Enero de 2022, el mes más ardiente para la Amazonía colombiana en una década

France24

Vista aérea del río Putumayo en la selva amazónica de la zona rural de Puerto Asís, departamento de Putumayo, Colombia el 6 de noviembre de 2021 Luis ROBAYO AFP

 El primer mes de 2022 fue el más ardiente para la Amazonía colombiana en la última década, según revela un informe oficial conocido por la AFP este viernes.ANUNCIOS

De acuerdo con el Ministerio de Ambiente, enero registró el «valor más alto de puntos de calor de los últimos 10 años para los biomas de la Amazonía». El fenómeno se da, agrega la cartera, cuando el país atraviesa una temporada de escasas lluvias.

Se debe «a actividades antrópicas», es decir humanas, siendo la «más significativa la asociada con frentes de deforestación», añade el informe.

Al menos el 80% de esos «puntos de calor» son incendios forestales, detalló un vocero del ministerio a la AFP. El porcentaje restante incluye teas petroleras y chimeneas u hornos industriales.

Para finales de enero, la cartera de Ambiente contabilizó más de 3.300 focos con temperaturas elevadas distribuidos en los seis departamentos que conforman la Amazonía colombiana.

El más afectado es Guaviare, con al menos 1.300. Según testimonios recabados por la AFP en octubre de 2021 en esa región, campesinos y terratenientes aprovechan la época de sequía (enero-abril) para incinerar los árboles que talaron antes y, en su lugar, sembrar hoja de coca o hacerle espacio a la ganadería.

La Serranía del Chiribiquete, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco y que cuenta con protección especial de conservación, es una las zonas más afectadas.

También la Reserva Nacional Natural Nukak, un amplio territorio selvático que habitan los últimos indígenas nómadas contactados de Colombia.

Hasta las ciudades

La Fundación para la Conservación y Desarrollo Sostenible, que lleva su propio conteo, ha registrado al menos 938 incendios forestales, la cifra más alta para un mes de enero desde 2012.

Videos compartidos en redes sociales por esa ONG, que se especializa en el monitoreo de la deforestación, muestran grandes capas de humo y llamas entre la selva espesa del Guaviare.

Las «quemas criminales (…) por dirección de vientos terminan llegando y empeorando la calidad del aire en Bogotá», denunció en Twitter Claudia López, alcaldesa de esa ciudad ubicada unos 450 kilómetros al noroeste de la zona de los incendios y donde habitan ocho de los 50 millones de colombianos.

En Medellín, la segunda ciudad más poblada del país, autoridades ambientales advirtieron que el Índice de Calidad del Aire se había deteriorado al nivel naranja, que resulta «dañino a la salud» de niños y ancianos.

«Tendremos que tomar medidas restrictivas para vehículos de transporte de carga», anticipó Juan David Palacio, director del área metropolitana del Valle de Aburrá, donde se encuentra Medellín.

La Amazonía es la región más deforestada de Colombia. El 63,7% de la destrucción de bosques se concentra en esta parte del sensible ecosistema sudamericano que comparten nueve países.