La Amazonia sigue siendo la región más deforestada de Colombia

El departamento de Caquetá obtuvo el mayor número de alertas en el último trimestre de 2017.
Foto: Archivo particular / EL TIEMPO

Esta semana, mientras el presidente Juan Manuel Santos sobrevolaba las vastas extensiones de selva tropical que hacen parte del Parque Nacional Chiribiquete, por lo menos 40 incendios estaban consumiendo el bosque. La gran amenaza ambiental de este país estaba ocurriendo en vivo y en directo frente a periodistas, científicos y funcionarios públicos.

La deforestación, especialmente en la Amazonia, está avanzando rápidamente y se come todo a su paso. Entre octubre y diciembre de 2017 –según el último reporte del Ideam- el 70 por ciento de las alertas tempanas de deforestación se localizan en los departamentos amazónicos de Caquetá, Putumayo, Meta y Guaviare.

Se detectaron ocho núcleos activos y el principal está en el departamento del Caquetá, entre los ríos Yarí y Caguán. Tan solo en la capital, el punto más cercano a Chiribiquete, se registraron el 21 por ciento de las alertas de deforestación de toda Colombia en ese trimestre.

“Estos resultados permiten confirmar que durante el último trimestre de 2017 se presentó un incremento muy significativo de las alertas de deforestación en el departamento del Caquetá, específicamente en los municipios de San Vicente del Caguán y Cartagena del Chairá. Además, el análisis identifica en este departamento 75 parches deforestados con una superficie de más de 50 hectáreas, y de estos, 20 parches tienen una extensión de entre 100 y 230 hectáreas”, advierte el informe.

Las principales amenazas a los bosques de esta zona, de acuerdo con el análisis del Ideam, son el crecimiento de las áreas de pastizales y la actividad ganadera, que acaparan grandes extensiones de tierra a expensas de las coberturas naturales y la conectividad de los ecosistemas. “Esto ha sido potenciado por el aumento en la accesibilidad a zonas de bosque previamente aisladas, debido a la presencia de grupos armados que han fomentado la apertura de senderos informales”, dice.

Los otros siete núcleos de deforestación son: áreas cercanas al río Caquetá y al municipio de Puerto Leguízamo; la Vía Puerto Asís-Villa Garzón en Putumayo; Río Quito en Chocó; Uribe en el Meta; Sur Occidente de Antioquia; Marginal de la Selva en el Guaviare; Tibú en Norte de Santander.

La expansión de la frontera agropecuaria por el aumento de la praderización y la ganadería, la tala selectiva, la agricultura a pequeña escala, la minería lícita e ilícita, el establecimiento de cultivos de uso ilícito, la extracción de madera, y la construcción de infraetsructura víal informal son algunas de las amenazas que acorralan estos núcleos calientes.

En cuanto a la persistencia de estos puntos rojos, comparando el tercer y cuarto trimestre de 2017, la región con mayor persistencia en las alertas tempranas es la amazónica, especialmente en los municipios de San Vicente del Caguán (Caquetá), Puerto Guzmán, Valle del Guamuez y Puerto Asís (Putumayo), La Macarena, Puerto Rico y Uribe (Meta) y San José del Guaviare (Guaviare). En la región pacífica persisten en Istmina, Bojayá, Bajo Baudó y Medio San Juan (Chocó), El Tambo (Cauca) y Urrao y Frontino (Antioquia). De igual forma se identifica una alta persistencia en el municipio de Tibú (Norte de Santander).

REDACCIÓN MEDIOAMBIENTE
@ElTiempoVerde

Fuente : ElTiempo


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