fomenta la agricultura sostenible. En 2021, el GEB y sus filiales invirtieron US$170,6 millones en planes de descarbonización, protección del medioambiente y transición energética.

NO USAR, Especial Sostenibilidad, Grupo Energía Bogotá128 hectáreas que antes eran potreros, hoy albergan un bosque de especies nativas. – Foto: Cortesía GEB

Estos son algunos ejemplos de los programas de restauración:

En alianza con la Cámara de Comercio de Bogotá, intervinieron el parque La Poma. En 128 hectáreas, que antes eran potreros, hoy crece un bosque andino de especies nativas.

En Cundinamarca, donde la Sucursal de Transmisión desarrolla los proyectos Norte y Sogamoso, junto a la Corporación Autónoma regional de Cundinamarca (CAR) y su aliado ProCAT, realiza una estrategia para el monitoreo y conservación del Leopardus tigrinus (tigrillo lanudo).

Entre Huila y Putumayo, hay un programa de monitoreo y un manual de conservación del oso andino y la danta de montaña, en peligro de extinción.

En la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía del Perijá realizarán compensaciones ecológicas en la construcción del proyecto de transmisión Colectora. En estos departamentos, GEB se sumó a la sembratón de 1,5 millones de especies nativas. Y en la reserva Barbas Bremen, en el Eje Cafetero también el GEB realizó un proceso de restauración.

El director de Sostenibilidad del GEB, Eduardo Uribe, dice que, en función de “mejorar vidas con energía sostenible y competitiva”, el grupo reducirá en 51 por ciento sus emisiones al 2030 y será carbono neutral al 2050.

La mayor parte de las emisiones del país son por el uso del suelo rural, la deforestación, el deterioro de los ecosistemas y la ganadería. La prioridad es detener la deforestación, y mejorar los sistemas agrícolas y ganaderos”, dice Uribe.

La estrategia de sostenibilidad del GEB es un ejemplo de cómo el sector privado puede contribuir a preservar el medio ambiente.

*Contenido elaborado con apoyo de Grupo de Energía de Bogotá