Comunidad Siona de Ecuador y Colombia en peligro de extinción por el narcotráfico

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Representantes de la comunidad Siona se reúnen en junio de 2020 en la frontera de Colombia y Ecuador, para protestar por la violencia y el desplazamiento de sus tierras, debido a los grupos armados y al narcotráfico en la región. (Foto: Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana)

Por Julieta Pelcastre/Diálogo

La comunidad Siona, localizada en las riberas del río Putumayo en Colombia y en la provincia de Sucumbíos, en el noreste del Ecuador, se encuentra en riesgo de extinción por la presencia de grupos armados, paramilitares y el narcotráfico, dice el reportaje La violencia del narcotráfico destruye los bosques y acorrala a los Siona en la frontera de Ecuador y Colombia, publicado el 3 de diciembre de 2020 por la plataforma de periodismo ambiental Mongabay Latam.

Después de monitorear satelitalmente este territorio indígena binacional, Mongabay Latam, en coordinación con el medio de comunicación GK de Ecuador, reveló que entre enero y octubre de 2020, la ONG Global Forest Watch (GFW) registró unas 4157 alertas de deforestación a lo largo de la frontera entre Colombia y Ecuador. Solo en la comunidad Buenavista, en Colombia, se concentran 4027 de estas alertas.

«Encontramos parches de deforestación que están alejados de las carreteras, lo que puede indicar presencia de [plantaciones de] coca”, dijo Mikaela Weisse, gerente de GFW a Mongabay Latam. El monitoreo también confirmó que los parches están relacionados con la tala ocasionada por los narcotraficantes, para habilitar laboratorios ilegales de producción de cocaína.

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En esta foto tomada en octubre de 2020, es notoria la desforestación de la zona habitada por la comunidad Siona, debido al cultivo ilegal de la hoja de coca, que destruye los bosques en la frontera de Colombia y Ecuador. (Foto: Ministerio de Ambiente de Colombia)

Unas “400 hectáreas deforestadas serían producto del cultivo ilegal de hoja de coca por parte de los grupos armados y narcoparamilitares”, dice el reportaje. Esta no es la única amenaza al pueblo Siona; también enfrenta el impacto ambiental causado por los narcolaboratorios, que utilizan químicos altamente tóxicos.

La Teniente Coronel Liz Cuadros, jefe del Centro de Estudios Estratégicos contra el Narcotráfico, de la Policía Nacional de Colombia, comentó el 26 de noviembre a la revista colombiana Semana, que “el daño sobre el ecosistema es incalculable. La contaminación de aguas por ácido sulfúrico (utilizado en la elaboración de cocaína) es algo que nos preocupa cada día más”.

Otra amenaza que afecta a los Siona son las minas antipersonas instaladas por grupos armados que buscan controlar el espacio fronterizo para el cultivo y venta de coca, según el sitio web de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de los Estados Americanos.

La presencia de estos artefactos explosivos no solo ha provocado el desplazamiento forzado de los indígenas, sino que ha confinado a los Siona a unos pocos caminos conocidos, y ha hecho prohibitivamente riesgosos las prácticas tradicionales como la caza, la pesca y la recolección de comida, indica el sitio web de la ONG estadounidense de derechos humanos Amazon Frontlines.

Además, en abril, los grupos armados dijeron a los Siona que quien se contagiara de COVID-19 sería ejecutado, dice Mongabay Latam. La amenaza provocó temor y alarma en toda la región. Desde hace varios años, esta comunidad amazónica convive con la violencia, agregó.

Entre los grupos criminales identificados en la zona fronteriza de Sucumbíos y Putumayo se encuentran las disidencias de los frentes 48 y 49 de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), Los Comuneros y La Constru; “los cuales no solo se dedican al narcotráfico, sino que tienen redes dedicadas al transporte de sustancias como precursores químicos y gasolina, entre otras”, reporta en su portal InSight Crime, organización de investigación y periodismo especializada en crimen organizado en Latinoamérica y el Caribe.

“En el territorio hay una lógica de reclutamiento forzado o de la amenaza en contra de los comuneros de: ‘o siembras coca o te vas, o colaboras con nosotros o te vas’”, dice en el reportaje María Espinosa, asesora legal de las comunidades Siona de Ecuador y Colombia. “Es urgente la implementación de medidas concertadas, inmediatas y efectivas para enfrentar el reclutamiento forzado de niñas/os y adolescentes, cuyo riesgo se ha ido consumando”, señaló por Twitter el 20 de noviembre el grupo indígena Siona ZioBain Buenavista-Wisuya de Colombia.

El reporte de Mongabay Latam concluyó que los esfuerzos de los Siona por cuidar su territorio son enormes, pero no son suficientes para frenar la pérdida de bosque y su propia desaparición como pueblo. “Pese a quien le pese estoy dispuesta a luchar por mi comunidad”, asegura Adiela Jinet Mera Paz, la joven líder presentada el 23 de junio de 2020 en un cortometraje de la revista digital The New Yorker, intitulado Siona: Defensores de la Amazonia Bajo Amenaza.

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