Más de 2.300 puntos de minería ilegal despedazan la Amazonia


2.312 puntos y 245 áreas de extracción ilegal de oro, diamantes y coltán, y 30 ríos con presencia de esta actividad en las selvas amazónicas de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, fueron registradas por la primera plataforma elaborada por la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada.

En Colombia, la minería ilegal tiene su principal acción en las zonas de frontera, por lo cual las cuencas amazónicas compartidas son vías de contaminación por mercurio. Foto: Brigada Contra la Minería Ilegal del Ejército Nacional.

Las dolencias de la Amazonia no terminan con la macabra motosierra. Un panorama aún más dramático lo reveló el primer mapa de minería ilegal, plataforma liderada por la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (RAISG) y que incluye información de seis de sus países amazónicos: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.

La investigación confirmó la presencia de 2312 puntos y 245 áreas de extracción no autorizada de minerales como oro, diamantes y coltán en plena selva tropical, además de 30 ríos donde tiene accionar la actividad minera.

Venezuela fue el mayor damnificado en cuanto a puntos mineros ilegales, con un total de 1.899, seguido por Brasil (321) y Ecuador (68)En las áreas de extracción identificadas, los líderes fueron Brasil (132) y Perú (100). Madre de Dios, departamento del Perú, fue catalogado como el sector con mayor degradación por extracción de oro.

La Red Amazónica argumentó que la información de Colombia y Bolivia no está cuantificada como puntos o áreas, sino como ríos. Caquetá, Apaporis, Putumayo, Guaviare e Inírida, que fluyen por el territorio nacional, hacen parte de los 30 cuerpos de agua con extracción ilegal aurífera y de coltán.

Y los golpes no paran. De las 649 áreas naturales protegidas en estos países, 55 albergan puntos de minería ilegal y 41 sufren por daños indirectos. Y siguen: de los 6.207 territorios indígenas, 78 padecen por actividades mineras en su entorno, más que todo en Perú.

Colombia no quedó bien parada en cuanto al uso de dragas o balsas en los ríos para sacar el oro. Fue el país con mayor incidencia del estudio con 30 de los 65 casos investigados.

Gaia Amazonas, ONG que hace parte de la Red Amazónica, alertó que las actividades extractivas ilegales tienen prácticas antitécnicas e insostenibles, com balsas y dragas que no solo tienen efectos ambientales sobre el lecho de los ríos, sino una la mala utilización del mercurio. Foto: Brigada Contra la Minería Ilegal del Ejército Nacional.

La RAISG, consorcio de organizaciones de la sociedad civil de los países amazónicos, aseguró que aunque la extracción minera siempre ha existido en la Amazonia, su proliferación actual no tiene comparación con ningún otro momento de la historia.

Beto Ricardo, secretario ejecutivo de la organización, indicó que la incidencia de la minería ilegal en la Amazonia, en especial en los territorios indígenas y áreas protegidas, ha crecido en los últimos años por el alza del precio del oro. “Sin embargo es una de las presiones menos investigadas, por lo cual decidimos incluirla como uno de los temas que requiere seguimiento permanente, sobre todo por sus impactos socioambientales”.

Francisco von Hildebrand, director de Gaia Amazonas, ONG que hace parte de la Red Amazónica, alertó que las actividades extractivas ilegales tienen prácticas antitécnicas e insostenibles, com balsas y dragas que no solo tienen efectos ambientales sobre el lecho de los ríos, sino una la mala utilización del mercurio. “Esto genera daños a la salud de las poblaciones locales, especialmente a los indígenas”.

El primer mapa de minería ilegal en la Amazonia, creado con información primaria hasta 2017, análisis de imágenes satelitales y noticias de los seis países,tendrá una actualización constante, ya que aún no cuenta con datos sobre minería de pequeña escala en los sitios más remotos ni todos los cursos de agua actualmente afectados por el uso de dragas.

De las 649 áreas naturales protegidas en los 8 países de la cuenca del Amazonas, 55 albergan puntos de minería ilegal y 41 sufren por daños indirectos. De los 6.207 territorios indígenas, 78 padecen por actividades mineras en su entorno, más que todo en Perú. Foto: Brigada Contra la Minería Ilegal del Ejército Nacional.

Apaporis, envenenado por mercurio

“Amazonia saqueada”, informe digital elaborado por la RAISG e Infoamazonia, plasma los datos de la nueva plataforma de minería ilegal, que incluye los impactos de esta actividad en pueblos indígenas, áreas protegidas y por el uso del mercurio.

Respecto a este elemento, denominado como el cáncer de la tierra, el especial cita cifras certeras y sin anestesia. Para Colombia, asegura que la minería tiene su principal acción en las zonas de frontera, por lo cual las cuencas compartidas son vías de contaminación por mercurio.

Cataloga al río Caquetá como el más afectado y cita un estudio del Instituto Nacional de Salud de Colombia en el río Apaporis, el cual arrojó que 80 por ciento de las poblaciones indígenas en esa región están contaminadas por el mercurio.

También destaca un estudio de Carlos Lasso y Luis Pérez en el río Orinoco en 2003, quienes encontraron que 9 de 17 especies de consumo local presentaron valores de mercurio más altos que los señalados por la Organización Mundial de la Salud.

Este metal no solo causa cicatrices en la tierra, contamina a las aguas de los ríos, el aire y el suelo y afecta a la fauna amazónica. Sus habitantes también ponen en riesgo su salud al consumir peces cargados de mercurio, una estocada que toma más peso en una región donde hace parte de la dieta diaria de los pueblos indígenas.

Al consumirlo, su acumulación en los tejidos humanos afecta el sistema nervioso central, lo que desencadena problemas cognitivos y motores, pérdida de visión y enfermedades cardíacas.

*Este es un producto periodístico de la Gran Alianza contra la Deforestación. Una iniciativa de Semana, el MADS y el Gobierno de Noruega que promueve el interés y seguimiento de la opinión pública nacional y local sobre la problemática de la deforestación y las acciones para controlarla y disminuirla.

Fuente : Semana


Share This Post