Relatos de un país que sabe a música

Noency Mosquera – Chocó. Foto: Juan Ricardo Pulido. 14 de marzo de 2018.

Durante los últimos meses tuvimos la oportunidad de recorrer algunos lugares de Colombia. Visitamos los Llanos orientales, el sur del país, la Costa Pacífica, el territorio insular; cada rincón, cada voz y cada acorde nos llevaba siempre a entender nuestra Colombia diversa.

Uno de nuestros primeros recorridos nos llevó al departamento del Putumayo, allí conocimos a Jorge García, orgulloso valleguamuence y músico formado a pulso.  Nació entre el río Guamuéz y el río Putumayo, dos de los afluentes más importantes del sur del país. La selva putumayense fue su hogar y el territorio donde empezaron sus sueños. Es un hombre alegre, de un carisma especial.  Prende un parrando con lo que sea; es, ante todo, músico. Tiene listas más de 30 canciones que anhela grabar, en las que le canta al amor, al desamor, a su tierra, y a la vida.

“Desde el Putumayo para Colombia y el mundo entero”, así se resume el sueño de su vida.  Como se podría resumir el de Gridel Antonio Galvis Patiño en el otro extremo de Colombia, el Cesar.

Foto: Juan Ricardo Pulido. 14 de marzo de 2018.Foto: Juan Ricardo Pulido. 14 de marzo de 2018.

Gridel Galvis. 

Gridel Antonio, es un hombre sencillo, alegre y espontáneo, dueño de una tímida y contagiosa sonrisa; y de una sensibilidad musical inigualable.

En otra parte del Caribe, en la isla de Providencia se escucha el creole: una lengua nativa que quiere rescatar el maestro Willy B. El maestro compartió parte de su repertorio, cantó y charló siempre en creole, sin abandonar sus raíces y con el orgullo intacto entre su voz y su guitarra.

Así han sido nuestros recorridos por el país, musicalizados por ellos mismos, por nuestros oyentes, artistas en toda la extensión de la palabra, maestros de la música y de la vida.  Así andamos Colombia, escuchándola y tarareándola.

En el municipio de Maní en el departamento de Casanare, conocimos a nuestros más jóvenes protagonistas.  Oriundos de la cuna de la bandola.  Recientemente se habían presentado en el Torneo Internacional de Contrapunteo y Voz Recia “Cimarrón de Oro”, pero ahora que compartíamos los micrófonos de la Radio Nacional de Colombia, parecían tener más temor.  Ninguno de ellos tiene más de 15 años.

Tatiana y Alejandro cantaron, Jonathan interpretó la bandola y Johan, de tan solo 9 años, subió al escenario con su furruco.  Una enorme fortuna conocerlos, son jóvenes colombianos amantes de su folclor y dignos exponentes de lo nuestro.

De los Llanos llegamos al Pacífico, a explorar los sonidos de Noency Mosquera, la del bongo de Bojayá. Es cantante, compositora, emprendedora cultural, comunicadora social, instructora de música y danza, y dueña de una energía incomparable.  Totalmente espontánea, y con un relato maravilloso para compartir e incluso para bailar.  Noency nació en Napipí, uno de los corregimientos del municipio de Bojayá, a orillas del río Atrato.

Así somos los colombianos, provistos de una enorme creatividad que sin duda se aprecia también en la música.  Cantarle a un bongo, es tan inusual y fantástico como hacer música con botellas.  Sucedió en el departamento de Vichada.  Camilo Andrés Pérez subió al escenario con una caja de cartón y una base metálica que medía un poco más que un metro de altura.  Ató nueve botellas con un cordón de color negro a los extremos de la base.  El grupo técnico acomodó los micrófonos, y los fotógrafos se aprestaron a trabajar.

Camilo Andrés Pérez.

Aún tengo viva la emotividad de ese momento.  Acercó su silla como lo haría en el ordeño, sacó dos destornilladores de la caja y empezó a tocar.  Allí estaba él, el creador del botellófono llanero.  El público no perdía mirada a los movimientos de Camilo, sin duda era un público afortunado, tanto como el que meses después nos encontraríamos en el departamento del Quindío, en el Parque del Café.

Fue una tarde del mes de noviembre.  Allí nos saludamos con Jessica Alejandra Jaramillo, una hermosa mujer sevillana que hace mucho dejó parte de su corazón en el departamento cafetero.  Jessica canta como ninguna otra, baila conforme la música la va guiando y forma parte del selecto grupo de artistas que presenta hace más de 12 años El Show del Café en el Parque del Café.

Es un espectáculo sin igual. Su voz tiene tanta dulzura como fuerza para enamorar a los asistentes.  Es una mujer talentosa, como muchos de nuestros protagonistas.  Como los del sur del país, o los de las zonas costeras, los que nacen y se inspiran en nuestras cordilleras, o los que huelen el mar y le cantan, los que admiran el atardecer, tanto como el amanecer.

Son hombres, mujeres y niños amantes de la música. Talentosos, grandes artistas, compatriotas que sueñan con inscribirse en la historia musical de Colombia.  Este es el relato y los recuerdos de un país que sabe a folclor, de un país que sabe a música.

Tomado de : RadioNacional


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