Cuando el cine sana en los rincones de Colombia


Misión de Verificación de la ONU en Colombia

Fuente : KienyKe

Jesús Abad Colorado acompañó un evento que realizó la Misión de la ONU en Putumayo.
mily no llega aún a los seis meses de edad. Ella nació aquí, en el antiguo Espacio de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de La Pradera, en el Putumayo. Sus ojos negros y pequeños aún miran distraídos todo lo que pasa por su frente, aunque esta vez, aun sin saber lo que era, se quedaron viendo fijamente. Por primera vez en su vida, Emily estuvo en cine. Sus padres la llevaron a la que también sería la primera vez para ellos. Las crispetas, los sonidos y, sobre todo, las emociones, serían para todos algo nuevo.

EEn el marco del evento Cine para la Paz, organizado en alianza con la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, Jesús Abad Colorado llegó a La Pradera invitado por la Misión de Verificación de la ONU en Colombia. Abad Colorado es uno de los fotoperiodistas más reconocidos del país, ha caminado Colombia durante casi 30 años retratando a campesinos, víctimas y mujeres que han resistido en medio del dolor.

Ver a Emily me recordó a Emmanuel. El niño que fotografié en el 2017, cuando los guerrilleros de las FARC llegaron a las Zonas Veredales de Transición y Normalización. Emmanuel salió en brazos de su madre con un fusil. Hoy aquí ya no hay fusiles, hay ganas de trabajar, algunos proyectos y muchas ganas de salir adelante”, contó Jesús Abad, quien prefiere que le llamen sencillamente: Chucho.

En este lugar remoto del Bajo Putumayo, Chucho Colorado habló sobre su trayectoria, pero en especial dedicó su tiempo a dialogar con las personas en proceso de reincorporación, sobre su futuro y sus perspectivas una vez dejaron las armas. De hecho, ver a Emily y a sus padres, le llevó a hablar del futuro que viene para los más de cincuenta niños que como ella han nacido en La Pradera, y son muestra de que de la paz nace la esperanza.

Misión de Verificación de la ONU en Colombia

La visita de Chucho Abad fue la excusa para presentar por primera vez en un antiguo ETCR, El Testigo, el documental dirigido por Kate Horne y en el que el reconocido fotoperiodista es protagonista, por lo que también para él fue una oportunidad única, en la que hablar sobre paz tomaba un tinte distinto:

“La historia de este departamento [Putumayo], como la de otros lugares del país, es muy difícil, pero uno siempre se encuentra con gente muy bella. La gente tiene muchas historias de dolor, pero esta zona no es solo eso. Aquí la gente tiene expectativas. No quiere volver atrás. Y esa es la mejor apuesta que podríamos tener”, compartió Chucho.

En medio del olor a palomitas de maíz, crispetas como le dicen en Colombia, en Cine para la Paz se celebró el arte. Con la moderación de la Fundación Mambe, al cine se sumó una exposición de obras realizadas por artistas de la zona, así como la presentación de Los Alegres del Sur, un grupo musical de excombatientes y comunidad de las veredas aledañas, que le canta al campo y a la alegría.

Por un día, este territorio, tan marcado por una historia dolorosa de guerra, celebró, rio, abrazó, lloró de la alegría, y se conmovió en una sola voz, con la misma que hoy lucha con fuerza para levantarse. Pero, más que nada, fue una oportunidad para empezar a perdonarse:

“La paz necesita de la reconciliación y la reconciliación guarda relación con la reconstrucción del tejido social. Para nosotros esto es una forma de encontrarnos con las víctimas, con la gente que fue afectada por el conflicto y nuestro accionar guerrillero y es una forma de decirnos la verdad. Aquí nos hemos podido encontrar, nos hemos pedido perdón y manifestar nuestros dolores también”, dijo uno de los dirigentes del antiguo ETCR La Pradera, quien hizo dejación de las armas después de casi 30 años en las FARC-EP.

Para la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, este tipo de iniciativas representan un avance en aras de la reincorporación comunitaria y la reconciliación, ambas cruciales para la construcción de la paz.

“Hoy hemos sido testigos de por qué la paz es tan importante para nosotros y por qué vale la pena luchar por ella. La Misión se va muy contenta y seguimos en este compromiso con las personas en proceso de reincorporación y las comunidades”, aseguró Karla Samayoa, Jefa Adjunta de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia.

El placer de volver
A unas tres horas del antiguo ETCR La Pradera, en el municipio de La Hormiga, y muy cerca de la frontera con el Ecuador, se encuentra la inspección de El Placer. En este lugar todos los grupos armados se establecieron y cometieron allí actos violentos contra la población civil. Lo que por muchos años hizo de El Placer un pueblo fantasma marcado por el dolor y abandonado por parte de sus habitantes.

Hace más de seis años, Jesús Abad Colorado estuvo en este lugar fotografiando la memoria y las historias de quienes decidieron permanecer allí. Actualmente, este es uno de los territorios priorizados por la Misión de Verificación de la ONU en Colombia para sus labores de verificación.

Hoy en día, esta inspección está renaciendo de las cenizas. Varios pobladores han regresado, están limpiando la maleza de sus casas y buscando formas de recomenzar. Por ello, y en aras de aportar a la reconstrucción del tejido social, la Misión de Verificación de la ONU en Colombia acompañó a Jesús Abad Colorado para que regresara a este lugar, como una forma de sellar esos años difíciles. Y también para hablar del futuro:

“Mi deber es devolver a estas personas lo que me han dado, y por eso, volver aquí tantos años después y ver lo que han mejorado es para mí una forma de hacer memoria y reconciliación. Le agradezco a la Misión la posibilidad que me da de volver acá. Nunca me deja de impresionar el amor y la dignidad de la que están llenas estas personas”
manifestó Chucho en medio de un almuerzo que nos ofreció Alba, una de las lideresas de la comunidad, que nos recibió con los ojos llenos de alegría.

Con este almuerzo, una fotografía para la posteridad y muchas risas cargadas de recuerdos y posibilidades de futuro, terminamos nuestra visita que, esta vez, fue para hablar de cosas felices. En El Placer siguen construyendo el presente a través de la memoria, una memoria que sigue viva, pero ya no para la tristeza, sino para, desde la dignidad, continuar construyendo sobre la posibilidad de tiempos mejores. La Misión de Verificación de la ONU en Colombia acompaña este camino.

Misión de Verificación de la ONU en Colombia

Misión de Verificación de la ONU en Colombia
Cargados de emociones y conmovidos por los dos días anteriores, nos vamos de El Placer, llenos de la esperanza que nos dio la evidencia de que reconciliarse es posible. Vimos cómo, desde la palabra, la imagen y el compartir, pueden unirse quienes antes eran contrarios, decidir dar un paso adelante y, en últimas, entender que todos son parte de un mismo país que lucha por transformarse. O en palabras de Jesús Abad Colorado:

“Entender el poder de la memoria. No solo porque no debemos olvidar, sino porque no podemos condenar a las siguientes generaciones a la guerra. Este país merece un mejor destino”.

Con la información de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia


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