Se lanzó el libro Reflexión sobre los daños de la violencia sexual por paramilitares contra mujeres en el Valle del Guamuéz.


Mocoa/Colprensa

La Corporación Humanas (Centro Regional de Derechos Humanos y Justicia de Género), con la Alianza de Mujeres Tejedoras de Vida y la Red Nacional de Mujeres, adelantaron el proyecto «Documentación de casos de violencia sexual con enfoque de género en el departamento del Putumayo». La documentación tiene el propósito de contribuir a la exigencia de la verdad de las mujeres víctimas de violencia sexual paramilitar en Putumayo, y detal trabajo resulto un informe detallado que queda plasmado en el libro titulado Reflexión sobre los daños de la violencia sexual por paramilitares contra mujeres del Valle del Guamuéz Putumayo, un libro que tardo años de investigación y que el pasado viernes 31 de mayo se lanzó en el auditorio del hotel Kawary.

El libro recibió un apoyo de Abogados sin fronteras Canadá (ASFC) y de la iglesia Sueca.

Las voces de las mujeres y plasmadas en el libro son respuesta a las amenazas y al silenciamiento a los que se las ha sometido durante años; la culpa, la vergüenza, y la humillación se convirtieron en el látigo que se agregó a las violencias ejercidas contra ellas para asegurar la impunidad. Pero esa voz desafía a los guerreros, se resiste a su dominio, y se levanta, como aves del paraíso de este departamento amazónico enclavado en la manigua colombiana al sur del país. Así lo expreso Adriana María Benjumea Rúa, directora Corporación Humanas.

Fátima Muriel, presidenta de la Alianza de Mujeres Tejedoras, resalto que la realización del libro y su puesta en circulación es una forma de expresar lo que las mujeres que fueron víctimas de los paramilitares desde los finales del año 1.999 hasta principios del año 2006, tuvieron que sufrir. Hoy y luego de un proceso de superación estas mujeres decidieron contar sus historias, y todas ellas con el convencimiento que esto no puede repetirse.

En el acto de la presentación del libro, estuvieron presente varias de las víctimas quienes contaron sus experiencias vividas, aun con el dolor marcado en su rostro; «Perdonamos pero no olvidamos», decían al término de sus historias.

En el año 1,998, el contingente paramilitar de las AUC que llego al Putumayo, fue el Bloque Sur Putumayo, que más adelante pasaría a formar parte del Bloque Central Bolívar, que se expandió por todo el medio, bajo y alto Putumayo, imponiendo su orden y ley, y cometiendo toda clase de atropellos desde masacres, asesinatos selectivos, desplazamiento forzado, tortura, abusos y violaciones sexuales. No les importaban si eran inocentes o no, si eran mujeres, hombres, niños, ancianos y creyeran ellos que eran  guerrilleros, milicianos, colaboradores o simpatizantes de la entonces guerrila de las Farc, eran sometidos a su ley y en muchas oportunidades con beneplácito del ejército, como confeso  un desmovilizado de las AUC, en versión libre quien fue patrullero, escolta, jefe de finanzas y jefe urbano ante la Fiscal 27 de Justicia y Paz. Allí relato cómo fue entraron los paramilitares en esta zona, así como la complicidad de miembros de las fuerzas militares para cometer dos masacres en Putumayo y sus otros accionares.

*Llilieth, narro como a ella 8 paramilitares la violaron, y le provocaron una herida con arma blanca en su vientre y luego abalearon a su esposo al frente de su hijo de tan solo 8 meses de nacido. «Aún no sé, por qué me hicieron esto», lágrimas en sus ojos, mientras sostiene una copa de vino entre sus manos sudorosas aún por el fantasma del recuerdo de los hechos.

*Bezabeth, también recuerda los episodios donde ella fue violada, y su hija también y su hijo mayor por negarse a cantar una canción que pedía un paramilitar fue golpeado violentamente provocándole serias lesiones en su cuerpo que aún conserva.

Varias de estas mujeres comentaron que están volviendo a sentir el mismo miedo y temor del pasado al notar como de nuevo los paramilitares están retornando a zonas del Valle del Guamuéz, cono es el caso del Placer, donde ya s e les ven armados y amenazando de muerte a muchas personas y la circulación de panfletos.-

*Nombres cambiados por petición de las mismas mujeres.-


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