Rivera no quiere Gobernación pero los rojos que vienen detrás de él sí

Hace unos días el exministro del Interior, Guillermo Rivera, anunció que no va a aspirar a la Gobernación de Putumayo porque aparte de haber renunciado al partido Liberal, dice que es momento de “dar un relevo generacional” en el departamento. Ese anuncio dio luz verde para que otros dirigentes que han trabajado a su sombra se empiecen a mover para las regionales de 2019.

Lo que está por verse es si con esa salida, el liberalismo regional que por años lideró Rivera, se reunifica o termina de dividirse.

Gracias, pero no

De la posible aspiración de Rivera a la Gobernación de Putumayo, como contamos, se empezó a hablar en julio cuando estaba terminando el Gobierno Santos.

Sin embargo, después de dos meses de analizar el tema y de hacer varias visitas al departamento dando charlas sobre la implementación del acuerdo, el mismo Rivera anunció el lunes pasado que no iba a ser candidato.

“He pensado durante los últimos meses sobre el tema, y hoy he llegado a la conclusión de que definitivamente no conviene una candidatura mía porque fundamentalmente obstaculizaría ese necesario proceso de renovación generacional y de renovación de la dirigencia política”, dijo el exministro.

Aunque las intenciones de Rivera pueden ser ciertas, también lo es que ya no podía pensar en ser candidato en 2019 porque hace tres semanas él y varios exministros como Yesid Reyes (Justicia) o Juan Fernando Cristo (Interior), y exsenadores como Juan Manuel Galán, renunciaron al partido Liberal señalando que el movimiento perdió su rumbo ideológico al apoyar a Iván Duque en segunda vuelta. Una movida que tenía más ruido que nueces.

Y las normas dicen que los que se quieren cambiar de partido entre una elección y otra deben hacerlo un año antes de las inscripciones, en este caso junio. Sino incurrirían en doble militancia.

Sin candidatura, Rivera dice que está dedicado a organizar el nuevo movimiento político que recogerá las disidencias liberales. “Con un grupo de personas estamos trabajando en la conformación de una nueva organización política que defienda a las víctimas, la paz, los Derechos Humanos, en ese propósito he venido recorriendo el país”, añadió.

Por ahora no hay asomos de que otros liberales de Putumayo sigan sus pasos para dejar al partido.

Por el contrario, algunos de los que venían haciendo carrera detrás de él, tomaron su salida como el punto de partida para buscar el aval rojo a la Gobernación.

Los que vienen detrás

Despejado lo de Rivera, ahora empieza la puja interna por el aval.

El listado de precandidatos lo encabeza el exalcalde de Orito, José Luis Angulo, que viene de cotizarse en las elecciones de Congreso porque fue uno de los que acompañó la campaña del representante liberal Carlos Ardila, que es cercano al exministro Rivera.

En el sonajero también está el exalcalde del Valle de Guamuez, Leandro Romo, que en 2015 sonó como precandidato a la Gobernación.

A ellos se les sumó el nombre del exgobernador Byron Viveros Chaux, que viene de trabajar con Rivera en el Ministerio del Interior.

“Teníamos la esperanza de que el doctor Rivera fuera el candidato, pero como ya dijo que no, algunos amigos han propuesto mi nombre para liderar un proceso de unificación en el partido. Estoy en esas, trabajando y consolidando la propuesta”, nos dijo Viveros.

Como no se descarta que a la baraja lleguen más nombres, desde ya el liberalismo local analiza las alternativas para escoger al candidato único.  “Acá todo se resuelve por consultas, y el partido está dando garantías para eso”, nos dijo el concejal de Mocoa, Alberto Montezuma.

En esa selección tendrá un rol protagónico el representante a la Cámara Carlos Ardila, al que Rivera le heredó parte de su estructura política.

Fuente : LaSillaVacia


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