Fortaleciendo el sistema de producción de semilla de frijol en el Alto Putumayo

Agrosavia

Durante los años 2021 y 2022 se realizó el proyecto “Fortalecimiento del sistema local de semilla de frijol con adaptabilidad a época no óptima en el Valle de Sibundoy, alto Putumayo” a través de una estancia posdoctoral de la investigadora Zulma Natali Cruz.  El objetivo de este proyecto fue evaluar variedades de frijol foráneas para brindarles una alternativa de siembra a los productores locales durante época no óptima.

Este proyecto contó con apoyo por parte del Plan Nacional Semilla a través de semillas y del establecimiento de relaciones interinstitucionales con la Institución Educativa “Sucre” del municipio de Colón (Putumayo), lugar donde se realizaron los ensayos de este proyecto considerando la vocación agrícola y empresarial de la institución.

La investigación se desarrolló a través de tres experimentos, donde se sembraron seis variedades de fríjol en tres diferentes épocas del año. Entre las variedades sembradas, se trabajó con dos locales: Bolón rojo y Balín brilloso, y con cuatro foráneas: dos arbustivas: Cargamanto blanco mocho (originario de Antioquia) y Agrosavia rojo 43 (Biofortificado, proveniente del Caribe Seco), y finalmente dos variedades volubles: Bola roja de San Juanito (proveniente de los Llanos Orientales) y Liborino (originario de Antioquia y valorado por sus propiedades nutricionales y buena digestibilidad). Las siembras se realizaron en los meses de junio-agosto (época óptima), noviembre y febrero (épocas no óptimas).

En los tres experimentos se observó una alta adaptabilidad de las variedades foráneas a las condiciones del Valle de Sibundoy, con rendimientos cercanos a los que se obtienen en sus regiones de origen y en todos los casos las variedades se adaptaron a las condiciones establecidas. Entre otras labores culturales que se realizaron en estos ensayos fueron la ampliación de las distancias de siembra y el incremento de la altura de surcos para reducir el encharcamiento producido por las lluvias. Estas medidas permitirían reducir la aplicación de agroquímicos que pueden afectar la salud de los consumidores y productores y elevar los costos de producción.

De forma paralela, durante este proyecto se trabajó el método de fitomejoramiento participativo, actividad mediante la cual los agricultores pudieron conocer de primera mano las variedades, desde su propio criterio para evaluar su comportamiento, sin correr por sí mismos los riesgos de reducción de rentabilidad asociados al ejercicio de investigación.

Otra de las problemáticas que se presentan en la región es el bajo acceso a asistencia técnica que tienen los productores, sin embargo, gracias al proyecto, se les pudo dar a conocer alternativas orgánicas y sostenibles para mejorar sus sistemas productivos, lo que repercutió en la disminución en el uso de productos agroquímicos. 

Además de estos resultados, los productores también conocieron alternativas de manejo postcosecha que permitieron reducir las pérdidas durante el almacenamiento.

A su vez, la comunidad vecina pudo degustar las variedades evaluadas, teniendo estas una gran acogida por parte de la comunidad local; entre las preferidas por el consumidor estuvo Agrosavia Rojo 43 y Cargamanto blanco mocho. Como consecuencia de estas evaluaciones, un grupo de productores sembró la variedad cargamanto blanco mocho y pudo establecer relaciones comerciales con una empresa nacional que garantizó la comercialización total de su producción.

Entre las conclusiones de esta investigación se tiene que a pesar de que la zona es productora de fríjol, en la región, de manera general, prefieren consumir frijol foráneo y no guardar de su propia producción para autoconsumo, es decir, sus preferencias a nivel de alimentación familiar se orientan a consumir frijol tipo radical y cargamanto de menor producción en el Valle de Sibundoy. Entre las posibles razones pueden estar el tiempo de cocción del fríjol. Para la siembra, los agricultores prefieren los fríjoles de tipo voluble porque presentan un mayor rendimiento por área de siembra, sin embargo, otras alternativas permiten aprovechar épocas del año diferentes a las óptimas, que si bien no alcanzan los rendimientos óptimos, se convierten en una alternativa rentable para los productores.