Seguridad y túneles enredan entrega de vías 4G pendientes

Cierre de tres licitaciones ha tardado por incertidumbre en riesgos de construcción.

Por:  ÓMAR G. AHUMADA ROJAS  – ELTIEMPO

El proyecto Mulaló-Loboguerrero ahorrará 80 kilómetros a quienes se desplazan entre Yumbo y el Puerto de Buenaventura.

El nivel con el que comenzó el cierre de licitación y adjudicación de las primeras seis concesiones viales de cuarta generación (4G), valoradas en 7,1 billones de pesos, que se dio en un tiempo promedio inferior a los dos meses, no se ha podido sostener en las tres últimas iniciativas que hacen parte de la primera fase del nuevo modelo para este tipo de proyectos.

Según los documentos publicados por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) en el portal electrónico de contratación, los procesos de los proyectos Mulaló-Loboguerrero, en el Valle del Cauca; Autopista Conexión Norte y Autopista al Río Magdalena 2, ambos de las Autopistas de la Prosperidad en Antioquia, acumulan por lo menos 3 meses de atraso en el cierre de licitación.

Por motivos de seguridad y de los riesgos que se asumirían al hacer nuevos túneles, el Gobierno decidió suspender los procesos de contratación de estas iniciativas, mientras se resuelven estas incógnitas y cuadran las cifras de la financiación, aspectos que prácticamente están solucionados, según el presidente de la ANI, Luis Fernando Andrade.

Además, otra causa de los mayores tiempos ha sido que en promedio los concesionarios estaban precalificados a cinco proyectos y se concentraron en los primeros, por lo que no han analizado estas tres últimas iniciativas de la primera fase.

La más compleja ha sido la vía Mulaló-Loboguerrero, pensada para ahorrarles más de 80 kilómetros de recorrido a quienes viajan desde Yumbo hasta Buenaventura, en el Valle. Aunque es un tramo de solo 32 kilómetros, la única forma de hacerlo es con muchos túneles (11 kilómetros en total) y la preocupación se generó por la facilidad de financiación, pues la ley de las alianzas público-privadas (APP) solo deja hacer pagos una vez estén listas las obras. Ello hizo necesario aplicar una modificación prevista en la Ley de Infraestructura, para permitir que en los túneles se pague por avance de obra, así no estén funcionando.

Además, según Daniel Flórez, consultor y expresidente de la Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI), lo ocurrido con el túnel de La Línea ha generado ruido en los inversionistas sobre la medición de los riesgos.

Lupa a la seguridad

En el proyecto Autopista Conexión Norte, que une a Remedios y Caucasia, en Antioquia, la tardanza está asociada a que las firmas precalificadas quisieron ver en detalle cómo sería la interacción con las Fuerzas Armadas durante una eventual construcción, con el fin de determinar el nivel de riesgo que estarían asumiendo y cómo iban a operar las cosas.

Pero Diana María Espinosa, presidenta de la SCI, advierte que no es un tema menor, ya que si bien los bancos locales y foráneos podrían mejorar el perfil de la deuda al aplicar la Ley de Infraestructura, el gremio conoce que la banca está mirando muy detenidamente la historia real de estos corredores viales y las dificultades que se han presentado durante su ejecución.

Advierte que el Ministerio de Transporte debe evaluar bien si los proyectos, en los que son difíciles las condiciones en su zona de influencia, deben ejecutarse como obra pública o por concesión.“Con las condiciones reales es muy difícil que un privado pueda asumir estos riesgos. Aspectos como el orden público, la minería ilegal y la falta de reglamentación del proceso de consulta previa hacen difícil la ejecución de los mismos”, dijo.

Espinosa se refiere, por ejemplo, a lo que ocurre en el Cauca y Putumayo, donde no es posible realizar las obras de manera normal y mucho menos intensificar la jornada de trabajo, como se planteó en la Ley de Infraestructura.

Cambios que debieron estudiarse a fondo

La modificación en el esquema de pagos para los túneles de los megaproyectos viales debía ser reglamentada y su proceso fue demorado, pues era algo que le preocupaba al Ministerio de Hacienda y a Planeación Nacional, al tratarse de una excepción del principio de que solo se paga la obra cuando esté funcionando.

Según el presidente de la ANI, esto implicó modificar el modelo financiero y el cronograma de pagos de vigencias futuras,cambios que ya fueron aprobados por el Ministerio de Hacienda, pero falta el trámite ante el Consejo Superior de Política Fiscal (Confis), que debería darse esta semana.

El tiempo ha sido aprovechado por los consorcios precalificados, a los que se les han informado los ajustes para que ganen tiempo y vayan haciendo sus cuentas.

En todo caso, los pagos de estas obras se harán en bloques de obras grandes, de mínimo 100.000 millones de pesos.

En el proyecto Mulaló-Loboguerrero hay consorcios con proponentes muy fuertes y reconocidos en la ingeniería de túneles. Por ejemplo, está la firma Iridium, de España, filial del grupo español ACS, con Episol (Grupo Aval).

Asimismo, entre los precalificados aparecen la firma Vinci, de Francia, asociada con la compañía Concreto, de Medellín, así como un consorcio conformado por la austriaca Strabag, asociada con Concay, firma colombiana. “No sé si presentarán propuesta, pero están haciendo la tarea”, señaló Andrade.

En la mayoría de los casos, estas firmas extranjeras aparecen como líderes del consorcio y no como apéndices de las locales (en algunos casos van mitad y mitad), por lo cual no se pueden salir durante la fase de construcción, pues de lo contrario incumplirían las condiciones contractuales. “Si se van a mitad de camino, se quedan sin ese dinero”, señaló.

En uno esperan baja participación

El presidente de la ANI, Luis Fernando Andrade, señaló que para el proyecto Conexión Norte se espera una baja participación, ya que hay gente a la que todavía le preocupa la seguridad. En el proyecto Autopista al Río Magdalena 2, que une a Remedios con Puerto Berrío (Antioquia), para conectar a la Ruta del Sol, la demora se deriva de las dificultades de la Autopista Conexión Norte, pues su tráfico depende de este proyecto. Para las vías Autopista al Río Magdalena 2 y Mulaló-Loboguerrero, se espera que lleguen tres proponentes por cada uno.

ÓMAR G. AHUMADA ROJAS
Economía y Negocios

http://www.eltiempo.com/economia/sectores/vias-de-cuarta-generacion-en-colombia/14470517


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