Con la Minga de Putumayo se prenden las movilizaciones

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Mesa de trabajo sobre tierras entre el Gobierno y la Minga el martes de semana santa. Foto: Opiac.

Hoy los 15 pueblos indígenas de Putumayo siguen en asamblea permanente, pues luego de que el Gobierno instalara unas mesas de diálogo en Semana Santa para negociar, no llegaron a ningún acuerdo. La Minga insiste en que al igual que en Cauca, sus peticiones no son nuevas y que Duque les ha mandado funcionarios que no tienen capacidad para tomar decisiones.

Con esa movida y justo cuando se viene la temporada con los cafeteros y los sindicatos listos para salir esta semana, la Minga en Putumayo es la primera mecha de las movilizaciones y pinta difícil que el Gobierno y los indígenas logren llegar a acuerdos pronto.

Sin tierras no hay acuerdo

El corazón de las peticiones de los indígenas putumayenses, como pasó con los del Cauca, es la tierra.

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Esa fue la discusión gruesa que el martes pasado, en plena semana santa,  tuvo la Minga y la comisión del gobierno en una mesa que instalaron y de la que salieron con un acta que concluye que “se cierra este espacio, debido a que la Minga considera que no hay respuestas de fondo por parte del Gobierno Nacional”.

Del lado de la Minga firmaron el acta representantes de nueve de los 15 pueblos indígenas, dos delegados de la Organización de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana, Opiac (que agrupa a 11 de los 15 pueblos) y uno más de la Organización Zonal Indígena de Putumayo, Ozip, que existe hace más de treinta años en el territorio.

Del lado del Gobierno la comisión la integraba una directora del ministerio de Agricultura y dos asesores del viceministro de esa misma cartera; un enlace del ministerio del Interior en Putumayo, dos de la Agencia Nacional de Tierras, un funcionario de la Agencia de Renovación del Territorio y otro de la Unidad de Restitución de Tierras.

No fue el viceministro de Participación e Igualdad de Derechos, Juan Carlos Soler, que había viajado desde antes de Semana Santa a instalar los diálogos, ni ningún ministro, lo cual de entrada hizo que los indígenas se sentaran en reversa a discutir, pues su argumento es que si no van de ministros para arriba, las cosas no se van a mover.

La discusión de ese día, que fue clave porque de ahí los indígenas salieron con la decisión de seguir en Minga, giró en torno a tres puntos y en ninguno se ve una luz cerca para llegar a acuerdos.

Esto es lo que piden y la posición del gobierno

Que el Gobierno instale una oficina de la Agencia Nacional de Tierras en Mocoa

Según cifras de los indígenas, solo en Putumayo hay 168 solicitudes (la Agencia Nacional de Tierras, ANT, dice que 130) de constitución o ampliación de resguardos. Por eso, dicen que no da a basto la oficina de la ANT en Nariño, que se supone, cubre a Putumayo y que tampoco es suficiente el único punto de atención que hay en Mocoa, porque esas oficinas sirven para recibir las solicitudes, pero no tienen capacidad de decisión.

La posición del Gobierno es que pueden abrirles un punto de atención de atención más en Mocoa y otro adicional en Puerto Asís. En el gobierno saben que un punto de atención no es igual a una oficina que sí tiene capacidad de decisión, porque solo recibe las solicitudes y todo debe tramitarse en Bogotá para volver a terreno. Pero según pudo averiguar La Silla, la ANT no tiene la capacidad institucional para tener de una oficina por departamento. Hoy solo hay siete unidades de atención territoriales en todo el país. “No creo que sea posible lograr algo distinto a un punto de atención. No hay plata para más”, nos dijo una fuente que lo sabe de primera mano y que pidió no ser citada porque no es vocera.

Que la Agencia Nacional de Tierras tenga un equipo técnico conformado por indígenas de la Minga

El argumento de fondo es que dada la desconfianza histórica de los indígenas con el Gobierno, creen que si no hay miembros de la Minga que se encarguen directamente del cumplimiento de las solicitudes, no les van a cumplir.

Pero la posición del Gobierno fue que ese tema también se discutió con el Consejo Indígena Regional del Cauca, Cric y con la Organización Nacional Indígena Nacional, Onic, y la respuesta fue la misma: no están dispuestos a contratar grupos específicos de comunidades indígenas porque dicen que para eso ya está el enfoque étnico y las oficinas de asuntos étnicos y que ellos son interlocutores válidos en todos los procesos.

Piden que el Estado les compre tierras:

En concreto, piden que se cumpla lo que arrojó el diagnóstico elaborado por los mismos indígenas, en el que concluyen que Putumayo tiene 238 cabildos, pero solo 67 resguardos constituidos, según le explicó a La Silla Sur Robinson López, vocero de la Opiac. De ahí que, para lograr que cada cabildo tenga su resguardo, estén pidiendo más tierras, que según ellos costarían unos 98 mil millones de pesos.

La posición del Gobierno es que no hay suficiente plata para comprar las tierras y por otro lado, dicen que los procesos de constitución de resguardos son demorados. Según le explicó una fuente que ha estado en esos procesos a La Silla, si no hay dificultades, puede durar casi un año constituir un resguardo. Pero como siempre hay dificultades, que van desde que no se puede hacer levantamientos topográficos, o hay conflictos de tierras o por seguridad no se puede entrar al predio, toma más tiempo.

“La agencia (ANT) podría optimizar procesos, tener más gente, pero también hay una realidad del territorio muy difícil”, nos dijo una fuente de adentro de estas discusiones. “Súmele que el problema general de presupuesto es muy serio. No es solo este sector, es en realidad todo el Estado el que tiene problemas de plata”, agregó.

Para darse una idea de lo demorado que es, desde que se creó la Agencia Nacional de Tierras, en diciembre de 2015, a hoy, se han constituido tres resguardos. Eso es uno al año.

Por eso, la propuesta que el Gobierno llevó a la mesa fue que en un año se comprometían a constituir tres, pero claramente la propuesta no les gustó a los indígenas, pues dicen que este es un problema de hace muchos años y que a ese ritmo, nunca les van a cumplir lo que piden.

Así que como en ninguno de esos puntos, que son los fundamentales, hay humo blanco, la posición de los indígenas se endureció.

La estrategia

Aunque se pararon de la mesa el martes sin acuerdos y desde hace varios días han tapado las vías en Mocoa y Villagarzón, por ahora la Minga no anunció bloqueos, pero sí que siguen en asamblea permanente.

Eso quiere decir que siguen en proceso de discusión y que hasta que no vayan de ministros para arriba, van a jugar a una estrategia de presión.

“Más que voluntad política, se requieren garantías presupuestales para resolver el tema de tierras de los 14 pueblos”, dijo a La Silla López, de la Opiac. “Siguen mandándonos funcionarios sin poder de decisión y así no avanza ninguna discusión”, agregó.

La presión que sigue de aquí en adelante, según dijo López a La Silla se enmarca, por un lado, en hacer incidencia en medios de comunicación para poner a sonar sus peticiones y por otro, en que van a mandar una delegación a Nueva York,  al foro permanente para las cuestiones indígenas de la ONU. “Allí queremos buscar apoyo internacional”, nos dijo López.

Aunque no descartan volver a las carreteras, por ahora la estrategia es “buscar acciones que contribuyan a generar un ambiente de diálogo y concertación”, dice López. Lo claro es que para eso piden, como lo señaló un medio local, que vayan ministros con presupuesto.

Falta ver qué responde el Gobierno, que desde que se paró de la mesa no ha dicho nada, y tendrá que capotear en una misma semana a sindicatos y cafeteros.

Fuente : LaSillaVacia

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