Educadores del Batallón de desminado humanitario en resguardo en Orito

Hasta el resguardo indígena Awá del Espigo, en Orito (Putumayo), llegaron educadores en riesgo de minas del Batallón de Ingenieros de Desminado Humanitario N. º 5, con el fin de generar una cultura de comportamientos seguros frente al riesgo de las minas antipersonal, municiones sin explosionar y trampas explosivas. En el encuentro con la comunidad, se les indicó cómo son y cuáles son las pistas que indican que probablemente haya contaminación por estos artefactos explosivos; A su vez, durante la capacitación se brindaron los siguientes temas:

¿CÓMO SON LAS MINAS ANTIPERSONAL, LAS MUNICIONES SIN EXPLOSIONAR Y LAS TRAMPAS EXPLOSIVAS?

Estas pueden ser de diferentes formas, tamaños y colores, pueden estar hechas de diferentes materiales: madera, metal, vidrio o plástico, entre otros. Algunas tienen cables, pueden estar enterradas, encima de la tierra, ocultas en la vegetación, colgadas, flotando o debajo del agua. Esta condición puede variar a causa de fenómenos naturales.

Duran muchos años, se oxidan y cambian de color, pero no pierden su capacidad de hacer daño, son muy sensibles y pueden ser activadas por el más ligero toque o movimiento

¿CUÁLES SON LAS PISTAS QUE PUEDEN INDICAR LA PRESENCIA DE MINAS ANTIPERSONAL, MUNICIONES SIN EXPLOSIONAR Y TRAMPAS EXPLOSIVAS ?

Sospeche al ver: Cambios en el suelo y la vegetación: montículos, hendiduras o tierra removida. Vehículos (motos o carros) atravesados en la carretera, abandonados o quemados, cables atravesados o partes de minas visibles, personas o animales muertos o heridos por causas desconocidas.

Señales de combates: cráteres de explosiones, casquillos de balas y trozos de metal, señales de advertencia

RECUERDE: Todas estas pistas pueden indicar la posible presencia de minas antipersonal, municiones sin explosionar y trampas explosivas.

Ya finalizada la actividad, los soldados del Batallón de Ingenieros de Desminado N.º 5 recalcaron la importancia de practicar siempre los comportamientos seguros y corregir a los demás cuando vayan a realizar o estén desarrollando prácticas de riesgo frente a la presencia de este enemigo silencioso pero mortal que no discrima, sexo, raza, religión o condición social.