De la coca al cacao: la inspiradora historia de un joven putumayense

Desde el mismo podio que han usado Emma Watson y Megan Markle, Neyder Culchac Gómez, un joven de Putumayo demostró cómo se convirtió en el eje transformador de su municipio, La Hormiga, a partir del cultivo de cacao. Estuvo en Europa relatando su experiencia de vida.

En 2012, 25 familias campesinas de La Hormiga, Putumayo, crearon una organización de cacaoteros y pimenteros. Dos años después, contaba con 480 integrantes | Por: Archivo personal de Neyder Culchac

POR: David Quintero | Colaborador regional
@DavidQuintero42

Después de Nariño, Putumayo es el segundo departamento con más impacto en siembra de coca. En medio de su selva están quizás los más grandes laboratorios del país, un ‘tesoro’ que los grupos armados ilegales se disputan el dominio de estas zonas y de este mercado.

En medio de esa realidad existen jóvenes como Neyder Culchac Gómez, que buscan cambiar esa relación entre Putumayo y los cultivos ilícitos. “Que las personas no crean que solo hay coca”, pide. Tiene 19 años, es el hijo menor de 4 hermanos y oriundo de La Hormiga, un municipio de 52.000 habitantes.

Su infancia, como la de muchos jóvenes de su edad en el departamento, estuvo marcada por los hechos de violencia que dejó el conflicto y los carteles en las dos últimas décadas. Mientras crecía, entraba sin saber en el negocio de la coca como raspachín. Tuvo que cambiar las canchas de fútbol por las plantaciones de coca; los juguetes, por trapos para recoger la hoja de esa mata, las salidas con sus amigos por la relación con los compradores de pasta base.


«Nací en medio de cultivos de coca,  empecé a trabajar con mi padre  desde  los cuatro años. Yo era de los más  fanáticos a raspar la coca, pero era por inocencia, por el amor que le tengo al campo, no sabía para qué era o para qué se utilizaba»


Un cambio total

En medio de esa adultez impropia para su edad,  tuvo que ver cómo la guerrilla se llevó a su papá por no pagar la ‘vacuna’. Tenía 14 años y fue el punto de giro de su historia, pues su padre entendió las consecuencias de meter a su familia en el negocio de la coca y decidió dejarlo para siempre.“En el año de 2010 mi padre dijo no más coca, la erradicó a conciencia y de corazón”, cuenta Neyder.

La decisión les daba tranquilidad, pero no solucionaba el ingreso que ya no percibían y que era el sustento principal de la casa. “Nos preocupaba qué íbamos a hacer, nuestra finca quedó como un peladero. Algunos vecinos se sumaron a esta iniciativa y otros simplemente se negaron”, recuerda.

Las presiones no eran pocas. Hay que entender que Putumayo, de acuerdo con las cifras del Sistema de Monitoreo de Cultivos de Coca, pasó de tener 6.148 hectáreas en el 2012 a más de 25.000 hectáreas en 2017, lo que equivalen al 17% de todos los cultivos de coca del país.

El programa de Guarda Bosques del Gobierno Nacional le entregó a Neyder y su familia un subsidio de $200.000 mensuales por la sustitución voluntaria. Con esos recursos adecuaron un vivero de cacao y pimienta y crearon una organización entre las familias del sector que habían decidido sustituir la coca. El grupo arrancó en 2012 con 25 familias campesinas, dos años después, ya sumaban a 480. “A pesar de la resistencia y los temores iniciales, la comunidad se unió. Creamos la Asociación de productores agropecuarios, Asopa, y la Asociación de Agropimenteros, Asapi”.

 

Los proyectos que adelanta Neyder con los jóvenes de su municipio lo han llevado a representarlos en Mocoa, Belén de Umbría y Bogotá.   © ARCHIVO PERSONAL DE NEYDER CULCHAC


«Por eso seguí trabajando por los proyectos de los jóvenes y con las comunidades. De la Alcaldía me llamaron para que fuera el representante de los jóvenes de La Hormiga por parte de la Secretaría de Agricultura. Debía ir a Mocoa a un encuentro departamental de jóvenes emprendedores y dar a conocer mi experiencia».


Un líder en potencia

El cambio de Neyder, y sus ganas de avanzar, lo convirtieron en un referente de su municipio. “Me eligieron como representante de los jóvenes de Asapi. En este año fuimos galardonados por el premio Emprender Paz a nivel nacional, como la primera asociación que ha sustituido voluntariamente la coca por cultivos legales”, enfatiza orgulloso el putumayense.

Este fue quizás el trampolín para que la comunidad de La Hormiga se sacudiera de esa imagen asociada a la guerrilla, la coca y la violencia. Tras el encuentro, Neyder fue seleccionado con otros 25 jóvenes para contar su experiencia como joven emprendedor y productor del campo, en Belén de Umbría (Risaralda). “Fui el mejor exponente de la región, eso para mí fue, Dios mío bendito, lo máximo. Conocí un avión, otra ciudad. Nunca antes había salido de mi pueblo”, recuerda emocionado.

La Red Nacional de Jóvenes Emprendedores se dio cuenta del potencial de Neyder y lo invitó a un encuentro nacional de jóvenes en La Dorada, Caldas.


En esa reunión, a pesar de haber estado con varios jóvenes y aprender mucho, me hicieron sentir algo mal porque también escuché a muchas personas que decían ‘Putumayo no sirve para nada, es solo zona guerrillera, pura coca’. Eso a uno le duele y estigmatiza”.


 

 

sad |  Este es el vídeo con el que Neyder entró a la selección de jóvenes líderes de ‘One Young World’.

De La Hormiga para el mundo 

En medio de su búsqueda por aprender más sobre trabajo comunitario y emprendimiento juvenil, Neyder decidió participar en la convocatoria de ‘One Young World’, una organización sin ánimo de lucro con sede en el Reino Unido que reúne a jóvenes líderes de todo el mundo para desarrollar soluciones innovadores y de emprendimiento. “Me postulé y en un video de tres minutos había que dar a conocer todas las iniciativas, la proyección y toda la experiencia. Ahí escogían a los 20 mejores emprendedores del país para que representaran a Colombia internacionalmente”, cuenta Neyder.

Luego de 15 días trabajando en el diseño de las estrategias, sacando papeles y haciendo el video, le llegó la noticia de que había sido seleccionado. Neyder hoy es reconocido por organizaciones nacionales e internacionales por su trabajo y emprendimiento con el cacao y la pimienta. “Los organizadores del One Young World me llamaron a que diera el cierre de la cumbre delante de todos los embajadores de casi 190 países. Esto es algo que tampoco puedo creer”, recuerda.

 

La participación de Neyder en ‘One Young World’ no terminó con su intervención en La Haya (Países Bajos), en la versión 2018 del evento internacional. Este joven fue incluido en el especial que la revista Vanity Fair hará sobre juventud del próximo año. Pero ese reconocimiento no es lo único que Neyder trajó de su visita a Holanda: logró que varios asistentes se interesaran en el cacao y la pimienta que fabrica. Ahora tiene clientes potenciales.

 


Neyder en Holanda durante el ‘One Young World’ 2018.© ARCHIVO PERSONAL DE NEYDER CULCHAC

Fuente : SemanaRural


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