Familias putumayenses se benefician con proyectos ambientales

Proyectos por un valor superior a los 468 millones de pesos son los que disfrutan 64 familias del Putumayo en el marco de las acciones compensatorias ambientales concertadas entre Ecopetrol y Corpoamazonia, en el último año.

Ecopetrol, en el marco de la estrategia de entorno, ha orientado las inversiones de compensación ambiental hacia proyectos que promuevan el desarrollo humano sostenible, garantizando la conservación y preservación de los ecosistemas estratégicos, así como la generación de beneficios sociales en las áreas de influencia de los proyectos.

En Putumayo, esos proyectos promueven la conservación del bosque mediante la disminución de la demanda de leña para uso doméstico a través del empleo de estufas ecológicas eficientes, la siembra de parcelas con especies dendroenergéticas y huertas caseras.

Los beneficiarios putumayenses están ubicados en los municipios de Orito (veredas El Guayabal, El Azul, El Achiote y La Ruidosa), Puerto Asís (vereda La Sardina) y San Miguel (Vereda El Espinal) y trabajan de la mano con Ecopetrol para hacer de la conservación del medio ambiente una cultura.

En el último año, se han establecido 39 parcelas con especies forestales dendroenergéticas para suplir las necesidades de consumo de leña, 40 huertas familiares ecológicas para el fortalecimiento de la nutrición básica de las familias y 64 estufas ecológicas eficientes.

La familia de Flor Ramos Montenegro, es una de las beneficiarias de las estufas ecológicas. Ella sostiene que ahora “no nos toca estar utilizando leña a toda hora y ya no se genera el humo que nos causaba enfermedades”.

“Queremos agradecerle a Ecopetrol por este proyecto que nos trae muchos beneficios a los habitantes de este sector”, puntualiza la mujer, quien reside en el municipio de San Miguel y agrega que, gracias a la implementación de la estufa ecológica, no sólo dejó de consumir grandes cantidades de leña, sino que ha generado un ahorro en el uso de cilindros de gas.

De la misma forma, el proyecto estableció 11 parcelas de sistemas agroforestales de cacao y plátano. “Yo sembré porque nos dijeron que este proyecto era para no destruir el bosque”, sostiene Juan Botina, beneficiario de la iniciativa.

Estas acciones se complementan con seis talleres de educación ambiental que les permite a los beneficiarios reforzar ese mensaje orientado a la preservación del medio ambiente.


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