Cultivando paz con sabor a pimienta.                                                        


Museo de la Memoria – Inspección El Placer

Por Diani Cadena

La inspección del Placer en el departamento del Putumayo, desde la bonanza de la coca, vio como grupos insurgentes como el Frente 48 de las FARC, mafias del narcotráfico y el Bloque Sur Putumayo de las AUC intervenido en las vidas de sus habitantes cambiándolas para siempre. Su historia ha sido contada a través de los objetos que coleccionaba el padre Nelson Cruz y que, aún se conservan en el Museo de la Memoria de esta inspección. Esta ha sido una historia golpeada por el conflicto armado en su máxima expresión y en el afán de estos grupos armados por dominar la zona, la producción de coca y sus rutas.

Un 7 de noviembre del año de 1999, arribó un grupo de paramilitares a la vereda del Placer en un día de mercado a las 9 de la mañana. Ordenaron a todos los habitantes ahí presentes que se lanzaran al suelo y guardaran silencio, para luego disparar indiscriminadamente y asesinar a 11 personas que trataron de huir. Este grupo se estableció en esta región por cerca de siete años, donde asesinaron un total de 1.500 personas hasta su desmovilización en el año 2006.

Entre 1997 y agosto del 2010, 8.000 personas desplazadas salieron del Placer según el antiguo Registro Único de Población Desplazada, Rupd. Se tiene un registro aproximado de 326 familias que han solicitado ante la Unidad de Restitución de Tierras – organismo creado por la Ley de Víctimas para documentar los casos de despojo.

Un juez de Tierras ordenó entregar la titulación de 139 hectáreas a familias que abandonaron sus predios tras la violencia desatada por guerrilleros y paramilitares. También se ordenó en las sentencias que se ofrezcan garantías para el retorno de las comunidades, y prioridad para que las familias accedan a créditos que permitan empezar proyectos productivos.

Aquí, se destaca el trabajo de las mujeres que han decidido volver y, apostarle a una vida nueva, donde no solo han asumido un rol fuerte en su familia, sino un rol de empresarias, productoras de pimienta y otros productos de gran calidad. Estas mujeres apuestan a cultivos completamente orgánicos, con productos de calidad gourmet que ahondan la esperanza de un futuro mejor y con un país paz.

 


Share This Post