Edgar Orlando Luna White – Páginas Sueltas de Un Maestro

Mg. Gerardo Sánchez
Mg. Gerardo Sánchez

por el Mag. Gerardo Franco Sánchez Narváez.

Edgar Orlando Luna White Nació en Mocoa el 9 de Noviembre de 1943. Falleció en Bogotá el 27 de Septiembre de 2001. Sus padres fueron Campo Elías Luna Flórez ( Q.d.D. g. ) y doña Teresa White Portilla. Ella a sus 90 años me entregó personalmente esta nota escrita de su puño y letra:

“ Siendo muy pequeño murió su padre. Ya estaba estudiando en el Colegio Pío XXII. Fue su profesor el estimado amigo Luis Felipe Quiroz. Terminando sus estudios primarios su madre no sabía qué hacer con su educación. El profesor Quiroz me comentó: Por qué no lo manda a estudiar al Instituto Champagnat de Pasto. Allí se acabó de educar y el profesor Quiroz me hizo el favor de conseguir una beca. Se matriculó en la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Se graduó y salió con todas las de la ley, un hombre digno, honrado y echado para adelante. Mientras estudiaba se ganaba el pan de cada día dictando clases a sus amigos y allegados. Al terminar sus estudios el Gobierno organizó un concurso para premiar al mejor estudiante. Quedaron dos, Edgar y otro compañero. El premio consistió darle el empleo de Director de la Caja Agraria en el Putumayo, en donde trabajó hasta que se jubiló.”

Edgar Luna fue capaz de interpretar y aplicar la filosofía de la Entidad y con acciones consiguió los mejores resultados. Los Presidentes de la República que más se preocuparon por mejorar las condiciones de la gente del campo fueron Mariano Ospina Pérez ( 1946-1960) que impulsó La Caja de Crédito Agrario y Carlos Lleras Restrepo (1966-1970) que apoyó al Incora ( Instituto de la Reforma Agraria ). La Caja de Crédito Agrario llegó a ocupar la categoría de Insignia Nacional. Fue una de las entidades estatales con mas records nacionales después de las fuerzas militares. Tuvo el mayor número de empleados ( 16.500 ); fue el Banco mas grande de Colombia con la red mas numerosa de oficinas (864). Actuó como Banco en mas de 500 municipios y fue el mayor prestamista.

En este momento llega Edgar Luna White a ser el Director de la Caja de Crédito Agrario en toda la Intendencia del Putumayo. Sin dar espera recorre todos los Municipios y hace conocer las bondades de la entidad a través de préstamos para el desarrollo de proyectos productivos de carácter agrícola, piscícola y ganadero, haciendo énfasis en este último renglón. Los campesinos llenaban los formularios y se efectuaba el crédito ciñéndose a las normas preestablecidas. Caso especial sucedió en Leguízamo, uno de los Municipios mas favorecidos. Un amigo de Edgar de apellido Duarte poseedor de grandes extensiones de terreno y de las cuales unas hectáreas estaban subutilizadas por cenagosas le solicitó un préstamo para traer búfalos, semovientes que se adaptaron al clima y a los humedales, consiguiendo gran producción de carne a precio cómodo para los habitantes y para los integrantes de la Armada Nacional.

Siendo profesional y antes de ingresar a La Caja Agraria fue docente por unos meses del Colegio Pío XXII al no conseguir el Vicariato profesores que vinieran de otras partes a la región y porque también el Gobierno no exigía demasiados requisitos de carácter pedagógico. En un mosaico de esta Institución Educativa de gran prestigio hasta hace poco se podía apreciar la fotografía de Edgar Luna White.

Ya jubilado le interesó el agro y se dedicó a él. Organizó sus fincas especialmente la que está ubicada en la vereda Caliyaco. Remodeló y amplió los establos donde ubicó vacas de doble ordeño. Compró la cortadora de pastos. Cerró con alambre de púas todos los potreros y construyó dos casas, una de ellas para que viva el administrador y su familia. En este lugar tenía una cuerda de gallos finos porque le gustaba las riñas de gallos pero en forma moderada. Asistía a la gallera cuando iba a jugar una de sus aves y gane o pierda se retiraba inmediatamente. No era apasionado a este juego.

Determinado día llegaron unos amigos del partido liberal a solicitarle que lance su nombre para la Gobernación del Putumayo, hecho que aceptó sin antes someter a consideración de su esposa y demás familiares. Tenía que haber consulta a sus copartidarios y en el sorteo en la Registraduría le correspondió el número 10. Entonces su propaganda política la relacionaba con la máxima nota de los exámenes en el Colegio que era el 10. Pero después de viajar por todo el Putumayo en estos avatares de la política, se dio cuenta que sí conservaba gran cantidad de amigos liberales y conservadores porque no era sectario a los cuales les había hecho muchos favores. Unos aceptaban su propuesta en favor de la región pero otros los notaba indiferentes. Les interesaba más lo personal, les falta mucho amor por la tierra, la ingratitud existe, afirmaba. Entonces resolvió declinar su candidatura y continuar con sus labores del campo. Ahora es un gusto ver como su esposa Cecilia Médicis y sus tres hijos conservan esas propiedades en buen estado y mejorándolas cada día mas.

Lo sorprendió la muerte en Bogotá. Se trajo su cadáver a Mocoa en donde se le dió Cristiana sepultura acompañado de una gran multitud. Se lo recuerda como una persona honesta, honrada y ejemplar. Fué una persona importante que nació y vivió en esta Capital.

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