Lanzan fondo de inversión para empresas de zonas afectadas por el conflicto

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En Nariño y Putumayo el Fondo de Inversión Rural Paz, que cuenta con 5 millones de euros aportados por cooperación internacional, apoyará a empresas del sector agricultor con el objetivo de que las economías más apartadas del país se involucren en mercados nacionales e internacionales.

El proyecto Rural Paz realiza mercados locales con las mujeres indígenas de la organización Renacer (de Putumayo), para que expongan sus productos y su cosmovisión.
Mauricio Alvarado

Bien sabido es que el punto del Acuerdo Final de La Habana, entre el Gobierno y las Farc, que presenta mayores rezagos es justamente el primero de la agenda: la Reforma Rural Integral. Si bien otros aspectos como la dejación de armas y lo referente al fin del conflicto con las Farc han avanzado pese a las dificultades, lo acordado para el sector rural aún no despega.

Sin embargo, a nivel local son varias las iniciativas que caminan hacia el desarrollo del campo y el fortalecimiento de las economías en regiones donde el conflicto armado se sintió con más fuerza. Uno de esos proyectos, que viene consolidándose desde hace varios meses en Nariño y Putumayo, es la iniciativa Rural Paz. Entre otras líneas de acción que ya vienen avanzando, el proyecto lanzó el pasado 4 de abril un fondo de inversión que apoyará pequeñas y medianas empresas del sector agricultor.

El fondo cuenta con 5 millones de euros, aportados por el Fondo Europeo para la Paz, Icco Cooperación – ONG holandesa – y Truvalu, una empresa con presencia en 12 países que apoya emprendimientos en el área del agro. Serán 12 las empresas que serán aceleradas en Nariño y Putumayo, de las cuales ocho recibirán una inversión que oscila entre 50.000 y 250.000 euros para cada empresa durante el segundo año del fondo. El proceso de selección de estas empresas no está terminado.

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“Como Fondo Europeo desde el principio sabíamos que necesitábamos tres cosas: primero, traer al sector privado porque, al final, cuando nos retiremos, sabemos que solo quedarán los campesinos y las empresas.Segundo, que debíamos aprovechar la flexibilidad del Fondo para hacer cosas innovadoras y tercero, que íbamos a hacer algo en lo que creíamos tenemos valor añadido y para esto nos unimos a ICCO Cooperación y Truvalu para crear este programa que combina esas tres cosas”, señaló durante el lanzamiento del fondo en Bogotá Francisco García, jefe de cooperación de la Unión Europea en Colombia.

Las empresas seleccionadas por el fondo, que deberán tener alto impacto social tanto a nivel local como regional, serán beneficiadas en distintas líneas. Por un lado, recibirán servicios de desarrollo empresarial que abarcan desde actividades de apoyo en la producción o elaboración de planes de negocio hasta fortalecimiento en gestión financiera y administrativa. Por otro, recibirán capital de inversión para fortalecer sus capacidades, eficiencia y valor en el mercado, así como acceso a una red de mercados y socios potenciales a nivel local e internacional.

“A causa del conflicto hubo regiones que se aislaron, no sólo en términos de distancia sino también en desarrollo de oportunidades. Esta es una apuesta para seguir tejiendo país y lograr que las pequeñas y medianas empresas de Nariño y Putumayo se integren a la economía nacional y mundial”, explicó Andrés Bernal, director de país para Colombia y Ecuador de ICCO Cooperación.

“Con el Fondo de Inversión Rural Paz tenemos una oportunidad de combinar diferentes vehículos para el desarrollo y esperamos que esas empresas sean jalonadoras entre lo que se produce en los territorios y mercados más sofisticados, beneficiando efectivamente a los pequeños productores”, agregó Bernal.

Las otras iniciativas de Rural Paz

Además de este fondo de inversión, Rural Paz viene ejecutando en Nariño y Putumayo otras tres líneas de acción. De hecho, hace poco más de un mes lanzó en el Valle del Sibundoy la iniciativa Anfitriones para la paz, compuesta por dos escuelas itinerantes de gastronomía.

Se trata de dos camiones escuela que recorrerán varios municipios de estos departamentos formando a alrededor de 500 jóvenes en gastronomía y en turismo. Así mismo, se pretende que ambos camiones funcionen a manera de food trucks y sean atendidos por los aprendices.

Así mismo, cuenta con una línea orientada al empoderamiento económico de comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes que sufrieron el impacto del conflicto armado en sus territorios. De esa manera, el proyecto trabaja, por ejemplo, con las mujeres indígenas de la asociación Renacer (de Putumayo), con las que realiza periódicamente mercados locales para que ellas expongan sus productos.

Una última línea, de las más avanzadas dentro de Rural Paz, es la que está enfocada a construir una cultura de paz. En el marco de este proyecto, se realizó un diplomado con 150 comunicadores comunitarios para fortalecer sus capacidades en periodismo para la paz. De igual forma, el proyecto trabaja con los pueblos indígenas de la región (inga, awá y kamentsá, entre otros) para construir una cultura de paz desde su cosmovisión.

Fuente : ElEspectador

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