La rara ‘epidemia del baile’ que mató de agotamiento a más de 300 personas

ElTiempo – Nadie ha podido comprobar sus causas. Infartos, derrames y cansancio mortal fueron sus efectos.

La mañana del 14 de julio de 1518, Frau Troffea, una mujer común y corriente de la ciudad de Estrasburgo, en la actual Francia, se paró en la mitad de una calle y comenzó a bailar.

Aunque no había ningún motivo para festejar y ni siquiera sonaba música, no podía parar de mover su cuerpo.

Su imagen, ondeando las caderas y z

apateando con un ritmo frenético, perduró por cerca de 100 horas seguidas.

Como si no fuese lo suficientemente extraña, a la escena se le comenzaron a sumar más personas con el paso de los días.

Después de un mes se dice que ya eran 400 bailarines desatados los que se habían ‘contagiado’ de su euforia.

Lo peor es que, producto del agotamiento, ciertos derrames cerebrales y algunos infartos, cerca de 15 de ellos fallecieron cada semana.

A finales de diciembre, los muertos eran más de 300.

¿Por qué no podían parar de bailar?

Cinco siglos después, todavía no hay una respuesta del todo concreta.