¿Por qué estudiar una maestría?

Son muchas las personas que terminan sus carreras universitarias, pero no por ello creen que sea el momento oportuno para dejar de estudiar. Gran cantidad de estudiantes deciden continuar su formación a través de un curso de posgrado, y lo hacen por distintos motivos.

Entre los distintos fines que se buscan al realizar una maestría, destaca el hecho de poder especializarse en un área determinada de conocimiento, ascender de forma más rápida a puestos de mayor responsabilidad, y la posibilidad de aumentar las habilidades a desarrollar en el trabajo.

¿Cuáles son las ventajas de estudiar una maestría?

Estudios de posgrado como las Maestrías EAE no solo permiten formarse en pos de conseguir un puesto más alto, sino que habilitan para poner en marcha distintos proyectos. Ante la duda de si realmente merece la pena especializarse más allá del título profesional, los expertos ponen de relieve las ventajas de contar con esta formación adicional.

En primer lugar, esta especialización da la posibilidad al alumno marcar una diferencia. Todos aquellos conocimientos con los que este cuente constituirán un valor añadido a su currículum. Un posgrado le servirá para crear un perfil profesional especialmente competente, y más atractivo de cara al mercado laboral.

Por otro lado, para los recién egresados, una maestría no es solo una manera de especializarse en aquello que desean, sino que dicha formación les da la posibilidad de actualizar conocimientos. Algo que también es aplicable a los profesionales que ya se encuentran en el mercado de trabajo, que pueden así reciclarse.

Hacer un posgrado no solo ayuda a adquirir una mayor formación, especializándose más allá de la Universidad, sino que además permite conocer otros campos de la carrera escogida, constituyendo de este modo un cambio de perspectiva.

¡Puedes conseguir trabajo antes!

Además, especializarse a través de una maestría es una excelente forma de contactar con personas que ya se encuentran trabajando en aquel ámbito en el que se desea iniciarse. Una buena forma de conseguir un empleo una vez finalizado el curso, ya que con estas personas se pueden conocer vías de acceso al empleo de las que no se tenían conocimientos.

Una especialización ayuda a conseguir un trabajo de forma más rápida. De hecho, existen estudios que corroboran que la empleabilidad de las personas que cuentan con este tipo de formación es un 55% mayor que la de aquellos que tan solo tienen su título universitario. Y no solo eso, sino que el hecho de contar con una mejor cualificación habilita para desempeñar un trabajo en un puesto más alto, lo cual supone una sustancial mejora en las condiciones económicas del empleo.

¿Te atreves a estudiar un máster internacional?

Si además se trata de una maestría internacional, los beneficios se multiplican, ya que el alumno potencializará su formación, haciéndose más competitivo dentro del mercado laboral. Además, de está forma conocerá un nuevo entorno distinto al suyo que le empujará a superarse y del que se pueden extrapolar un gran numero de vivencias no solo profesionales sino también personales.

 


Share This Post