Emisoras de Paz, superando el conflicto a través de la radio

RTVC Sistema de Medios Públicos hizo un recuento de una de las mayores apuestas para contribuir en la construcción de tejido social en las regiones afectadas por la violencia: las Emisoras de Paz. En tiempo récord, ya hay 12 al aire y vienen otras ocho dispuestas en el Acuerdo final por la paz. Un canal abierto para conocer los rostros más olvidados del país.

La importancia de los medios de comunicación, pero en especial la radio en las regiones, quedó expuesta en el balance que RTVC Sistema de Medios Públicos hizo sobre la implementación y funcionamiento de las Emisoras de Paz, una iniciativa surgida del numeral 6.5 del Acuerdo de Paz, firmado el 26 de septiembre de 2016.

La presentación tuvo lugar en la última sesión del actual Comité de Contenidos de RTVC en la entidad y dio cuenta del que es, por mucho, uno de los mayores logros de la entidad en los últimos años.

Las Emisoras de Paz son hoy el medio a través del cual municipios y regiones aledañas en territorios históricamente golpeados por el conflicto armado, pueden mostrar la realidad de sus comunidades, darles voz y conectarlas con el resto del país para contar sus historias, necesidades, sobre biodiversidad y medioambiente, cultura e identidad, sus etnias, iniciativas y la forma como se reconstruyen.

En tan solo cuatro años se logró la aprobación de 16 emisoras de las 20 pactadas en el acuerdo y 12 ya están al aire en los municipios de Chaparral (Tolima), Ituango (Antioquia), Convención (Norte de Santander), Fonseca (La Guajira), San Jacinto (Bolívar), Algeciras (Huila), Arauquita (Arauca), Bojayá (Chocó), El Tambo (Cauca), Florida (Valle del Cauca), Puerto Leguízamo (Putumayo) y Mesetas (Meta).

En 2023 se sumarán otras cuatro estaciones que operarán en Fundación (Magdalena), San José (Guaviare), San Vicente (Caguán) y Tumaco (Nariño), completando así el 80 por ciento del compromiso adquirido. Las cuatro restantes estarán listas en 2024, cumpliendo ampliamente el plazo pactado.

Visibilizar esas regiones ha requerido un esfuerzo descomunal, como la movilización de equipo humano y técnico para buscar y definir las condiciones ideales para su montaje y operación, capacitar en producción y técnicas radiales a 47 personas de organizaciones sociales, de víctimas y miembros de Ecomún, la cooperativa de los desmovilizados del componente Farc – EP.

En total, Radio Nacional ha capacitado y vinculado a 72 profesionales de la comunicación –60 periodistas y 12 operadores– que hoy son parte del Sistema de Medios Públicos, seleccionados en exigentes procesos en los que participaron cerca de 200 personas en los distintos territorios.

Otro de los esfuerzos, en el que se ha trabajado con filigrana en las Emisoras de paz, es sacar adelante la modalidad de la programación por tercios. Muestra de ello es que en las dos primeras emisoras que se dieron al servicio, Chaparral e Ituango, tuvieron cabida las expresiones y declaraciones de 195 voceros de organizaciones sociales, 140 de organizaciones de víctimas y 156 de la Cooperativa Ecomún.

Emisoras con sello de equilibrio
Las 12 emisoras que están actualmente en funcionamiento han emitido, hasta el 30 de junio de 2022, un total de 18.739 horas. Cada una de las estaciones produce 104 horas mensuales de contenidos propios con temáticas locales y regionales, en franjas de programación que llevan el mismo nombre de la programación nacional, pero con lenguajes, acentos, personajes y sonidos de los territorios.

Cinco de las producciones realizadas en las regiones por estos equipos de las emisoras fueron nominadas y/o premiadas a nivel local, nacional y regional, lo que habla de un trabajo periodístico con autonomía editorial, técnica, operativa y con el equilibrio informativo como su sello.

La entidad ha cumplido rigurosamente con su responsabilidad plasmada en los Acuerdos de Paz, con el apoyo de entidades y personas que hacen parte de estos procesos, como la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final –CSIVI–, que veló por alcanzar este objetivo y tener emisoras de excelente calidad e impacto en las comunidades y las regiones.

