Héroes Multi-Misión del Ejército Colombiano

Los soldados del Ejército Nacional colombiano, son entrenados para enfrentar y detener las actividades criminales que han impactado el bienestar general, el progreso social y los intereses económicos de Colombia durante más de 50 años, el ejército puso su equipo de combate a un lado para sumergirse en las turbulentas aguas que el 31 de marzo destruyeron casas, coches, postes eléctricos y familias enteras que perdieron la batalla contra el barro y las rocas gigantes.

Los primeros que llegaron a la zona devastada por el deslizamiento de tierra esa noche fueron soldados del Batallón 27º de Servicios de Combate “Simona de la Luz Duque de Alzate”. Desde su base de operaciones en Mocoa, Putumayo, vieron desde lejos cómo los afluentes ríos Sangoyaco, Mulato, Taruca, Taruquita y San Antonio estallaron en sus riberas y se unieron a las inundaciones.

Fue entonces cuando los soldados, movidos por la valentía de su comandante de la unidad, el teniente coronel José Alexander Pedraza, dejaron sus alojamientos en medio de la noche para rescatar a niños, ancianos y familias enteras que, colgando de árboles y aferrándose a palos y rocas, gritaron para ser salvados por los hombres de uniforme que ese día se enfrentaron a la más espantosa batalla que jamás hubieran podido imaginar. En medio de las rocas, barro, edificios derrumbados y árboles caídos, los soldados rescataron a 116 personas que habían sobrevivido a la furia de la naturaleza.

La avalancha destruyó 17 barrios en la capital del departamento de Putumayo entre las 11:00 de la noche del 31 de marzo y las 2:00 de la mañana del 1 de abril. A esa hora empezó a caer la lluvia interminable, y más tarde, en los muertos de la noche, la magnitud de lo que estaba ocurriendo se pudo ver cuando la fuerza de las aguas se calmó y una sensación de desolación, tristeza e impotencia empezaron a apoderarse de los humildes residentes de Mocoa, que, desnudos y magullados, algunos inconscientes y otros en pánico, de repente se encontraron sin nada.

Un ejército multi-misión listo para nuevos desafíos

Todas estas acciones fueron posibles gracias a la formación profesional de un gran grupo de oficiales del Ejército Nacional de Colombia, suboficiales y soldados adscritos al Batallón de Prevención y Respuesta ante Desastres.

Años antes de llegar a Mocoa, estos héroes del ejército colombiano han estado presentes en países como Haití y Honduras, proporcionando ayuda humanitaria en varias emergencias internacionales, así como en Puerto Salgar, Cundinamarca, otra región de Colombia donde meses antes, una tragedia similar a la de Mocoa había ocurrido y donde los bravos soldados de esa institución también participaron en el esfuerzo de socorro.

Durante la reconstrucción total de los 17 barrios de Mocoa, Putumayo, que soportó el peso de la furia de la naturaleza, el Ejército Nacional colombiano también tendrá la misión de inspeccionar y pavimentar seis kilómetros de camino para restaurar las carreteras. Se utilizará pavimento rígido, para dejar a Mocoa mejor que antes, y para reforzar la región como territorio amazónico, seguro, visible e interesante para el mundo en general.

Nuevos desafíos

Como parte del proceso de transformación, la Sexta División del Ejército de Colombia, que tiene jurisdicción sobre los departamentos de Caquetá, Putumayo y Amazonas, está enfrentando nuevos desafíos en el área de defensa y seguridad nacional. Cuenta con tecnología de primer nivel y las capacidades necesarias para enfrentar el crimen organizado y los grupos armados ilegales en general, que intentan violar la seguridad pública a través del narcotráfico, la minería ilegal y la de-forestación y otras actividades delictivas que afectan el bienestar general de los colombianos.

Con el apoyo y las capacidades de nuestros ingenieros militares, el ejército colombiano está mejorando las carreteras y completando los proyectos de gestión y drenaje de agua, así como la perforación y compactación en algunos tramos de carreteras secundarias y terciarias dentro de su jurisdicción. En esta fase de transformación, los recientemente creados Batallones de Desminado Humanitario han sido encargados de realizar estudios no técnicos para encontrar y destruir artefactos explosivos y minas antipersonal con el fin de proteger a la población civil y asegurar el desarrollo socioeconómico en comunidades desgarradas Por la violencia de los grupos narcoterroristas.

Los héroes del ejército colombiano han sido eficientes, y sus resultados son excepcionales, ellos han mostrado liderazgo en situaciones críticas causadas por desastres naturales y han proporcionado respuestas diferenciales de recuperación y estabilización, involucrando a sus unidades militares especializadas en búsqueda, rescate y recuperación bajo la dirección de otras unidades especializadas en demolición al aire libre y la instalación de estructuras, tales como puentes militares.

El Brigadier General Francisco Javier Cruz Ricci, miembro de los Ingenieros del Ejército de Colombia, es el comandante de la Sexta División del Ejército con jurisdicción sobre los departamentos de Caquetá, Putumayo y Amazonas.

Fuente : MercadoMilitar

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