“Reduciré el Congreso a una sola cámara y eliminaré 68 curules”

Ante el debate entre Uribe y Samper, Ordóñez dijo que es paradójico que el columnista reclame protección de su moralidad “cuando él ha destruido la de los demás”. FOTO Colprensa

Con una Eucaristía el precandidato presidencial Alejandro Ordóñez  inauguró el fin de semana pasado su primer sede de campaña en Bogotá. Lleva un mes recogiendo firmas para avalar su aspiración, a través grupo ciudadano ‘La Patria de Pie’.

Su intención, precisó, no es ser fórmula vicepresidencial sino que aspira a ser el candidato único a la Presidencia de la República por la alianza que ganó el plebiscito, pero que aceptará las “reglas justas” que se fijen para la escogencia.

En diálogo con EL COLOMBIANO dijo que sus propuestas coinciden con el ideario conservador que defiende la familia, promueve el orden y respeta la autoridad.

¿Cuáles serían sus líneas rojas en los derechos que reclama la población LGBTI?

“Como presidente de la República será mi deber proteger sus derechos, así como los de todos los colombianos, de acuerdo con el ordenamiento jurídico. Los pilares fundamentales serán la defensa y el fortalecimiento de la familia. Si permitimos que se le siga atacando, no tendremos una mejor Colombia. Propongo una educación libre de ideología de género. Los niños no son del Estado sino del papá y la mamá”.

¿Cree que su visión moral está en sintonía con los cambios culturales del país?

“Desafortunadamente los cambios culturales de la sociedad colombiana son la real causa de la crisis que afrontamos, y son provocados por los ataques a la familia y la pérdida del temor a Dios. No podemos esperar buenos funcionarios si no tenemos buenos ciudadanos e hijos, por eso urge una política pública que recupere los principios”.

¿Por qué decidió alejarse del Partido Conservador?

“Nunca voy a estar lejos del ideario conservador, pero como lo anticipó Álvaro Gómez, hay más conservatismo que partido. Renuncié ante una dirigencia que perdió el norte, canjeó los ideales y terminó aliada con un gobierno ilegítimo y promotor de impunidad y corrupción.

¿Bajo qué escuela económica se inscribe y que hará para potenciar el desarrollo económico del país?

“Creo en una economía que haga rico al ciudadano porque de esta forma se hace rico al Estado. Más propietarios, menos proletarios, protección al trabajador, promoción al emprendedor y seguridad jurídica al empresario. El desarrollo económico está estancado en Colombia por la presión fiscal. En 20 años ya son más de 15 reformas tributarias y siempre los ciudadanos pagan de su bolsillo los errores del Estado y los excesos de la mermelada”.

¿Y cuál es la receta para lograr esa transformación?

“La fórmula ya está inventada y se aplica con éxito en muchos países: bajar los impuestos. Esto significa mayor recaudo, mayor inversión y consumo. Estos factores llevan a la generación de más puestos de trabajo y a la formalización de los empleos, más cotizaciones y más dinero para salud y pensiones”.

Está de moda el término posverdad ¿Qué es? ¿Ha incurrido en ese fenómeno?

“La ‘posverdad’ es una consecuencia, por un lado, de la politización y de la pérdida de credibilidad de los medios de comunicación tradicionales; por el otro, del fortalecimiento de las redes sociales. No me gusta la ‘posverdad’, prefiero la verdad y por ello tengo tantos críticos en las redacciones y editoriales. Cuando se aspira a ser presidente lo mínimo es decir la verdad.

¿Qué opina de quienes lo califican de corrupto porque fue destituido de la Procuraduría por el Consejo de Estado?

“Están mal informados. Podría ser un caso de ‘posverdad’. No fui destituido ni sancionado. El Consejo de Estado anuló mi reelección por una inexistente irregularidad administrativa. Para hacer eso tuvo que variar su propia jurisprudencia siete años después y hacer una nueva, a la medida y con efectos retroactivos. Esa decisión fue política, porque a la alianza Santos-Farc le convenía mi salida”.

Según Naciones Unidas, las hectáreas sembradas de coca aumentaron en un 52 %, ¿cómo enfrentará esto?

“Con una real política pública contra el narcotráfico y lucha frontal contra las drogas. A mayor número de cultivos ilícitos, consecuencia de las concesiones del actual gobierno, mayor consumo interno, mayor inseguridad ciudadana y mayor riesgo de que este veneno llegue a niños y jóvenes”.

¿Se alineará con el ganador de la encuesta del CD?

“Por supuesto, pero el llamado es a una alianza más grande, una que incluya a todas las fuerzas que el 2 de octubre triunfamos en el plebiscito. Esa convergencia debe incluir a todo el uribismo, incluido el CD, a las bases del Partido Conservador, a la Colombia creyente, a la Reserva Activa de las Fuerzas Militares y Policía, a los sectores sociales que ya no soportan más la impunidad, la mentira, la corrupción y la ofensiva de impuestos.

¿Podría esa alianza terminar a favor de Germán Vargas?

“Germán Vargas fue el vicepresidente de Juan Manuel Santos y debe asumir su responsabilidad política en materia de impunidad, legitimación del terrorismo, concesiones al crimen y aumento de cultivos de cocaína. Con ese lastre es muy complicado hacer alianzas”.

¿En caso de ser presidente, cómo hará para configurar una estructura legislativa?

“No he pensado en eso. Lo que sí tengo claro es que Colombia necesita volver a creer en sus congresistas y para ello propongo reducir el Congreso en una cuarta parte, es decir, eliminar 68 curules, y convertirlo en una sola Cámara. Quitarle la función de elegir magistrados y jefes de órganos de control y que se dedique a legislar”.

¿Cuál de los precandidatos del CD es la mejor opción para agrupar la oposición?

“A las fuerzas conservadoras las agrupa un buen conservador. Respeto el trabajo y la experiencia de los precandidatos del CD, pero debo reiterar: aspiro a ser el candidato único de la alianza y triunfar en primera vuelta”.

¿Qué sería lo primero que cambiaría del Acuerdo?

“El siete de agosto de 2018, una vez concluya mi discurso de posesión como presidente, presentaré el proyecto para promover una Asamblea Nacional Constituyente. Desde el 2 de octubre existe una deuda con el pueblo porque se desconoció la decisión del No expresada por las mayorías. La Constituyente es la forma de saldarla y lograr que los colombianos tengan la última palabra frente al acuerdo Santos-Farc y los alcances que este tiene en todos los niveles.
El exprocurador Alejandro Ordóñez recoge firmas para avalar su aspiración presidencial, pero propone una alianza con sectores como el CD. Dice que trabajará por la familia.

Fuente : ElColombiano


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