Las posibles zonas de ubicación de las FARC

1465937106_989506_1465937620_sumario_normalCabrera – Cundinamarca

Cabrera, en el sur de Cundinamarca, es un municipio con apenas 4.500 habitantes. En las tres últimas décadas se convirtió en un corredor estratégico de la guerrilla que le permitía conectar con facilidad las montañas del centro del país entre tres departamentos Cundinamarca, Tolima y Huila.

Desde los años 80 a este municipio se le considera un fortín de las Farc. La población ha soportado más de 50 hostigamientos y tomas guerrilleras, la más violenta y recordada por sus pobladores ocurrió en agosto de 1997 cuando los insurgentes atacaron el pueblo y destruyeron la estación de Policía, el Banco Agrario y parte de la Alcaldía.

Argelia – Cauca

El municipio, de cerca de 27 mil habitantes, está ubicado en el pie de monte sur occidental del departamento del Cauca, cerca de la costa Pacífica.

En esta zona se vive la violencia desde la guerra entre liberales y conservadores, a mediados del siglo pasado. Desde 1980 la guerrilla de las Farc comenzó a reforzar su presencia. Primero, con el frente octavo y luego con el frente Jaime Pardo Leal. La región tuvo una bonanza cocalera que trajo prosperidad pero también violencia. Actualmente grupos armados todavía se mueven por la zona.

Puerto Asís – Putumayo

Desde los inicios de las Farc el llamado bloque Sur hizo presencia en los departamentos de Caquetá, Putumayo, Guaviare y Meta.

En el caso del Putumayo desde el año 2013 las Farc le dieron el mando al frente 48 que comandaba alias Robledo, en la parte norte, mientras que en el sur el mando lo tenía alias caballo.

Su presencia en Puerto Asís, con una población de 60.700 habitantes, se hizo más evidente en 2014 cuando el frente 15 que decidió reagruparse en el departamento de Putumayo publicó un memorial en el que exigió a las familias con miembros en la fuerza pública abandonar el municipio.

Un año después, el frente 48 atacó una caravana de camiones que transportaba combustible y obligó a abrir las válvulas para regar el crudo que terminó contaminando varios ríos, generando una de las mayores emergencias ambientales.

Esta zona se convirtió en un corredor primordial para la guerrilla para el tráfico de drogas por su conexión con el Amazonas y el Pacífico. Era una de las zonas de dominio de Raúl Reyes que la utilizaba para llegar a su campamento en Sucumbíos, Ecuador, donde justamente fue atacado y dado de baja durante la operación Fénix, en la madrugada del 1 de marzo de 2008.

Planadas – Tolima

A esta zona del sur del Tolima – con alrededor de 30 habitantes- se le considera la cuna de las Farc. En el año 1964 el presidente Guillermo León Valencia dio la orden de bombardear Marquetalia, donde en ese momento campesinos liberales se autoproclamaron independientes, convirtiendo la zona en un ícono de la lucha revolucionaria. Hasta el día de su muerte – 26 marzo de 2008- la región de Planadas fue fortín de alias Manuel Marulanda, máximo cabecilla de las Farc.

En junio de 2015 la Fiscalía, el Ejército y la Policía reportaron el embargo de 22 casos que presuntamente pertenecían a las Farc, que fueron a parar al Fondo de Reparación para las víctimas. Estaban avaluadas en más de $2.000 millones de pesos.

Conejo – La Guajira

El país conoció la presencia de las Farc en esta zona del Caribe colombiano por el escándalo que generó la sorpresiva visita de miembros del equipo negociador de la guerrilla en un evento social del municipio mientras eran custodiados por insurgentes armados.

Conejo, que no es un municipio, sino un corregimiento del municipio de Fonseca, es más grande en esa región, tiene una población de aproximadamente 2.000 personas.

Para las Farc esta zona, que colinda con la Sierra Nevada de Santa Marta, constituye un punto estratégico por su cercanía con Venezuela, donde las Farc han mantenido una relación activa primero con el gobierno de Hugo Chávez y ahora con Nicolás Maduro.

http://caracol.com.co/radio/2016/06/14/media/1465937106_989506.html

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