La deforestación, una de las consecuencias del acuerdo de paz

Infobae

Desde el 2020 expertos, activistas y ciudadanos han pedido al Gobierno hacerle frente a la deforestación que se ha convertido en una de las problemáticas medio ambientales más relevantes en Colombia y pese a los esfuerzos esta, sigue avanzando. Según un artículo que publicó este 2 de febrero la revista Frontiers, el incremento de la deforestación en Colombia se ha presentado desde la firma de los acuerdos de paz en el 2016.

Los resultados de un estudio del Centro Internacional para Agricultura Tropical (CIAT) confirman esa fuerte tendencia hacia la pérdida de más bosques después de la negociación de paz durante el gobierno del presidente Juan Manuel Santos.

Además, anotó que las principales causas son el aumento de la ganadería y el crecimiento de siembra de cultivo ilícitos en el país. Aunque el el documento y los resultados se hizo énfasis en que: “El impacto y las causas principales varían significativamente dependiendo del área del municipio, y de las regiones”, por ejemplo, elganado fue el indicador principal en la Amazonía, en tanto que los cultivos de coca fueron más dominantes en los Andes.

En el caso del Amazonas colombiano, es preocupante pues en el 2020 se destruyeron 140.000 hectáreas, lo que equivale a unos 20 campos de fútbol cada hora, según datos recopilados por la Universidad de Maryland. Eso es más del triple del nivel en 2015, el año antes de que las Farc acordaran dejar de lado medio siglo de combates.

Según un articulo de la agencia Bloomberg, el cinturón de tierra donde los cálidos pastizales ganaderos de Colombia se unen con la selva tropical era el corazón de las extintas Farc, donde muchos de sus altos mandos tenían su base y ponían castigos si se violaba alguna de sus normas, una de estas deforestar la zona debido a que lo selvático les permitía mantener sus escondites por un buen tiempo lejos de la vista del Ejército Nacional.

El estudio de Frontiers que combinó conjuntos de datos regionales entre 2001 y 2018 procedentes de 708 de los 1.122 municipios colombianos en tierra firme, que representan el 98 % del total de áreas de deforestación en el país anotó que “No hay una solución perfecta que pueda generalizarse para todo Colombia”, por lo que es necesario seguir la investigación pero esta vez, para determinar cuales serían las posibles soluciones a la problemática y plantarlas desde políticas públicas hasta comportamientos de las comunidades.

“Tenemos una idea general de las dinámicas en juego y necesitamos, ahora, desglosarlas y confirmar que esto realmente ocurre, con encuestas entre los agricultores, para entender los motivos locales”, puntualizó el estudio y añadió “Después necesitamos proporcionar a los agricultores y a la población afectada las políticas e incentivos que tomen en cuenta tanto su sustento como la conservación”.

En este mismo sentido, expertos nacionales ya habían hecho un llamado al Gobierno mediante una carta en la que señalaron: “Coincidimos en que es necesario tomar medidas inmediatas para frenar esta alarmante situación. Es urgente diseñar e implementar una hoja de ruta que movilice articuladamente al Ejército Nacional, los Bomberos de todo el país, la defensa civil y las Fuerzas Aéreas Colombianas para que con su intervención se detenga esta tragedia ambiental que supone enormes costos sociales y ecológicos”, haciendo hincapié en regiones como Amazonas, Caquetá, Guaviare, Meta y Putumayo.