Hacia la consolidación territorial en Putumayo


Fuente : CrudoTransparente

Por: Pablo Suárez

Los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) nacieron del Acuerdo Final firmado entre el Gobierno y las desmovilizadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP) que hoy es un partido político. Son instrumentos para la planificación y gestión del territorio que se adelantan en los puntos de la Reforma Rural Integral para municipios afectados históricamente por el conflicto armado y el despojo de tierras. De acuerdo con el documento de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) esos territorios conforman el 36 % del país, donde habita la cuarta parte de la población rural.

Los PDET se instrumentalizan en Planes de Acción para la Transformación Regional (PATR) que se construyen mediante pactos comunitarios, étnicos y municipales. Los PATR están diseñados para materializar la planeación a diez (10) años, con el deber de ser revisados cada cinco (5) años. En Putumayo se encuentran priorizados nueve (9) de trece (13) municipios: Mocoa, Villagarzón, Puerto Guzmán, Puerto Caicedo, Puerto Asís, Puerto Leguízamo, Orito, Valle del Guamuez y San Miguel.

En noviembre, durante la II Cumbre Nacional del Petróleo y Gas realizada en Bogotá, la ministra de Minas y Energías, María Fernanda Suárez, resaltó la labor de la gobernadora putumayense Sorrel Aroca en cuanto al impulso del PDET en los municipios anteriormente mencionados, ya que la mandataria saliente logró la inclusión del plan como una ordenanza departamental con la finalidad de que la administración de Buanerges Rosero, próximo gobernador, y futuras, brinden la continuidad adecuada.

De acuerdo con la ministra, las “alianzas estratégicas” con Ecopetrol, Gran Tierra, Amerisur (adquirida por GeoPark recientemente), el Ejército Nacional y la Unidad de Restitución de Tierras, URT, las familias que se acogen a la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos han recibido beneficios como la pavimentación de diecinueve kilómetros del denominado corredor pimentero que fortalecen la comunicación vial de diecinueve veredas ubicadas entre El Placer, en La Hormiga y Siberia, en Orito; además, se impulsaron veintinueve corredores cacaoteros, para un total de 406 kilómetros en todo Putumayo con un valor de $101.625.000.000 de pesos.

Siguen siendo de vital importancia los proyectos para la consolidación de la paz en territorio putumayense, pues además del impulso al sector rural que se viene trabajando y hasta ahora la correcta implementación del PDET, es necesario contener la presencia de Grupos Armados No Estatales dedicados al narcotráfico, que debido a enfrentamientos con disidencias de las FARC y Ejército ponen en riesgo la población civil, en su afán de fortalecer sus estructuras y presencia en terreno.

De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, en Putumayo se pasó de 20 000 hectáreas de coca cultivadas a casi 30 000 entre 2015 y 2018; además, se registró un 170 % de incremento en incautaciones de cocaína en Puerto Asís entre 2017 y 2018. Se requiere de una especial atención del Estado, pues los habitantes temen por el regreso de los desplazamientos forzados y seguir en medio del fuego cruzado.

Es deber del Estado garantizar el desarrollo agrícola y seguir brindando oportunidades al campesinado afectado por el conflicto. Fortalecer la seguridad de los municipios y combatir la percepción de inseguridad e incertidumbre que recorre el departamento. De esta manera se podrán llevar a buen puerto los proyectos plasmado en el PDET para los años próximos y así seguir siendo ejemplo de transición para otras zonas del país donde aún sobreviven los fantasmas de la guerra.