Las guardias campesinas no se convertirán en grupos paramilitares, sostiene el Partido Comunes

Infobae – El partido político integrado por exmiembros de las Farc aseguró que no contempla entregar pistolas a los ciudadanos, por lo que no se revivirá la historia de las Convivir

Al iniciar la nueva legislatura del Congreso de Colombia, varios de los recién posesionados senadores y representantes han radicado más de 50 proyectos de ley. Entre las propuestas está una del Partido Comunes que contempla la reglamentación de las guardias campesinas.

Esta figura se contempla, según Comunes, como un “mecanismo comunitario de protección permanente a la vida, el ambiente, el territorio y la identidad campesina”. A pesar de la aseveración, el proyecto ha sido criticado fuertemente porque puede ser el inicio de la creación de nuevos grupos paramilitares, sin embargo, sus proponentes aseguraron este primero de agosto que lo que se busca es integrar a los campesinos y empoderarlos para que no sigan siendo víctimas de los grupos ilegales.

Los proponentes aseguran que las guardias campesinas no serán una nueva Convivir, las cooperativas de vigilancia creadas en 1994 durante el Gobierno de César Gaviria Trujillo para brindar “servicios especiales de seguridad privada”, operadas por civiles, en zonas donde la presencia estatal es escasa. Cabe recordar que a partir de este grupo surgió el paramilitarismo, por lo que podría profundizarse este problema que sigue vigente.

Comunes asegura que no es lo mismo porque las Convivir estaban armados, mientras el proyecto de guardias campesinas no contempla entregar pistolas a los ciudadanos. Señalan que solo actuarían como veedores de los derechos humanos.

“Esas (las Convivir) ya tenían la bendición de armarse, estas no se van a armar. No buscamos que se armen, estamos luchando y planteando la necesidad de poner en el Estado el monopolio de las armas y de la justicia, del control territorial y de la tributación. No queremos más aparatos armados, queremos que las comunidades sí participen desde una seguridad humana e integral”, explicó Restrepo.

Además, se ha señalado en varios departamentos del país, como Norte de Santander, Valle del Cauca, Putumayo, Guaviare, Caquetá, Nariño y Cauca ya hay procesos de guardias campesinas y estas no han caído en la violencia, si no, por el contrario, han ayudado a proteger a las comunidades.

A pesar de los argumentos de los senadores del partido Comunes, otras bancadas, principalmente de derecha, siguen en desacuerdo. El Centro Democrático, que fue uno de los primeros en denunciar el proyecto, dijo que esto sería el inicio de nuevas milicias de izquierda.

“La FARC proponen crear ejércitos paramilitares de izquierda legalizados en el territorio nacional”, trinó la senadora Paloma Valencia.

Por su parte, el senador Christian Garcés, indicó a La W los presuntos riesgos que generaría darle un poder a través de la ley a civiles para proteger: “Pienso que en Colombia se libra desde el acuerdo de paz una lucha entre la legalidad y la ilegalidad, pienso que el avance del narcotráfico es claro. Este proyecto va a terminar beneficiando entre otras cosas la protección de cultivos de coca. También va a generar conflicto entre la Policía y Comunidades. Hay que tener cuidado cuando se termina empoderando a ciudadanos mediante la ley para asumir verbos tan importantes como la ‘protección’ ‘defensa’”.