Cinco destinos por descubrir gracias a la firma de la paz

Según Migración Colombia, en el primer semestre del año llegaron al país 4,6 millones de extranjeros, mientras que en el 2014, fueron 4,2 millones. 

Caño Cristales es el destino no convencional con mayor crecimiento de turistas luego de la paz.

Nuquí (Chocó), La Macarena (Meta), el Camino Yetuna, (en la Sierra Nevada de Santa Marta), el Valle de Sibundoy (Putumayo) y Necoclí (Antioquia), son algunos de los territorios que luego de la firma de la paz encontraron en el turismo una vocación económica y donde, antes de este suceso, habría sido prácticamente imposible atraer visitantes extranjeros.

Pues, si bien es cierto que el turismo se ha abierto camino en todas las regiones del país, hay algunos lugares, como los mencionados anteriormente, donde el cambio ha sido más evidente. Ahora, según los expertos, el papel de las autoridades debe ser el de invertir y promover la inversión.

Camino Teyuna: Este sendero, ubicado a 1.200 metros de altitud en la Sierra Nevada de Santa Marta, es utilizado para llegar a la ‘Ciudad Perdida’, un antiguo poblado de los indígenas Tayrona que se calcula fue construido entre los siglos XI y XIV. El recorrido, que dura aproximadamente una semana a pie desde el pueblo El Mamey, hace unos años estaba prácticamente vetado para el turismo dadas las difíciles condiciones de seguridad. Sin embargo, hoy se ha convertido en uno de los mayores atractivos para los extranjeros, dado que en el sendero los visitantes pueden encontrar diferentes comunidades campesinas de origen indígena. Así, de acuerdo con el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), del 2013 al 2017 se ha observado un aumento del 124% en el flujo de visitantes extranjeros y, según la entidad, la mayoría de los visitantes no son colombianos (ocho de cada nueve).

Necoclí: Este municipio, ubicado en la zona del Urabá, en Antioquia, se caracteriza por su biodiversidad y por su riqueza histórica y cultural, dado que allí se ubicó el principal asentamiento español en América, el Fuerte de San Sebastián. Uno de los proyectos de mayor relevancia en el sector, y que ha tomado fuerza gracias a la paz, es el Centro Ecoturístico El Carlos, ubicado en la vereda que lleva ese mismo nombre a unos kilometros del casco urbano de Necoclí. En este lugar, que anteriormente fue uno de los centros de poder del grupo paramilitar ‘Los Urabeños’, hoy trabajan once cooperativas que se han unido para ofrecer alojamiento, alimentación y recorridos en los que los lugareños son los guías. Las rutas diseñadas por estas comunidades pasan por el volcán de lodo, por un cementerio indígena y por miradores desde donde se puede observar el cruce entre el mar caribe y la selva del Darién.

Nuquí: En este municipio, ubicado a 184 kilometros de Quibdó, capital del departamento del Chocó, la naturaleza y la cultura del Pacífico colombiano son el principal atractivo. Así, la oferta de actividades relacionadas con el avistamiento de ballenas y de aves, el surf, el buceo y la gastronomía se ha incrementado en los últimos años.

Uno de los puntos de concentración turística más significativo de la zona es el Parque Nacional Natural Utría, localizado en medio de la selva tropical y en cercanías de Nuquí, donde este año se hicieron inversiones en la construcción de senderos ecoturísticos previendo el aumento en el número de visitantes. Esto dado a que, según MinCIT, mientras en el 2016 llegaron al Chocó aproximadamente 5.200 visitantes extranjeros, en el 2017 la cifra alcanzó los 4,8 millones y se proyecta que el crecimiento continúe a lo largo de este año.

Valle de Sibundoy: Ubicado en el departamento de Putumayo, el Valle de Sibundoy alberga a 13 etnias indígenas en 62 resguardos, las cuales ahora pueden ser visitadas por los turistas. Esta característica ha ido consolidando a dicho destino en uno de etnoturismo, en el que se han adelantado proyectos para involucrar a las comunidades con las actividades turísticas. De acuerdo con el MinCIT, el crecimiento en el número de turistas extranjeros se ha hecho evidente, dado que en el 2012, antes de la firma de la paz, llegaron alrededor de 1.080 visitantes a todo el departamento del Putumayo y, en lo corrido del 2018, la cifra reportada fue de 2.865 personas.

La Macarena: La Sierra de La Macarena, específicamente Caño Cristales, es uno de los destinos turísticos en donde, según las autoridades, se ha visto mayor transformación.

De acuerdo con el MinCIT, este proceso ecoturístico que comenzó en el 2010 con 35 prestadores de servicios turísticos, hoy cuenta con la participación de más de 600, en el que se involucran a cerca de 520 familias de la región.

Según las estadísticas, este crecimiento ha ido de la mano del aumento en el número de turistas, que entre nacionales y extranjeros, en el 2017 llegó a las 14.915 personas, mientras que en el 2009, se hablaba de menos de 800.

Fuente : Portafolio


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