Mayéutica, Dios no ha muerto

Por: JESUS ERNESTO ANACONA DELGADO

EL 31 marzo de 2017 los habitantes de Mocoa experimentaron una de las pruebas más desconcertantes para el entendimiento humano: “perder un ser querido y elevar plegarias aferrados a la misma fe que posiblemente le augura su desdicha”.

Muchas veces hemos presenciado personas no religiosas o escépticas,  sin embargo llegado el momento en el que el cirujano, el médico,  o el letrado comienzan a orar, y es a quien confían sus seres queridos, sienten una seguridad interior que les recuerda el lenguaje enseñado por las abuelas, ellos lo llamaba energía positiva, pero en el subconsciente no es otra cosa que fe.

Dicho esto, inmediatamente recuerdo la reflexión de uno de mis hijos en referencia a la no existencia de Dios y de ser solo una creencia a partir del conocimiento humano, dijo: “Dios es un invento humano y como todo invento caduca, evoluciona, hoy tenemos la tecnología y somos mucho más asertivos para no caer en las redes de la religión”.

Aclarando que no soy tan religioso y entregado al Dios como debiera, tome una postura diferente a la de mi hijo, pues al estar tremendamente de acuerdo con lo de ser asertivos y no caer en las redes de la religión, pienso que si existe Dios, por lo cual, me tome un tiempo para enviarle la siguiente nota de respuesta a mi apreciado hijo.

Amado hijo: en atenta respuesta a nuestra placida discusión sobre Dios, quiero que reflexiones sobre los siguientes puntos:

La vida es única en la tierra y aun la más mínima forma de vida solo existe en ella.

Te muestro el universo como la representación de Dios, el todopoderoso, y te presento el mismo universo como un espacio infinito que representa la sabiduría y conocimiento humano.

Estoy consciente de que replicarás que se trata de lo mismo, que es un juego de palabras y que al enunciar el universo dos veces se trata de lo mismo, podría estar de acuerdo contigo pero es necesario que entiendas que exponer que el universo fue creado por Dios no necesita explicación científica, sin embargo el conocimiento humano hasta la fecha no ha creado absolutamente nada que no provenga del único universo conocido y eso no se puede discutir, por lo tanto el universo es Dios y el espacio el conocimiento infinito humano.

Con lo anteriormente expuesto a continuación te presentaré mis apreciaciones respecto a mis puntos de vista para refutarte la no existencia de Dios y la supuesta creación a partir de la nada:

La creación a partir de la nada es improbable pues el método científico lo descarta de plano, no existe no es.

“El método científico está basado en los principios de reproducibilidad y falsabilidad y consta fundamentalmente de cinco pasos:

  1. Observación: Análisis sensorial sobre algo -una cosa, un hecho, un fenómeno,…- que despierta curiosidad. Conviene que la observación sea detenida, concisa y numerosa, no en vano es el punto de partida del método y de ella depende en buena medida el éxito del proceso.
  2. Hipótesis: Es la explicación que se le da al hecho o fenómeno observado con anterioridad. Puede haber varias hipótesis para una misma cosa o acontecimiento y éstas no han de ser tomadas nunca como verdaderas, sino que serán sometidas a experimentos posteriores para confirmar su veracidad.
  3. Experimentación: Esta fase del método científico consiste en probar -experimentar- para verificar la validez de las hipótesis planteadas o descartarlas, parcialmente o en su totalidad.
  4. Teoría: Se hacen teorías de aquellas hipótesis con más probabilidad de confirmarse como ciertas.
  5. Ley: Una hipótesis se convierte en ley cuando queda demostrada mediante la experimentación.

Para una mayor aclaración, diremos que los principios de reproducibilidad y falsabilidad del método científico, mencionados en el primer párrafo, consisten en la capacidad de repetir un determinado experimento en cualquier lugar y por cualquier persona, así como la posibilidad de que cualquier proposición científica sea refutada o falsada.”

Teniendo en cuenta los principios anteriores, que millones incalculables de materia y espacio hayan surgido de la nada resulta improbable y una pérdida de tiempo en la aplicación del método científico, – Negar a Dios es autenticar su existencia, no creer en Dios es una negación a una aprobación del pasado; a la fecha del año 2.018 no existe ningún registro de la creación y/o invención de “algo” a partir de la nada.

El cuerpo humano es perfecto, un diseño único, sin embargo envejece y se extingue como individuo único. Como explicarlo?

En el entendido y teniendo de presente que Charles Darwin clasifica a los seres humanos como una especia animal más, teniendo en cuenta que hay animales en diferentes puntos cardinales que conservan su estructura ósea, su diversidad y hasta sus hábitos alimentarios, a partir de esa premisa y sin poner en tela de juicio lo dicho por él, entonces como explicar que los seres humanos tengamos diferentes dialectos? Porque un gato o un perro u otro animal silvestre no tiene otra forma de fonema, esto es una evidencia más de la creación, solo un diseñador puede dar una particularidad entre un ser y otro a partir de su imagen o semejanza.

La explicación cualquiera que sea la religión respecto al porqué de la muerte  está delimitado por lo que podemos sin duda llamar “pecado” o “faltar a los principios” y en todo caso se guarda la esperanza de una nueva vida en un más allá inexplicable y que no sabemos certeramente que exista, sin embargo volvemos al principio de la fe, que hace nuevamente al ser humano, singular  tanto física como emocionalmente, otra prueba de un diseño mucho más allá de solo imagen.

