Jóvenes caen en el infierno de las drogas en medio de la oscuridad de Puerto Asís

Las edades de los jóvenes consumidores van desde los 16 a los 20 años. | Foto: Archivo particular.
Las edades de los jóvenes consumidores van desde los 16 a los 20 años. | Foto: Archivo particular.

Por Julián Andrade.

La situación de consumo de sustancias psicoactivas en la localidad de Puerto Asís, está llegando a niveles desbordantes, principalmente en jóvenes y adolescentes, que parecieran perderse en el terrible mundo de las drogas, en medio de las noches oscuras de esta ciudad.

Así lo han denunciado varios vecinos de algunos polideportivos en diferentes puntos, los cuales permanecen a oscuras por la falta del servicio de alumbrado público; servicio que fue suspendido hace más de un año, sin que hasta el momento se vislumbren soluciones claras frente a esta problemática.

Estos escenarios, tiempo atrás, cuando contaban con algo de iluminación, eran utilizados por los jóvenes para practicar deportes como el microfútbol, el baloncesto, el voleibol, incluso actividades como las barras, el bicicrós, el Bmx y hasta el stunt.

Hoy, estos escenarios se han convertido en sitios totalmente oscuros, los cuales son utilizados en las noches para el encuentro de consumidores de alucinógenos y algunas otras sustancias perjudiciales para la salud; esto, asegura la misma comunidad, aumenta la percepción de inseguridad en esas zonas.

“Nosotros antes jugábamos ‘micro’, hasta las nueve o diez de la noche, ahora ya no se puede, máximo hasta la seis, porque después queda todo oscuro”, comenta Carlos, un joven que reside en el barrio San Martín, de este municipio y quien lamenta que ya no puedan practicar ‘micro’, como lo hacían antes.

De acuerdo a los testimonios de algunos líderes comunales, las situaciones más críticas se viven en los polideportivos del barrio San Martín, Obreros, Villa Paz 2, Las Colinas, el sector de ‘La Calle Angosta’, entre otros; “eso parecen chicharras, fumando marihuana”, dice irónicamente, un líder del barrio Villa Paz 2.

Conexión Putumayo estuvo en el polideportivo del barrio San Martín, el cual, por sus instalaciones abandonadas favorece el encuentro de consumidores; allí se puede evidenciar la presencia de por lo menos unos ocho jóvenes fumando, lo que parece ser marihuana.

Al ingresar a esa infraestructura, se percibe un fétido olor, restos de ropa y algunas sábanas y envases de pegante (bóxer) y alcohol etílico; el abandono de estas instalaciones y la oscuridad, hacen que sea el sitio propicio para consumidores de alucinógenos.

Para el coronel Paul Rodríguez, comandante del Distrito de Policía N° 2, la situación es bastante compleja; “hemos llegado a estos parques, a los menores de edad, los estamos conduciendo hasta la estación de policía”, indica, para posteriormente ser entregados a los padres de familia, a través de la Policía de Infancia y Adolescencia.

Pero esto no parece ser la solución, el alto oficial, casi que desesperado hace un llamado enérgico, a las instituciones del municipio a acompañar y atender la difícil situación; “llamo la atención para que convoquemos a un comité de seguridad y ver qué solución le damos a esta problemática”, resalta.

Mientras todo esto sucede, por parte de las autoridades locales no se conoce de manera clara, cuando pueda ser restablecido el servicio de alumbrado público, ni mucho menos los programas o acciones claras en materia de salud, para la atención, rehabilitación, prevención del consumo y el aprovechamiento del tiempo libre de los jóvenes.

Los impactos por la ausencia del servicio de alumbrado público van más allá del temor de caminar por calles oscuras; el más grave impacto social, es que nuestros jóvenes se están hundiendo en el infierno de las drogas.

Fuente : ConexiónPutumayo

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