Autoridades indígenas realizaron manifiesto en pro de la Amazonia


Los abuelos y abuelas indígenas basaron sus peticiones en el mandato ancestral y el incumplimiento del Gobierno a sus derechos. Foto cortesía: Ficamazonía.

Fuente : Semana

Abuelos y abuelas de siete comunidades indígenas de Putumayo, Caquetá, Amazonas, Boyacá y Venezuela solicitaron, entre otras cosas, detener el ingreso de semillas transgénicas, no implementar el fracking ni retomar el uso del glifosato.

Descalzos y con algunos accesorios propios de sus culturas, los 18 abuelos y abuelas, pertenecientes a las siete comunidades indígenas que participaron en el Diálogo de Saberes del Festival Internacional de Cine y Ambiente Itinerante de la Amazonía, Ficamazonía, ingresaron a la maloka.

Visiblemente cansados, luego de tres días de círculos palabras e intercambio de conocimientos en la sede de la Asociación de Mujeres Indígenas Chagra de la Vida en Mocoa, los sabedores hicieron un llamado al mundo a cuidar el bosque tropical más grande del mundo y el territorio, que para ellos lo es todo.

“No somos distintos unos de otros, todos somos iguales, respiramos el mismo aire y tomamos el mismo sol. Los invito a cuidar la madre tierra, que es de todos”, señaló Marceliano Guerrero, mayor de la comunidad indígena Muina Murui, quien instó al cumplimiento de todo el ordenamiento jurídico y normativo existente en el país que propende por el cuidado y la preservación de los pueblos indígenas. El líder espiritual solicitó, además, no retomar las fumigaciones con glifosato y no ser perseguidos por cultivar coca.


En la maloka del Centro Experimental Amazónico (CEA) en Mocoa se reunieron los mayores de diferentes pueblos indígenas. Foto cortesía: Ficamazonía.  

Los integrantes de las comunidades Siona, Cofan, Kamentsa e Inga de los departamentos del Putumayo, Caquetá y Amazonas, así como de los U‘wa, de Boyacá, y Huottojas, de Venezuela, realizaron al término del encuentro un manifiesto en el que le exigieron al Gobierno y grupos al margen de la ley adelantar una serie de acciones en pro de la conservación de la Amazonía, sus tribus y sus tradiciones. 

No a la implementación del fracking y a la criminalización de sus luchas y exigencias ante el Estado fueron algunas de las peticiones, al igual que la persecución y estigmatización de sus líderes.

Solicitaron, también, el reconocimiento del suelo, subsuelo y el espacio aéreo como parte integral de sus territorios, así como el cierre, cese y cancelación de las licencias y concesiones otorgadas a las trasnacionales para la exploración y explotación de los recursos naturales de «la madre tierra». «Pedimos que la Amazonia sea declarada libre de concesiones minero-energéticas», pidieron.

De igual manera, reclamaron el derecho a la autodemarcación, ordenamiento, legalización y entrega de los títulos de propiedad colectiva de sus territorios ancestrales; el respeto y reconocimiento de sus modos de vida, usos y costumbres tradicionales y la detención del ingreso de las semillas transgénicas, los fungicidas y los alimentos procesados a sus territorios, pues consideran que esto está destruyendo la vida, salud, biodiversidad, autonomía y soberanía alimentaria de las naciones indígenas.

«Que se respete, fortalezca y fomente el sistema de educación indígena propio, las chagras, conucos, casas de saberes, casas de sanación, malocas, churuatas, liwiesibo y tambos como lugares fundamentales para el ejercicio de transmisión de conocimiento», dijo Felipe, nieto del anciano Querubín Queta, de 107 años, integrante del pueblo Siona.


Los abuelos realizaron un manifiesto para que el Estado les ponga atención y cumpla sus compromisos. Foto cortesía: Ficamazonía. 

 

El familiar del reconocido ‘Cacique del Putumayo‘, igualmente, solicitó respeto y reconocimiento de los médicos tradicionales espirituales, así como a las autoridades ambientales de sus territorios. «Que los Estados tracen metodologías de cumplimiento a los derechos de la madre tierra, reconociendo desde la ancestralidad al planeta como la gran maloka de la humanidad», apuntó.

El documento entregado por los abuelos indígenas establece el desarrollo de un ejercicio de coordinación entre las autoridades ambientales tradicionales y el Estado para el control de la minería ilegal, así como la implementación de los planes de salvaguarda para los pueblos que están declarados en riesgo de desaparecer física y culturalmente.

Sin embargo, los taitas también se comprometieron a fortalecer el intercambio de semillas tradicionales, al igual que a retomar la unidad indígena, así como la lucha y visibilización de los desplazamientos, confinamientos, persecuciones, vulneración de derechos fundamentales y discriminación en los organismos nacionales e internacionales. Asimismo, a educar a los niños para defender y proteger la madre tierra e identificar y actuar frente a todas las formas de violencia que se presenten en los territorios.

«Vamos a fortalecer la transmisión de los idiomas maternos en la práctica de nuestros usos y costumbres a las nuevas generaciones y a robustecer la voz de la mujer indígena en los diferentes espacios organizativos y comunitarios», indicaba el manifiesto.


Líderes indígenas de Putumayo, Caquetá, Amazonas, Boyacá y Venezuela se reunieron en el marco del Diálogo de Saberes. Foto cortesía: Ficamazonía. 

Los mayores hicieron énfasis en que los indígenas no eran objetos folclóricos para uso y explotación de su imagen, sino sujetos de derechos colectivos y autoridades ancestrales, y que los pueblos originarios compartían territorios desde épocas milenarias, razón por la cual, para ellos no existen las fronteras.

Para los sabedores la paz no puede construirse alejada de la defensa y protección del territorio, el agua, el aire, la selva, los páramos y los nevados. «Si el territorio y el agua es la vida para nuestros pueblos, la paz depende necesariamente de eso», afirmaron.

En la próxima edición del Ficamazonía, estos y otros abuelos esperan reunirse y analizar los avances, tras la presentación de este manifiesto. De esta forma, el festival abrió espacios que permitieron el rescate cultural, la reflexión, el respeto y el diálogo de las comunidades. «Demostramos que el arte, el cine y la integración es posible«, puntualizó Linithd Aparicio, directora general del Festival de Cine y Ambiente Itinerante de la Amazonía, Ficamazonía.


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