“Están aprovechando la cuarentena para quemar la selva”: Corpoamazonia

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Fuente : Semana

Según el Instituto Sinchi, durante marzo de este año se registraron 12.958 puntos de calor en la Amazonia, cifra que en el mismo periodo de 2019 fue de apenas 4.691. Corpoamazonia pidió la presencia de entidades como la Fiscalía y Ministerio de Defensa para dar con los responsables.

 Incendios al interior del Resguardo Nukak en Guaviare captados en un sobrevuelo el 16 de marzo. Foto: Rodrigo Botero.

La cuarentena nacional obligatoria por la pandemia del coronavirus le ha dado un respiro a varios ecosistemas y animales del país. Ante la poca presencia humana y la disminución de sus actividades perjudiciales contra los ecosistemas, como disposición de basuras, humo de los vehículos, descargas tóxicas y ruido, la fauna nacional se ha dejado ver en su mayor expresión.

Así lo demuestran algunas imágenes captadas por ciudadanos desde sus sitios de confinamiento, como osos palmeros transitando con calma por las calles de Paz de Ariporo, zarigüeyas con sus crías en Neiva, aves coloridas en los humedales de la capital del país, zorros en conjuntos residenciales de Bogotá, delfines en la costa Caribe y aguas cristalinas en las playas de Santa Marta y Cartagena.

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Así lucen los bosques del Guaviare en épocas del coronavirus. Esta imágen fue tomada en un sobrevuelo del 16 de marzo de este año. Foto: Rodrigo Botero.

Pero esa calma momentánea no ha llegado a todo el territorio nacional. La Amazonia, una densa mancha de selva virgen superior a las 34 millones de hectáreas, donde hay registradas más de 13.443 especies de plantas y animales, sucumbe ante el incremento de la deforestación, mafias come bosques que están aprovechando la cuarentena para quemar y tumbar más árboles centenarios.

Una muestra fehaciente es el incremento desmesurado de los puntos de calor registrados en la Amazonia durante el mes de marzo de este año, tiempo en el que Colombia empezó a tomar las primeras medidas para combagtir el covid-19. 

Durante el mes de marzo de este año, la Amazonia ha incrementado abrutamente la cantidad de puntos activos de calor. Imágen: Instituto Sinchi.

Según el sistema de información ambiental territorial del Instituto Sinchi, entre el 1 y 31 de marzo de ese año, en los departamentos amazónicos se registraron 12.953 puntos de calor, panorama que en el mismo mes de 2019 fue de apenas 4.691. En resumidas cuentas, estos puntos activos de calor, relacionados con posibles incendios forestales, tuvieron un incremento del 276 por ciento.

En los días que lleva la cuarentena obligatoria, es decir desde el 24 de marzo, la Amazonia ha albergado 2.055 puntos de calor, cifra que contrasta con los 927 del mismo periodo de 2019.

La comparación de los puntos de calor de marzo de 2020 y 2019 en los departamentos amazónicos más afectados por la deforestación, arroja los siguientes datos: Caquetá (2.273 – 1.343), Guaviare (3.614 – 1.133), Putumayo (642 – 79) y Meta (5.077 – 1.295).

En marzo de 2019, la Amazonia registró 4.691 puntos de calor. En el mismo mes de este año, la cifra subió a 12.953 puntos. Imágen: Instituto Sinchi.

Coronavirus como tapadera

La Corporación para el Desarrollo Sostenible del Sur de la Amazonia (Corpoamazonia), encargada de velar por los recursos naturales de los departamentos de Amazonas, Caquetá y Putumayo, afirma que las mafias deforestadoras están aprovechando las medidas de confinamiento por el coronavirus para quemar y tumbar más bosque.

Rechazamos y repudiamos que personas inescrupulosas estén aprovechando la emergencia sanitaria por causa de la expansión mundial del covid-19 que vive nuestro país, para continuar realizando daños ambientales graves sobre áreas de especial importancia ecológica y zonas naturales protegidas en nuestra jurisdicción, en especial en San Vicente del Caguán y Cartagena del Chairá, municipios del Caquetá”, aseguró la corporación.

Resguardo Nukak en Guaviare está siendo carcomido por la motosierra. Foto: Rodrigo Botero.

El sistema de información ambiental del Sinchi revela que Cartagena del Chairá pasó de 24 puntos de calor en marzo de 2019 a 507 en marzo de 2020. San Vicente del Caguán incrementó este fenómeno de 478 a 801.

“De acuerdo al monitoreo constante que realizamos a los puntos activos de calor, tomados del geovisor del Ideam, en las últimas 72 horas se han registrado puntos activos de calor relacionados con posibles incendios en áreas rurales de Caquetá, específicamente en San Vicente del Caguán y Cartagena del Chairá”, afirma Corpoamazonia.

Las zonas más afectadas en Cartagena del Chairá están en la zona de reserva forestal, donde según Corpoamazonia se han identificado cicatrices de quemas sobre bosques estables. Estos puntos de calor también abarcan áreas de influencia de los límites del Parque Nacional Natural Chiribiquete, indicando un grado de perturbación ambiental alto que está dirigido hacia el interior de esta área natural protegida. 

San Vicente del Caguán, Cartagena del Chairá y La Macarena son los municipios más afectados por la deforestación en Colombia. Foto: Archivo. 

“En las zonas de reserva forestal tipo A y B de la Amazonia, no está permitido realizar quemas que generan incendios forestales, causantes del aumento de la deforestación para realizar cambios de uso del suelo sin autorización legal”, apuntó la corporación.  

Además de rechazar que las personas están aprovechándose de la pandemia para aumentar las quemas, Corpoamazonia le hizo un llamado al Gobierno nacional para que tome medidas urgentes, ya que nadie está controlando los atentados ambientales.

Solicitamos que los órganos de control, como la Fiscalía General de la Nación y el Ministerio de Defensa, realicen presencia y control en las áreas identificadas donde se realizan quemas descontroladas que generan más deforestación, algo que está incluído en la sentencia Amazonia sujeta de derechos de 2018”.

Por último, la entidad le envió un mensaje a toda la comunidad amazónica. “En este momento de crisis mundial que vive el planeta, convocamos a la solidaridad para que todos seamos guardianes y protectores de nuestra naturaleza. No podemos ser generadores de otros problemas ambientales que pongan en riesgo la vida y biodiversidad de nuestra casa común”.

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