Así mismo, de quienes conformaron el Comité de Contenidos, integrado por representantes de la Consejería Presidencial para la Estabilización, la Oficina del Alto Comisionado, el Ministerio TIC y el partido Comunes (componente Farc). Este comité ha contado con el acompañamiento de un robusto equipo humano y técnico de RTVC, integrado por la Subgerencia de Radio, la dirección de Radio Nacional y su equipo de paz, la Dirección de Tecnologías Convergentes, la Oficina Coordinadora de Emisión de Radio y los periodistas de las emisoras en las doce regiones.

Inversión para trabajar por las regiones
La inversión, por supuesto, es parte vital de los resultados, necesaria para abordar el aspecto técnico, de montaje y estructura de las emisoras.

Hoy se encuentra en trámite la gestión de los recursos para la continuidad de las Emisoras de Paz, lo que implica la asignación de recursos presupuestales, técnicos y operativos. Así lo expresa Dora Brausin, subgerente de Radio de RTVC, “porque hacer contenidos de radio va más allá del personal, se necesita que salgan y generen actividades y experiencias con las audiencias, como festivales o trabajos de investigación”.

Subraya la necesidad de invertir en la realización de estudios de mercado para establecer el impacto de las emisoras y tener certeza sobre las audiencias, continuar con el funcionamiento del Comité de Contenidos, auspiciar el sentido de pertenencia en las comunidades, incrementar los contenidos pedagógicos, proyectar esos trabajos a nivel nacional y fortalecer la presencia y participación de organizaciones y comunidades en la programación de los contenidos. De esta forma, generar una real sociedad del conocimiento.

Juan Ricardo Pulido, coordinador de las Emisoras de Paz, cuenta que cerca de 2.200 organizaciones sociales pasaron por las dos primeras que se pusieron al aire (Ituango y Chaparral) y, en general, en menos de cuatro años han tenido participación más de 11.000 voceros de organizaciones sociales, víctimas, líderes sociales, pueblos étnicos y entidades del Estado.

El crecimiento ha sido continuo. Se pasó de 228 organizaciones sociales en 2020, a 1.097 en 2021 y a 1.512 en 2022. De 91 organizaciones de víctimas, a 260 en 2021 y 243 en 2022. En cuanto a pueblos étnicos, en 2020 participaron en ellas 56, en 2021 estuvieron 257 y este año van 259. Así mismo, relacionados con los avances del Acuerdo de Paz, fueron 193 en 2020. En 2021 estuvieron 210 representantes de Ecomún y van 183 en lo corrido de 2022. En relación con entidades que trabajan en la implementación del Acuerdo, hubo una participación de 380 voceros en 2020, 1.585 en 2021 y 4.560 este año.

Destaca Pulido que el conocimiento de las regiones no se obtiene desde Bogotá, sino trabajando en territorio y cita un ejemplo muy puntual. “Hoy yo tengo más conciencia de que en Bojayá hay problemas serios con el fluido eléctrico, no solo porque eso nos impacta en la programación sino porque nos impide contar a Bojayá y cómo se está transformando. Que la emisora de paz esté allí ayuda a tener más conciencia y que se pueda resolver poco a poco esta problemática”.

Por su parte, Miguel Franco, representante de la Consejería para la Estabilización y la Consolidación, destaca que “las Emisoras de Paz son una oportunidad para abrirle a la institucionalidad la posibilidad de llegar a donde nadie más ha llegado. Tenemos ahí una apuesta gigantesca y por eso necesita todo el respaldo de la radio y el Estado para sacarlas adelante”.

Entre tanto, Sonia Fiscó, asesora de Fomento Regional del MinTIC, resalta la labor del Sistema de Medios Públicos para hacer el engranaje de los distintos actores en torno a la construcción de las Emisoras de paz. “Con su profesionalismo y equidad se ha garantizado que tengan ese sello en territorio y las comunidades las valoren y reconozcan como un medio público neutral, que tiene una responsabilidad social con el país y con ellas. Ese es un logro y un éxito que no hubiera sido posible sin RTVC”.

Sin embargo, para que estas emisoras sigan sonando, se debe seguir invirtiendo en ellas. “Es un proceso que va a ir evolucionando y tenemos que poder hacerlo cada vez mejor, revisar su sostenimiento desde el punto de vista legal y hacer la prórroga de las emisoras autorizadas”, indica Jorge Turbay, representante del partido Comunes.

Sin duda, es la única manera para que las Emisoras de Paz sigan abriendo el acceso a la información para la Colombia profunda, distante, sufrida pero esperanzada.