Las leyes físicas y químicas de la tierra son perfectas y no aplican en ningún otro lugar.

El conocimiento humano desafía todas las leyes físicas y químicas que el mismo ha formulado, pero no la llegado a lograr saber descifrar significativamente su capacidad intelectual, es una limitación que no le permite avanzar hacia la verdadera trascendencia que es la paz interior y la pureza de su pensamiento… hay muchísimos ejemplos que no es necesario enumerarlos como tampoco descubrirlos, están en todas partes, los llamamos niños.

La saturación de información sobre ciencia, física, química, etc. ha vuelto a las personas autosuficientes mentales pero incapaces intelectualmente, dan todo por hecho y nunca dan el primer paso para salir de su lugar de confort y enfrentar la realidad: – quien son? dónde van? su propósito en la vida? su lugar en la tierra? sus sueños? aspiraciones? – Se limitan a soñar y no a vivir, luchamos para mantener nuestros elementos tecnológicos y/o de inteligencia artificial libres de  “virus” y la verdad de todo, es que la misma tecnología es un “virus” que opaca nuestra humanidad.

Dios no es el creador del sufrimiento, las tragedias, las enfermedades y la maldad.

A lo largo de la historia, la humanidad y su evolución hacia la tecnología, trae consigo maldad y violencia por la ambición económica, el sufrimiento por la desigualdad social y la mala distribución de la riqueza, las enfermedades por el descontrol sanitario y enfermedades creadas en laboratorio con fines de lucro o simplemente exterminio social y esto aunado al uso excesivo de maquinarias para la explotación de los recursos naturales, ha hecho de nuestra tierra una zona inestable donde los fenómenos naturales como producto de esta inestabilidad nos hacen victimas de nuestro descuido; construimos cerca a las riveras de los ríos, construimos edificaciones masivas y vivimos en espacios reducidos que aumentan nuestros riesgos; pensar que Dios es el creador del sufrimiento, las tragedias, las enfermedades y la maldad, es un error, pues somos arquitectos de nuestro propio destino; la muerte es un enemigo detestable y no podemos vencerlo pero si postergarlo de forma natural si aplicamos las reglas básicas de la convivencia y el buen vivir. La probabilidad de sobrevivir a un fenómeno natural en una zona silvestre donde se respete el medio ambiente y se haga su uso sostenible, aumenta de forma significativa en comparación de una zona habitada por personas “civilizadas” con sus mega-construcciones y uso excesivo de los recursos naturales.

En fin hijo, las reflexiones que te enumero son para expresarte que Dios no ha muerto. Está muriendo nuestra humanidad y mientras más busquemos la forma de comprobar su inexistencia, más afianzamos la necesidad de creer en alguien, algo, que nos motive a ser mejores personas.

Dios no ha muerto, es intrínseco a la existencia individual. Hasta los mal llamados ateos, apostatas y/o incrédulos son una pieza fundamental en esta reflexión, debido a la misma etimología de sus definiciones: “tratan de expresar la no existencia de algo, alguien, y eso los convierte en parte de un todo”. La eterna pregunta ya contestada a partir de su negación: para poder existir su teoría debieron haber comprobado la no existencia de la otra.

Cuando observo la naturaleza, la noche con su día, la lluvia, el sol, las mariposas, el viento, el agua y toda la particularidad que existe en el universo, me parece poco probable que no tenga un hacedor de tan magnífica obra, cuya máxima expresión somos cada uno de nosotros, en un solo lugar, en tan infinito espacio: “nuestra tierra”.  Dios no ha muerto, vive en nosotros.

Dios, no es una iglesia, tampoco un enigma comprendido por unos pocos, Dios es un padre, una madre, un hijo, un amigo, es el libre albedrío, es la fuerza fundamental para no extinguirnos como especie; mas allá de las guerras y discusiones en su nombre, mucho más importante que la cantidad de creyentes de una u otra idea de Él, lo más sustancial es la armonía con la que vivimos, el amor que somos capaces de obsequiar, los valores que hacen de la existencia un mundo perfecto: el paraíso vive en nosotros, depende de nosotros, es ahí donde se discierne entre el Dios verdadero y las desviaciones en su nombre para producir desarmonía; somos la representación de Dios en toda su infinita semejanza, cada quien escoge a que lado del paraíso aporta su granito de arena.

Para terminar, la reflexión que me expresaste sobre como en la conquista de América u cualquier otra conquista, en nombre de Dios se cometieron toda clase de crímenes y se obligó a los nativos a cambiar sus creencias autóctonas por la de los conquistadores es muy acertada como también respetable, el punto hijo mío, es que independientemente se crea en el Dios naturaleza, cristiano, budista, mahometano, etc, lo verdaderamente transcendental es no únicamente ser parte de dichas creencias sino que nos vuelvan mejor personas, mejores vecinos, mejores padres, mejores hijos, mejores seres humanos y entonces solamente en ese evento querido Jhames Leandro: comprenderemos inequívocamente que Dios no ha muerto.

Mocoa Putumayo, 25 de Marzo de 2018

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