De la Autopista Norte a las escuelas de Mocoa

Mocoa

Perla Boecker, Directora Ejecutiva de la Red de Apoyo Borde Norte, jamás se imaginó convertir en realidad la idea de apoyar a los niños de Mocoa, después de la avalancha que alcanzó a afectar algunas de las escuelas. La Red fue creada para desarrollar acciones de responsabilidad social con el apoyo de las entidades, clubes, familias y centros de estudios que circundan la autopista Norte de Bogotá, pero, el año pasado decidieron ampliar su círculo de inclusión.

Fue así, que con la ayuda  de esta asociación y de la mano de la Policía Nacional de Infancia y Adolescencia se hizo el primer censo en la capital de Putumayo y encontraron que 273 niños de primaria y 346 de bachillerato, habían perdido lo poco que tenían.

En una maratónica carrera de varios meses, esta líder logró conseguir útiles, pupitres, libros, cartucheras, morrales, y otros elementos que se iban depositando en una bodega  prestada por el Centro Comercial Bima en donde organizaron, empacaron y crearon la logística de la futura distribución de esto artículos.

Para la Directora Ejecutiva de Bordenorte, era otro reto como lo fue el nacimiento de esta asociación, a raíz de los inconvenientes de abandono y falta de gobernabilidad de la zona. Se necesitaron 12 años en lograr unir a los vecinos del sector para comenzar a exigir ante los entes gubernamentales, asuntos tan simples como la iluminación de sectores vulnerables al robo por falta de bombillos; la limpieza de los vallados; la tapada de huecos que se volvían críticos en la Autopista Norte, hasta incluso, permear las instituciones de seguridad y transporte para que fueran más diligentes con el manejo del tráfico.

Desde comienzos del 2000 hasta el 2010 los voluntarios fueron creciendo e ideando estrategias que ayudaran al sector. En dicho año decidieron oficializarse el grupo de vecinos y consolidar el voluntariado. En año 2011 la red adquiere oficialmente status ante la Cámara de Comercio de Bogotá.

Según Perla Boecker, la función principal de la Red o asociación, es tocar puertas para mejorar la zona comprendida desde la calle 195 hasta el Peaje Autopista Norte, y desde la  orilla del rio Bogotá, hasta la carrilera del tren. Geográficamente se incluyen también los dos CAI (Verbenal y Guaymaral). Es decir, confluyen dos localidades: la de Usaquén y la de Suba, así como cuatro cuadrantes de la Policía.

La Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito es una de las entidades más interesadas en el crecimiento y fortalecimiento de esta asociación. Presta sus instalaciones y coadyuva al desarrollo de los programas de formación y desarrollo de los integrantes. Fue la primera en donar 55 pupitres en buen estado que sirvieron de punta de lanza para motivar a otras instituciones educativas a poner sus ojos en los niños de las escuelas de Mocoa. Así, entre varios colegios se reunieran 210 pupitres, 12 mesas 8 colchonetas de gimnasia y muchos otros elementos de aseo que sirvieron para armar 300 kits.

Con algunos dineros de la Red y la donación de otras empresas e instituciones, se compraron y armaron 400 kits estudiantiles que llevaban dos cuadernos, una caja de colores, una caja de marcadores, lápices, borradores, tajalápiz, regla, esferos rojo y negro una cartuchera y unos cuartos de cartulina.

El Gimnasio de los Andes obsequió 50 morrales con destino a los niños más retirados de la parte urbana de Mocoa.  Al final se lograron completar 600 kits estudiantiles; 54 cajas de libros y 300 cajas de aseo.

El viaje a Mocoa

Fue un trabajo de meses. Perla comenzó en abril del año pasado y terminó en diciembre.  Cuando llegó el  momento de la entrega y por el cambio de comandantes de la policía se tuvo que recurrir a un funcionario de la Vicepresidencia de la República quién contactó al Ejercito Nacional y en manos del Coronel Bustamante se logró transportar todo el equipamiento en dos camiones. La repartición comenzó el domingo 4 de febrero de este año. Perla Boecker viajó a Mocoa a liderar la misión y en la Brigada 27 de la Selva recibieron los auxilios necesarios; tuvieron los patrulleros a su disposición y la disposición de los soldados del ejército asignados para iniciar el itinerario de entrega.

Ese lunes a las 7:00 de la mañana comenzamos con labor visitando las escuelas cercanas y así por tres días llegamos a sitios lejanos de Mocoa a cumplir con esta tarea, comenta Perla. En plena selva tropical y visitando veredas muy lejanas logramos visitar muchas escuelas y con el mismo orden que le habíamos dado desde Bogotá, la tarea se cumplió totalmente, enfatiza esta líder social del sector de Autopista Norte.

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